El músico Jonathan Meléndez de Camilo Séptimo, su esposa embarazada, su hija de tres años y una joven de 21 años fueron las víctimas del homicidio.
El martes 1 de septiembre, cuatro personas fueron asesinadas dentro de un departamento ubicado en el fraccionamiento Grand Viure, en Zona Esmeralda, municipio de Atizapán de Zaragoza, Estado de México.
Entre las víctimas se encontraba Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, tecladista y productor de la banda mexicana Camilo Séptimo; su esposa, Ana Paola Barragán, de 35 años y con cuatro meses de embarazo; la hija de ambos, de tres años, y una joven de 21 años que trabajaba para la familia.
El caso fue reportado a las autoridades cerca de las 11:50 p. m. (hora local), cuando la Policía Municipal de Atizapán de Zaragoza informó sobre el hallazgo de las víctimas al interior de una torre residencial. En el mismo inmueble fue encontrado con vida y sin signos de violencia un menor de seis años, hijo mayor de Jonathan, quien permaneció escondido durante el ataque. También fue localizado el perro de la familia, que estaba atado y había muerto.
Cronología del violento asesinato de la familia
De acuerdo con el reporte de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, citado por El Universal, los hechos ocurrieron aproximadamente entre las 5:30 y las 7:40 p. m.. Las víctimas fueron encontradas con las manos atadas y con impactos de arma de fuego.
La entidad indicó que Ana Paola y la menor presentaban impactos en la extremidad cefálica, mientras que la cuarta víctima tenía un impacto de arma de fuego en la espalda.
Horas después del hallazgo, las autoridades confirmaron la captura de dos hombres identificados como Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”, señalados como probables responsables del homicidio de las cuatro personas.
Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, informó el 2 de septiembre que uno de los detenidos era socio de Jonathan y que presuntamente habría aprovechado esa relación para ingresar al domicilio. La captura se produjo en menos de 12 horas, mediante un operativo en el que participaron autoridades del Estado de México, Ciudad de México y el Gobierno de México.
La reconstrucción de lo ocurrido, conforme con las investigaciones de las autoridades y de la información conocida por Milenio y publicada por El Universa, empieza sobre las 5:24 p. m. del 1 de septiembre, cuando las cámaras de seguridad registraron la llegada de Diego Sebastián “N” al conjunto residencial Grand Viure.
En el video, conocido por El Universal de México, se observa al hombre ingresar al elevador de la residencia. Vestía una camisa negra, chaqueta tipo cuero, gorra verde y lentes de sol, además de llevar una maleta. Durante el recorrido permaneció dentro del ascensor y revisó el espacio. Posteriormente, volteó hacia la cámara de seguridad.
Para ese momento, Jonathan todavía no se encontraba en el departamento. De acuerdo con la información revelada por Milenio, quien abrió la puerta fue Ana Paola, esposa del músico. Diego era socio de Jonathan y, según lo informado posteriormente por las autoridades, esa relación de confianza habría facilitado su ingreso a la vivienda.
En el interior también estaban la hija de tres años del matrimonio y una joven de 21 años que trabajaba con la familia. El medio citado precisó que, según la Fiscalía, tras llegar Diego habría sacado un arma y obligado a Ana Paola a amarrar al perro para evitar que ladrara.
Después, conforme esa versión, la mujer y la niña fueron sometidas, amarradas y amordazadas, antes de recibir impactos de arma de fuego. La joven de 21 años se encontraba en otra habitación junto al hijo mayor de Jonathan. Al escuchar las detonaciones, salió para saber qué ocurría.
De acuerdo con la información publicada por Milenio, se encontró con Diego, quien la llevó a otra habitación, la sometió y también le disparó. El niño, por su parte, permaneció escondido debajo de una cama. De acuerdo con el reporte de la Fiscalía citado por El Universal, posteriormente fue localizado con vida y sin signos de violencia. El menor fue el único sobreviviente encontrado dentro del departamento.
La llamada que hizo el músico antes del crimen: la petición que dejó a un amigo
Jonathan llegó después al inmueble. El músico, de 38 años, además de su trabajo como tecladista y productor de Camilo Séptimo, mantenía con Diego una relación comercial. Según Milenio, ambos eran socios de una empresa relacionada con propiedades que, entre otras actividades, eran rentadas en Valle de Bravo mediante plataformas de hospedaje.
Se manifestó que, al parecer, la relación entre los dos hombres se había deteriorado por desacuerdos relacionados con dinero y propiedades. Antes de acudir a la cita con su socio, se reveló que Jonathan había hablado con su amigo Freddy. Según la reconstrucción publicada por Milenio, le advirtió que tenía problemas con Diego y le pidió que avisara a las autoridades si durante la noche dejaba de contestar.
“Si por la noche no contesto, repórtalo a las autoridades”, le dijo Jonathan a Freddy, según el relato difundido por ese medio. Después agregó: “Ya sabes que traigo unos pedos (sic) con Diego”.
Se indicó que, cuando Jonathan ingresó al departamento, Diego se encontraba en el lugar. Las indagaciones señalan que en ese momento habría comenzado una discusión relacionada con dinero. Una de las versiones mencionaba una suma cercana a los 300.000 pesos que Diego presuntamente reclamaba, aunque ese monto no estaba acreditado hasta ese momento.
En medio de la situación, Jonathan habría intentado comunicarse con su esposa. Al no obtener respuesta, buscó saber qué había ocurrido. Según la reconstrucción de Milenio, Diego lo sometió, lo amarró y lo amordazó. Posteriormente le disparó mientras se encontraba sentado en uno de los sillones del departamento.
Después del ataque, Diego salió del inmueble y abordó un automóvil rojo en el que lo esperaba Gerardo “N”, identificado como su chofer. Según la versión atribuida a este hombre, aseguró que desconocía lo ocurrido dentro de la vivienda y que Diego solamente le había dicho: “Vamos a ir por una ‘lanota’”.
La investigación avanzó con el seguimiento de las cámaras de seguridad y del vehículo utilizado para abandonar el lugar. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó en su cuenta oficial de X que la coordinación entre autoridades permitió ubicar a los dos sospechosos.
“Las investigaciones establecieron que uno de los detenidos era socio de una de las víctimas. Presuntamente, aprovechó esa relación de confianza para ingresar al domicilio”, señaló Harfuch.
El funcionario agregó que “la coordinación entre autoridades del Estado de México, la Ciudad de México y el Gobierno de México permitió ubicar y detener a ambos sujetos en menos de 12 horas”.
La Fiscalía mexiquense continúa con las investigaciones para determinar la responsabilidad de los dos detenidos y esclarecer las circunstancias del multihomicidio. Diego Sebastián “N” es señalado como probable responsable de los hechos, mientras que Gerardo “N” es investigado por su posible participación.
/EL TIEMPO

