La productividad promedio de 2.300 cajas por hectárea resulta insuficiente ante la actual tasa de cambio, pues Asbama calcula una brecha de 418 cajas para alcanzar el equilibrio. Asbama explicó que cerca del 70 % de los costos del banano permanecen en pesos, mientras los ingresos dependen del dólar, generando presión financiera sobre productores.
El informe técnico proyectó ingresos de aproximadamente $60,8 millones por hectárea frente a costos superiores a $49,8 millones, bajo una TRM (Tasa de Cambio Representativo del Mercado) de $3.099.
La Asociación de Bananeros del Magdalena y La Guajira (Asbama) advirtió sobre el impacto que está teniendo la caída de la tasa representativa del mercado (TRM) en la rentabilidad del sector bananero de exportación, al señalar que el actual valor del dólar ubica a los productores por debajo del punto de equilibrio.
La alerta fue presentada en un informe técnico entregado al Ministerio de Agricultura, en el que el gremio modeló el comportamiento económico de una hectárea promedio con una productividad de 2.300 cajas al año, tomando como referencia diferentes escenarios de tasa de cambio.
El ejercicio comparó una TRM de $4.050, correspondiente al promedio de 2025, con un escenario de $3.250 utilizado previamente por el gremio y con la tasa de $3.099 registrada el martes 15 de septiembre.
De acuerdo con las proyecciones, el negocio bananero deja de ser rentable cuando la TRM cae por debajo de $3.533. Con una tasa de $3.099, el sector se encuentra $434 por debajo de ese nivel, situación que llevaría a un productor promedio a registrar pérdidas cercanas a $7,8 millones por hectárea al año.
El modelo estima para este escenario un ingreso operacional aproximado de $60,8 millones por hectárea y un EBITDA negativo de alrededor de $7,75 millones, equivalente a un margen de -12,7 %. Además, serían necesarias unas 2.718 cajas por hectárea al año para alcanzar el punto de equilibrio, frente a una productividad promedio de 2.300 cajas.
COSTOS EN PESOS E INGRESOS EN DÓLARES
José Francisco Zúñiga Cotes, presidente ejecutivo de Asbama, explicó que la situación está relacionada con la estructura de costos del sector, debido a que los ingresos de los productores dependen de las exportaciones y, por tanto, de la cotización del dólar, mientras una parte importante de sus gastos permanece en moneda nacional.
“El sector bananero de exportación enfrenta un desajuste estructural: nuestros ingresos dependen del dólar, pero cerca del 70 % de los costos están en pesos y no bajan cuando cae la TRM”, manifestó Zúñiga Cotes.
Según el informe, los costos superan los $49,8 millones por hectárea, mientras la productividad promedio se mantiene en 2.300 cajas anuales. Bajo las condiciones actuales de tasa de cambio, el gremio calcula una brecha cercana a 418 cajas por hectárea frente al volumen requerido para cubrir los costos.
Para Asbama, esta situación representa una presión adicional para los productores, particularmente en un año marcado por las dificultades asociadas al fenómeno de El Niño.
SOLICITUD DE MEDIDAS
Ante este panorama, el gremio planteó al Gobierno Nacional una serie de medidas orientadas a reducir la presión financiera y cambiaria que enfrenta la actividad bananera.
Entre las propuestas se encuentra el reperfilamiento de las deudas y el establecimiento de periodos de gracia mediante el Banco Agrario y Finagro, con el propósito de facilitar el manejo financiero de los productores.
También solicitó establecer un Depósito No Remunerado (DNR) del 40 % sobre capitales especulativos de corto plazo, como mecanismo para desincentivar entradas de dólares que, según el gremio, contribuyen a la apreciación del peso colombiano.
A estas propuestas se suman un arancel cero y la exención del IVA para insumos críticos que no tengan sustitutos nacionales, entre ellos fertilizantes, fungicidas y materiales de embolse.
Asbama también planteó reactivar el Incentivo al Seguro Agropecuario (ISA), establecer una compensación temporal al precio de los fertilizantes y aplicar una tarifa diferencial de energía para los sistemas de riego en la región Caribe.
Otra de las solicitudes está relacionada con la cuota de aprendices del SENA, para la cual propone pasar de un aprendiz por cada 20 trabajadores a uno por cada 60.
Zúñiga Cotes señaló que la preocupación del gremio está relacionada con la posibilidad de que la situación cambiaria termine afectando la continuidad de la actividad productiva.
“Hoy el problema no es cuánto gana un productor, sino si puede seguir produciendo. Con una TRM por debajo del punto de equilibrio, cada hectárea que deja de ser viable significa menos empleo, menos exportaciones y un golpe directo a la economía nacional”, concluyó el presidente ejecutivo de Asbama.

