Willinton Henao Gutiérrez, alias Mocho Olmedo, uno de los señalados jefes del frente 33 de las disidencias de las Farc que opera en Catatumbo, fue imputado por la ola de violencia que desató la crisis humanitaria en el Catatumbo como consecuencia de los enfrentamientos entre esa estructura armada y el ELN.
La investigación reveló que alias Mocho Olmedo sería uno de los articuladores principales de esa guerra: estaría implicado en el crimen de un líder comunitario y delegado de la Junta de Acción Comunal de la vereda Guachimán, en Tibú, ocurrido el 17 de enero de 2025, y de haber generado al menos 31 hechos de desplazamiento en distintas zonas de Tibú y El Tarra.
Según la Fiscalía, entre el 16 y el 20 de enero de 2025, integrantes del Frente 33 bajo sus órdenes amenazaron a los habitantes de distintas zonas de Tibú y El Tarra, y obligaron a 84 personas a abandonar sus viviendas.
Alias Mocho Olmedo también es señalado de participar en el reclutamiento ilícito de 31 menores de edad para las diferentes estructuras armadas que delinquen en la región. Fue imputado por los delitos de concierto para delinquir, homicidio en persona protegida, desplazamiento forzado y reclutamiento ilícito, los cuales no aceptó.
La audiencia se realizó de manera virtual. Mocho Olmedo, que fue capturado en febrero de 2025, la atendió desde un pabellón de la cárcel La Picota de Bogotá, donde permanece recluido a la espera de que se surtan los trámites para su extradición a Estados Unidos.
Por la crisis humanitaria en esa zona del país, que ha dejado más de 90.000 desplazados y un centenar de muertos, la Fiscalía ya ha imputado a otros jefes guerrilleros: El cabecilla del Bloque Magdalena Medio, Javier Alonso Velosa Garcia, alias Jhon Mechas; y los jefes político y financiero del autodenominado frente 33, Carlos Eduardo García Tellez, alias Andrey Avendaño y Farby Edison Parra Parra, alias Richard.
Las pruebas que la Fiscalía tiene en su poder dan cuenta de que presuntamente ordenaron a sus estructuras armadas tomar control territorial absoluto a través del uso de armas y rentas ilícitas en Tibú, El Tarra, Teorama y Hacarí (Norte de Santander).
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