La respuesta del Magdalena frente a los desafíos de la salud mental fue analizada durante la segunda sesión del Consejo Departamental de Salud Mental 2026, espacio en el que diferentes instituciones y sectores revisaron los avances de las acciones de prevención, atención y seguimiento que se adelantan en el territorio.
La jornada fue coordinada por la Secretaría Seccional de Salud y contó con la participación de representantes de las secretarías de Salud de los municipios, instituciones prestadoras de servicios, profesionales de psiquiatría y psicología, universidades, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), la Defensoría del Pueblo, comunidades indígenas, asociaciones de pacientes y familiares, líderes juveniles y otros actores relacionados con el cuidado de la salud mental.
El encuentro tuvo como propósito fortalecer la articulación entre las instituciones y las comunidades para mejorar la capacidad de respuesta ante las diferentes situaciones que pueden afectar el bienestar emocional y psicológico de la población. La intención es que las acciones no se concentren únicamente en la atención de los casos, sino que también permitan reforzar la prevención y la identificación temprana de posibles riesgos.
La secretaria Seccional de Salud, Magda Karina Alarcón Gómez, señaló que estos espacios permiten avanzar en una respuesta coordinada y ajustada a las necesidades de cada territorio, teniendo en cuenta las capacidades de las instituciones y el papel que cumplen las comunidades y las familias.
“Hablar de salud mental es hablar de vida, de prevención y de oportunidades para pedir ayuda a tiempo. Nuestro compromiso es que las instituciones del Magdalena estén articuladas y preparadas para responder de manera oportuna e integral ante estas situaciones”, afirmó la funcionaria.
Durante la sesión también se realizó seguimiento al plan de acción vigente y se socializaron los avances y disposiciones relacionados con la actualización de la Política Nacional de Salud Mental, así como con el Decreto 0729 de 2025 y la Resolución 0347 de 2026.
Esta última establece la Estrategia Nacional para el Cuidado Integral de la Salud en Personas con Conducta Suicida, uno de los asuntos que ocupa un lugar relevante dentro de las acciones de prevención y atención que deben fortalecer las entidades territoriales y las instituciones encargadas de brindar servicios de salud.
AVANZA CONSTRUCCIÓN DEL CÓDIGO DORADO
Uno de los principales asuntos abordados durante la jornada fue el avance en la implementación del denominado Código Dorado, estrategia orientada a fortalecer la respuesta frente a situaciones relacionadas con riesgo de conducta suicida.
En este punto, los participantes trabajan en la definición de las responsabilidades que deben asumir los diferentes actores que intervienen en la atención, con el propósito de establecer rutas de actuación más claras y coordinadas desde los municipios y comunidades.
Como parte de este proceso, también se avanza en la construcción conjunta de un Código Dorado Comunitario para el Magdalena, con el que se busca fortalecer la capacidad de respuesta desde los territorios y facilitar la identificación y atención oportuna de situaciones que puedan representar un riesgo para la salud mental.
La agenda incluyó además la revisión de los compromisos territoriales y la propuesta de modificación del Decreto 162 de 2023, junto con la actualización del Plan Territorial de Salud Mental. Estas acciones están encaminadas a ajustar la planeación departamental a las necesidades actuales y mejorar la coordinación entre los diferentes actores.
El propósito es que la respuesta en salud mental tenga un componente territorial más sólido, de manera que las instituciones municipales, los prestadores de servicios, las organizaciones sociales, las familias y las comunidades puedan actuar de manera articulada ante situaciones que requieran atención.
La participación de sectores distintos al sanitario también busca ampliar la mirada sobre la salud mental. En este proceso tienen relevancia los establecimientos educativos, las familias, los cuidadores, las organizaciones comunitarias, las comunidades indígenas y los propios jóvenes, quienes pueden contribuir a identificar señales de alerta y facilitar el acceso oportuno a las rutas de atención.
Desde la administración departamental se plantea que el cuidado de la salud mental requiere una responsabilidad compartida y no puede limitarse a la atención de quienes ya presentan una situación de riesgo. La prevención, la información y la posibilidad de acceder a ayuda de manera oportuna hacen parte de las acciones que se buscan fortalecer en el territorio.
Con la segunda sesión del Consejo Departamental de Salud Mental 2026, el Magdalena continúa revisando sus estrategias y compromisos en esta materia, con énfasis en la prevención, la articulación institucional y el fortalecimiento de las capacidades territoriales para atender las necesidades de la población.

