El nuevo sistema de acueducto fue proyectado para responder durante mínimo 25 años a las necesidades de abastecimiento de seis comunidades rurales de Guamal.
Los corregimientos de Santa Teresa, Playa Blanca, La Ceiba, Pedregoza, La Puntica y Bellavista serán beneficiados con un sistema de acueducto diseñado para mejorar el abastecimiento de agua potable.
El acceso a agua potable continúa siendo una de las necesidades que enfrentan varias comunidades rurales de Guamal. En respuesta a esta situación, comenzó la construcción de un nuevo sistema de acueducto que llevará el servicio a habitantes de seis sectores del municipio.
La obra, puesta en marcha por la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, beneficiará a los corregimientos de Santa Teresa, Playa Blanca, La Ceiba, Pedregoza y La Puntica, además del sector de Bellavista, con una infraestructura diseñada para atender a más de 2.000 personas.
El proyecto cuenta con recursos por $13.503 millones y contempla la construcción de un pozo profundo, una Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP), una caseta de bombas, un tanque de almacenamiento con capacidad para 320 metros cúbicos y las respectivas redes de conducción y distribución.
De acuerdo con lo señalado durante el inicio de los trabajos, el sistema fue proyectado para responder a las necesidades de abastecimiento de las comunidades durante un periodo mínimo de 25 años.
“No traemos pañitos de agua tibia para la comunidad, porque entregaremos una obra de ingeniería proyectada para responder con fuerza durante mínimo 25 años, porque las poblaciones rurales del Magdalena merecen dignidad y con este trabajo seguimos cerrando esa brecha histórica de pobreza que hay en el departamento”, manifestó la gobernadora Margarita Guerra.
OBRA DEBERÁ ESTAR LISTA EN OCHO MESES
Durante la jornada de inicio de la obra, la mandataria departamental pidió al contratista y al gerente de Aguas del Magdalena realizar seguimiento a la ejecución del proyecto y cumplir con el plazo establecido para su entrega.
La instrucción contempla que los trabajos sean culminados en un periodo no mayor a ocho meses, de manera que las comunidades beneficiarias puedan contar con el nuevo sistema de abastecimiento dentro del tiempo previsto.
La infraestructura estará conformada por diferentes componentes que permitirán desarrollar el proceso desde la captación hasta la distribución del agua. El pozo profundo será utilizado como fuente de abastecimiento, mientras que la PTAP estará destinada al tratamiento del recurso.
Posteriormente, el agua será almacenada en un tanque con capacidad de 320 metros cúbicos para luego ser conducida a través de las redes de distribución hacia los sectores contemplados en el proyecto.
ESPERAN EL NUEVO SERVICIO
Para las comunidades beneficiarias, el inicio de la construcción responde a una necesidad que se ha mantenido durante años y que está relacionada con las dificultades para acceder a agua potable en condiciones adecuadas.
José de la Cruz Guillén Pérez, líder de la comunidad de Playa Blanca, destacó el comienzo de los trabajos y señaló que, aunque actualmente cuentan con un pozo profundo, las condiciones de abastecimiento no son comparables con las que esperan obtener mediante el nuevo sistema.
“Le damos las gracias a la gobernadora Margarita Guerra por esta obra. Esto es una bendición para toda la comunidad, ya que desde hace años la necesitábamos porque nosotros sufrimos por la falta de agua, a pesar de que tenemos pozo profundo, no es igual al agua que tendremos pronto”, expresó.
El proyecto contempla atender a habitantes de Santa Teresa, Playa Blanca, La Ceiba, Pedregoza, La Puntica y Bellavista, mediante una infraestructura que integrará la captación, tratamiento, almacenamiento y distribución del recurso.
SISTEMA PARA 6 COMUNIDADES
Con el inicio de la construcción, la Gobernación del Magdalena estableció un plazo máximo de ocho meses para la ejecución de los trabajos, mientras que la infraestructura fue proyectada para responder a las necesidades de las comunidades durante al menos 25 años.
El sistema permitirá concentrar en una misma infraestructura los procesos necesarios para el suministro de agua potable, desde la captación mediante el pozo profundo hasta su tratamiento, almacenamiento y posterior distribución a los sectores beneficiarios.

