La virgen de la Medalla Milagrosa, símbolo religioso que corona el cerro El Cundí y uno de los principales referentes para los visitantes y peregrinos.
Por
Yahir
Álvarez Montoya
Convertir el cerro El Cundí en una especie de “Monserrate samario” es el nuevo proyecto que el alcalde Carlos Pinedo Cuello puso sobre la mesa con el Gobierno nacional, con el propósito de transformar este emblemático punto de Santa Marta en un sitio de atracción turística, religiosa y cultural.
El anuncio lo hizo el mandatario distrital durante el acto de entrega de 100 pupitres a la Institución Educativa Distrital Francisco de Paula Santander, ubicada a tres cuadras del cerro, donde explicó que la iniciativa fue socializada con el ministro de Comercio, Industria y Turismo, Mauricio Gómez Amín.
“Hacer del cerro El Cundí como lo que es Monserrate en Bogotá, algo similar”, manifestó Pinedo Cuello al referirse a la visión que tiene para este lugar.
La propuesta contempla poner en valor la estatua de la Virgen de la Medalla Milagrosa que corona el cerro y desarrollar allí una infraestructura que permita convertirlo en un punto de peregrinación y de visita para samarios y turistas.
“Tener la Virgen ahí, hacer eso algo muy bonito, que se convierta en un sitio turístico, no solamente para el Cundí, sino para toda Santa Marta, exponerlo ante el país”, señaló el alcalde.
UN PROYECTO DE $10.000 MILLONES
De acuerdo con Pinedo, la iniciativa se encuentra en fase tres de estructuración y tendría un costo aproximado de entre $9.500 y $10.000 millones.
El mandatario aseguró que el ministro Mauricio Gómez Amín manifestó su disposición de respaldar una parte importante de la inversión.
“Él me habló, para ser sincero, del 50 % de los recursos, que contara con $5.000 millones. Yo soy el que estoy bregando para ver si consigo $1.000 millones más”, explicó Pinedo.
El alcalde destacó que, con el eventual aporte del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, el Distrito avanzaría en la materialización de una iniciativa que durante años ha sido planteada como una oportunidad para aprovechar el potencial turístico y religioso de este sector de la ciudad.
“Vamos a hacerlo”, afirmó Pinedo, al insistir en que la intención es que El Cundí se convierta en un atractivo no solo para el sector, sino para Santa Marta y para visitantes de otras regiones del país.
UNA VISIÓN DE CIUDAD
La transformación turística y religiosa de El Cundí se viene promoviendo desde hace varios años por parte de residentes del sector, comunidades religiosas y líderes de la ciudad, quienes han planteado la necesidad de recuperar y poner en valor este espacio.
La propuesta también ha encontrado eco en la Iglesia samaria. El obispo de la Diócesis de Santa Marta, José Mario Bacci Trespalacios, ha venido resaltando al turismo religioso como una alternativa para diversificar la oferta de la ciudad después que fuera integrada desde mediados del año pasado a la Red Mundial de Turismo Religioso.
En esa visión, El Cundí aparece como uno de los lugares con potencial para integrar una eventual ruta religiosa por Santa Marta, aprovechando el patrimonio espiritual e histórico representado en sus templos, lugares de peregrinación y espacios asociados con la tradición católica.
La apuesta permitiría, además, ampliar el concepto de turismo de sol y playa que tradicionalmente identifica a Santa Marta y abrir espacio a recorridos relacionados con la historia, la cultura y la fe.
LA VIRGEN
En la cima de El Cundí se encuentra la imagen de la Virgen de la Medalla Milagrosa, uno de los elementos que le otorgan al cerro su particular carácter religioso.
De acuerdo con referencias históricas recogidas por el historiador Raúl Ospino Rangel, la escultura habría sido realizada a finales de la década de 1940 por Antonio Esteban Sánchez Jiménez, considerado el primer escultor y pintor graduado de la Escuela de Bellas Artes de Bogotá, institución en la que también obtuvo formación como profesor de arte.
La imagen se convirtió con el paso de los años en un punto de referencia para quienes suben al cerro en actos de fe y peregrinación.
RECUPERACIÓN INTEGRAL
Pero el ambicioso proyecto también enfrenta un desafío que los habitantes del sector consideran prioritario: la seguridad.
En diálogo con residentes de la zona, estos señalaron que actualmente algunas personas continúan ascendiendo al cerro o permaneciendo en puntos intermedios para consumir estupefacientes.
Los vecinos también denunciaron la presunta presencia de expendedores que, según sus testimonios, estarían intentando imponer un control sobre la venta de drogas en el lugar, llegando incluso a exigir a los consumidores que les compren exclusivamente a ellos.
“Si de verdad van a convertir el cerro El Cundí en un atractivo turístico esperamos que sea pronto para que también mejoren las condiciones de seguridad que se ven afectadas por la presencia de vendedores y consumidores de drogas”, manifestó un residente que pidió mantener su identidad en reserva.
La recuperación del espacio, por tanto, no solo implicaría obras de infraestructura y adecuación turística. Para los habitantes, también tendría que significar mayor presencia institucional, vigilancia, iluminación, control y recuperación efectiva del cerro.
Con el proyecto anunciado por el alcalde Pinedo y el respaldo ofrecido por el ministro Gómez Amín, El Cundí vuelve al centro de la discusión sobre los nuevos escenarios turísticos que Santa Marta podría ofrecer al país.

