Nueva unidad de radioterapia en Bucaramanga innova en tratamiento contra cáncer

Una nueva Unidad de Radioterapia que combina tecnología de alta precisión con un modelo de atención integral orientado a brindar alternativas de tratamiento y acompañamiento a los pacientes con enfermedades oncológicas entró en operación en Bucaramanga.

La Unidad, administrada por SIES Onco, permite evitar la irradiación accidental de tejidos sanos circundantes, al tiempo que brinda un modelo de atención integral que da un mejor acompañamiento a los pacientes.

Uno de los principales elementos de la nueva unidad es el acelerador lineal Radixact X9, un equipo de radioterapia de última generación. De acuerdo con el Álvaro Uribe Valencia, presidente de SIES Salud, esta tecnología permite aplicar hipofraccionamiento, una modalidad de radiocirugía de alta precisión que concentra dosis exactas de radiación para eliminar el tumor en un número sustancialmente menor de sesiones que la radioterapia convencional.

El Radixact X9 permite abordar el movimiento físico del paciente durante el tratamiento. Su tecnología puede seguir dinámicamente el tumor mientras este se desplaza debido a la respiración, haciendo posible la intervención de varios tumores simultáneamente.

La propuesta de SIES Onco no se limita a la incorporación de tecnología. Uribe Valencia destaca también la implementación de la analítica y la ciencia de datos como herramientas para consolidar una medicina personalizada de precisión. “La unidad orienta sus tratamientos mediante protocolos científicos. Como ejemplo, la ruta de atención para el cáncer de seno cuenta actualmente con más de 32 algoritmos clínicos desarrollados de manera específica”, explica el directivo.

Este componente científico se complementa con un espacio pensado desde la humanización de la salud. Para Alejandra Toro, directora de la Fundación Luz Rosa o Lazo Rosa, cuya labor se enfoca especialmente en el cáncer de mama, todos los pacientes, pese al régimen que tengan, deben tener el mismo trato, la misma oportunidad de innovación y la misma oportunidad de diagnóstico.

“La buena salud, los buenos tratamientos y acciones para los pacientes oncológicos no son un gasto, son una inversión, y la apuesta de SIES Onco así lo demuestra. Un paciente que tiene todo lo que necesita desde el principio es un paciente que no le va a costar tanto al sistema de salud”, asegura Toro, quien además es sobreviviente del cáncer.

Para Gerardo Vialli, inversor de SIES Salud, este tipo de iniciativas tienen un sentido que va más allá de los retornos financieros. “Participamos en la creación de instituciones que velan por el bienestar de la gente. Momentos como la apertura de esta unidad oncológica le dan sentido a nuestro trabajo, ya que nos permiten mejorar de forma directa y humana la vida de las personas que tocamos”, afirma.

La unidad hace parte de una red de salud con 20 años de experiencia, presencia en 24 ciudades y 25 departamentos del país y más de 2.000 colaboradores a nivel nacional.

Modelo de atención en red

El doctor Rafael García García, especialista del Hospital Ruber Internacional de Madrid, relaciona el esquema de SIES Salud con la filosofía europea de los Cancer Centers o centros de cáncer, basada en el trabajo en red y la optimización de recursos.

Este modelo plantea que el éxito no depende de multiplicar centros aislados, sino de articular una red interconectada de alta, mediana y baja complejidad. Así, el paciente puede transitar por los diferentes niveles de atención de acuerdo con sus necesidades, evitando duplicar procesos y buscando garantizar un acceso ágil y seguro independientemente de su ubicación geográfica.

En este esquema, Bucaramanga cuenta con la infraestructura tecnológica y asistencial para convertirse en un nodo del modelo en el nororiente del país y en un piloto que pueda replicarse en otras zonas de Colombia, resalta García.

El especialista plantea la necesidad de modificar la manera en que se evalúa el valor terapéutico en oncología. En España y Europa se promueve evitar medir el valor de un tratamiento “al peso”, es decir, de acuerdo con su duración en semanas o con el volumen de procesos acumulados.

“Un tratamiento no es mejor o más complejo porque dure ocho semanas en lugar de un día”, puntualiza el doctor García. Desde su experiencia, lo fundamental es que la técnica responda a la evidencia científica, logre el objetivo de curar o controlar la enfermedad y garantice el bienestar y la calidad de vida de la persona.

De acuerdo con Álvaro Uribe Valencia, presidente de SIES Salud, la apuesta desde el nororiente del país plantea, además, una alternativa para acercar tratamientos de alta complejidad, de la mano de nuevas terapias que disminuyan el impacto en los pacientes.

“Estamos avanzando hacia la medicina personalizada de precisión. La velocidad a la que vamos la transformación en el sector es absolutamente relevante. No solo porque se mejoran los equipos y las tecnologías, los medicamentos también están teniendo mejoras. Entonces, ya vienen medicamentos de menos efectos secundarios y autoaplicación en casa”, resalta Uribe.

Además, “la inteligencia artificial y la analítica nos está permitiendo utilizar los datos para generar nuevo conocimiento que antes no teníamos. Eso significa que cada vez vamos a ser más precisos y que vamos a poder lograr darle realmente de manera más integral a las personas lo que la gente requiere. Como humanidad nos espera mayores años de vida con probabilidades de vivir más saludables y con mejor bienestar como tal”, concluye el directivo.

El cáncer, un reto para el sistema de salud

En Colombia, el cáncer es uno de los desafíos más complejos de la salud pública. Aunque el sistema de salud ofrece cobertura universal de aseguramiento, la distancia entre la afiliación y la atención efectiva suele estar marcada por barreras geográficas, administrativas y socioeconómicas.

De acuerdo con datos oficiales de Cuenta de Alto Costo (CAC), en el país un total de 782.868 personas con cáncer registraron atenciones en el marco del aseguramiento en salud, según la información actualizada de este portal, con corte al 31 de octubre de 2025. Entre las neoplasias priorizadas por el Ministerio de Salud y Protección Social, el cáncer de mama concentra la mayor proporción de casos, con un 18,03 %, seguido por el cáncer de próstata, con 10,87 %, y el cáncer colorrectal, que representa el 6,45 %. Estas cifras evidencian la magnitud del desafío que enfrenta el sistema de salud colombiano frente a la atención, diagnóstico y tratamiento oportuno de esta enfermedad.

Frente a este contexto, la descentralización de la atención oncológica se convierte en una de las apuestas en el sector. Como asegura Álvaro Uribe Valencia, presidente de SIES Salud, “la atención integral debe ser pilar en los modelos de atención, orientada a prevenir el deterioro de la condición de salud de los pacientes y en reducir la necesidad de acudir a los servicios de urgencias por nuevas complicaciones”. Bajo esta perspectiva, “es importante anticiparse a los riesgos y brindar acompañamiento oportuno y articulado, para preservar la calidad de vida del paciente y evitar que su estado de salud se agrave”, acota Uribe Valencia.

Diana Cárdenas, economista de la salud y exviceministra de Salud de Colombia, afirma que la inversión en alta tecnología médica es esencial a la hora de descentralizar los servicios oncológicos, lo cual, asegura, mejora la atención de los pacientes y permite la sostenibilidad financiera del sistema.
Cárdenas explica que el uso de tecnologías de precisión disminuye las recaídas, reduce los desenlaces desfavorables y evita la repetición innecesaria de tratamientos que encarecen el sistema de salud. “En la medida en que tengamos más tecnología que nos permita intervenciones con mayor calidad y precisión, vamos a tener menos desenlaces negativos y pérdidas en los tratamientos. Esto reduce el número de actividades que requiere un paciente para lograr un mejor resultado”, detalla la exviceministra.

En este contexto, no se puede desconocer que, si bien Colombia posee un modelo de atención universal que garantiza el acceso a tratamientos para enfermedades de alto costo y que la inversión en tecnología es considerable, existen barreras visibles e invisibles que impiden que el total de la población reciba su tratamiento de forma oportuna, específicamente la radioterapia.

Tiempos de espera prolongados, dificultades geográficas, burocracia en autorizaciones y obstáculos socioeconómicos familiares para costear el traslado a clínicas, hospitales y centros médicos retrasan los tratamientos. “De nada sirve que un paciente acceda a la radioterapia si lo hace semanas o meses más tarde de lo médicamente indicado. Los resultados clínicos difícilmente serán comparables con los de un acceso efectivo en tiempo y forma”, explica el doctor Francisco Javier Serrano Andreu, especialista en radioterapia del Hospital de Navarra (España).

Un ejemplo de esta realidad es Santander, en el nororiente del país. Edwin Antonio Prada, Secretario de Salud de Santander, explica que la capital Bucaramanga es un nodo referente para los 2,4 millones de habitantes de la zona, pero allí se atiende a una población flotante de más de un millón de pacientes provenientes de Arauca, Norte de Santander, el sur de Cesar, el sur de Bolívar, Boyacá y población migrante de Venezuela, quienes acuden en busca de atención médica avanzada.

A la par de esta presión demográfica, Santander experimenta un aumento en indicadores oncológicos de salud pública, encabezados por los cánceres de mama y próstata a nivel nacional, y con un incremento significativo de cáncer de colon, recto y piel (melanoma).

A la par de la inversión en tecnología, el mandatario santandereano comenta que la humanización en la atención es tal vez lo más importante. “Vale recordar que en oncología no solamente es el paciente, sino su núcleo familiar que lo apoya apoyo en lo emocional y económico. Además, la educación también importa, ya que debemos aprender a sospechar cualquier señal que muestre nuestro cuerpo”, añade el funcionario.

La caracterización de los casos de cáncer en Colombia evidencia diferencias según el tipo de tumor y el sexo de los pacientes. Según datos de Cuentas de Alto Costo (CAC), el cáncer de mama, la mediana de edad reportada en las mujeres es de 64 años, mientras que en los hombres con cáncer de próstata es de 74 años. En el caso del cáncer gástrico, los hombres concentran la mayor proporción de casos, con un 59,29 %, equivalente a 11.128 pacientes.

En cuanto a la oportunidad de atención, para los casos nuevos del periodo 2025, la CAC reportó una mediana de 35 días entre la sospecha médica y la confirmación diagnóstica, y de 51 días entre el diagnóstico y el inicio del primer tratamiento, ya fuera cirugía, terapias sistémicas o radioterapia.
Los avances en innovación en el área de oncología en Colombia ponen en el radar nuevas apuestas desde las regiones.

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