Tres de los principales dirigentes del fútbol profesional colombiano llevaron al Congreso una petición que busca cambiar el enfoque con el que el país enfrenta la violencia en los estadios: pasar de sancionar a los clubes y cerrar tribunas a perseguir judicialmente a quienes protagonizan los actos vandálicos.
La discusión se produjo el 8 de septiembre durante un debate de control político en la Comisión Séptima de la Cámara de Representantes, denominado “Paz en los Estadios” y promovido por el representante Víctor Manuel Salcedo Guerrero, del Partido de la U, desde el pasado 25 de agosto a raíz de los actos violentos en varios estadios de Colombia, teniendo como detonante el Santa Fe vs América del 22 de agosto.
Los clubes piden que el castigo llegue a los responsables: individualizar vándalos
Carlos Mario Zuluaga, presidente de la Dimayor, fue uno de los dirigentes que pidió una respuesta legislativa más contundente. Aunque reconoció que Colombia cuenta con normas para regular la seguridad y la convivencia en el fútbol, cuestionó que buena parte de ellas no se cumpla.
“Las leyes en Colombia son amplias y profundas. Son muy completas, pero definitivamente no se cumplen muchas partes de lo que tratan de regular”.
Para Zuluaga, el problema también pasa por la falta de coordinación entre clubes, Policía y autoridades locales. Incluso señaló que existen herramientas tecnológicas que podrían ayudar a identificar a los responsables, pero que actualmente no funcionan de manera articulada.
“Millonarios tiene la biometría lista, pero no sirve para nada si no está articulada con la Policía y la Registraduría”.
El dirigente fue directo al señalar cuál considera que es el principal vacío del sistema: “El problema es la judicialización de las personas que van a hacer vandalismo a los estadios”, explicando que en varias ciudades se ha logrado identificar barras bravas que cometen actos delictivos, pero no reposa sobre ellos algún derecho de admisión a los estadios y/o medidas carcelarias, limitándose solo a comparendos ciudadanos.
Además, el dirigente máximo de Dimayor estuvo bajo la misma línea de Méndez y Camacho al insistir que la presencia de las banderas o “trapos” en los estadios es un foco de violencia que ellos quieren prohibir, pero no han podido al estar condicionados por las comisiones de fútbol de cada ciudad que cuentan con representantes barristas en sus mesas de conversación y toma de decisiones.
Santa Fe cuestiona las sanciones a los estadios y la presencia de banderas
Eduardo Méndez, presidente de Independiente Santa Fe, centró su intervención en las consecuencias que terminan pagando los clubes y los aficionados por hechos cometidos por grupos específicos.
Su crítica fue contundente frente a los cierres de tribunas, las restricciones de aforo y los partidos a puerta cerrada: “Nosotros sancionamos el cemento porque no tenemos normas; las normas deben salir de acá hacia allá”.
Méndez puso como ejemplo la experiencia inglesa con los llamados hooligans y defendió la necesidad de establecer consecuencias penales para quienes participen en hechos violentos: “Existían los hooligans hasta que se penalizaron esas acciones. Cuando se penalizaron, ahí quedó”.
La posición de Santa Fe coincide con una preocupación que se ha repetido en los últimos años: las sanciones deportivas no necesariamente logran disuadir a los responsables de los disturbios, mientras sí afectan a los equipos y a miles de aficionados que no participan en los enfrentamientos.
El directivo albirrojo estuvo en la misma línea de hace unas semanas cuando sucedió la batalla campal: pedir a los actores políticos la creación de leyes que castiguen con gravedad a los delincuentes en los estadios de fútbol por medio de la identificación e individualización.
Millonarios pide decisiones más coordinadas y la prohibición de visitantes
Enrique Camacho, presidente de Millonarios, recordó que los clubes también tienen responsabilidades en materia de seguridad y cuentan con herramientas para impedir el ingreso de determinadas personas.
“Los clubes nos reservamos el derecho de admisión a los estadios y somos responsables por lo que ocurre en el espectáculo”. Sin embargo, el presidente ‘embajador’ cuestionó el funcionamiento de las comisiones distritales de seguridad, donde una decisión puede terminar descartada pese a existir coincidencias entre un club y la Policía.
Esta crítica del dirigente estuvo enfatizada especialmente hacia el ingreso de hinchadas visitantes y banderas a los estadios. Camacho explicó que Millonarios habitualmente se opone a la llegada de otras aficiones a El Campín, incluso la de Santa Fe con la que comparte ciudad.
No obstante, las propias barras de su equipo y diferentes integrantes de la comisión distrital de fútbol votan en contra de las peticiones del club azul, porque aún apuestan por la convivencia en el fútbol y dan relevancia al impacto social y cultural de las hinchadas en la ciudad por medio de su parafernalia, además de los acuerdos con otras barras para permitirse acceso mutuo como visitantes.
El debate adquiere especial relevancia porque el país ya cuenta con instrumentos legales relacionados con la convivencia en el fútbol, entre ellos la Ley 1270 de 2009 y el Decreto 1622 de 2022. El propio Gobierno ha reconocido la necesidad de mejorar la implementación de estas herramientas.
Un debate deportivo que también es político
La discusión en el Congreso no ocurre de manera aislada. Hace parte de una agenda de seguridad que ha ganado protagonismo durante el inicio del nuevo Gobierno y que también ha puesto sobre la mesa la necesidad de fortalecer la capacidad del Estado para prevenir y sancionar hechos violentos. Esto recordando que en el Gobierno anterior las distintas barras del país tomaron un importante rol en la política de sus ciudades.
En este caso, el Legislativo enfrenta una discusión particular: no se trata solamente de crear nuevas sanciones, sino de determinar por qué las normas existentes no se aplican de manera eficaz. El debate también involucra a los gobiernos locales, la Policía, los clubes y el Ministerio del Deporte.
El Ministerio del Deporte informó recientemente que, después de los incidentes entre Santa Fe y América en El Campín y entre Deportivo Cali y Atlético Bucaramanga, la Comisión Nacional de Fútbol estableció compromisos para mejorar la seguridad en los estadios.
La Cámara, además, ha abierto espacios para discutir el fenómeno del barrismo desde una perspectiva distinta. En mayo de 2026, representantes de barras de diferentes regiones participaron en una jornada denominada “De las Canchas al Congreso”, enfocada en convivencia, organización y transformación social en el fútbol.
Cabe señalar que en este encuentro de debate de control político los dirigentes acudieron en calidad de invitados, pero no hubo representantes de agremiaciones o colectivos barristas de ningún equipo del fútbol colombiano.
/la fm

