El padre Javier Giraldo Moreno falleció este martes 25 de agosto en Bogotá, a los 82 años, luego de más de cuatro décadas dedicado a la defensa de los derechos humanos, al acompañamiento a víctimas de la violencia en Colombia y a la búsqueda incansable de los restos del sacerdote Camilo Torres Restrepo.
“Damos gracias por su vocación, por su servicio generoso al Evangelio y por el testimonio que deja como compañero de Jesús y servidor de la Iglesia”, señaló la comunidad religiosa Compañía de Jesús, quienes además habían informado en días previos de su delicado estado de salud producto de una grave caída.
El trabajo del Padre Giraldo estuvo atravesado por una de sus labores más destacadas, y uno de los últimos grandes capítulos de su vida, luego de impulsar la búsqueda de los restos del sacerdote Camilo Torres Restrepo, muerto en 1966 cuando hacía parte del ELN.
En 2022 presentó ante la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas la solicitud que dio paso al proceso de búsqueda, y gracias a ese trabajo, la UBPD pudo establecer que unos restos hallados en junio de 2024 correspondían a Torres Restrepo, después de más de dos años de investigación, análisis forenses y revisión de información histórica. El 15 de febrero de 2026, la entidad hizo la entrega digna de los restos al Padre Giraldo, quien oficio los actos.
Asimismo, el trabajo del Padre Giraldo estuvo especialmente relacionado con comunidades rurales afectadas por el conflicto armado, la documentación de asesinatos, desapariciones, desplazamientos y otros hechos de violencia, así como con la denuncia de casos de impunidad.
Buena parte de esa trayectoria estuvo ligada al Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP), donde, además de fundador, fue coordinador del Banco de Datos de Derechos Humanos. También fue uno de los fundadores de la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz en 1988, desde donde acompañó a comunidades y organizaciones afectadas por la violencia.
Uno de los procesos más representativos de su trabajo fue el acompañamiento a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, en Antioquia, en donde durante años siguió las denuncias de sus integrantes y documentó hechos de violencia contra la población civil en una de las regiones más golpeadas por la confrontación armada.
Frente a esta labor en particular se refirió el expresidente Gustavo Petro, quien lo calificó como “quizás nuestro mejor defensor de los derechos humanos”.
Su labor también estuvo relacionada con la reconstrucción de la memoria de las víctimas y con investigaciones sobre violencia política y estructuras paramilitares que dejaron como producto una lista generosa de publicaciones literarias.
En ese sentido, el senador Iván Cepeda, con quien publicó una investigación sobre la trayectoria del poderoso empresario de las esmeraldas, Víctor Carranza, titulado ‘alias El Patrón’, fue uno de los primeros en lamentar su partida y lo describió como “un ser de enorme estatura ética”.
Por la misma línea, la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social, Corpades, lamentó su fallecimiento y lo calificó como un “referente histórico de la defensa de los DDHH en Colombia”. La organización destacó su acompañamiento a comunidades y su trabajo en la denuncia de violaciones de derechos humanos.
En un sentido similar, el Sistema Autónomo de Asesoría y Defensa, SAAD, señaló que su vida estuvo marcada por “la verdad, la memoria, los derechos humanos y la reconstrucción de paz en Colombia”, mientras que Redepaz Antioquia lo recordó como un referente en la construcción de paz y la defensa de los derechos humanos.
/colprensa

