El secretario de Desarrollo Económico del Distrito, Frank Cuao considera que este escenario representa una presión adicional para las empresas, especialmente para las que cuentan con menor capacidad para absorber nuevos costos de operación.
Desde la Secretaría de Desarrollo Económico advierten que la medida de la Creg podría incrementar los costos de operación y afectar la productividad de empresas y comercios de la ciudad.
La Secretaría de Desarrollo Económico de Santa Marta cuestionó la entrada en vigencia de la regulación de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), que busca promover el ahorro de energía en el país y contempla recargos para los usuarios que superen el 110 % de su meta individual de consumo.
Aunque desde el Distrito reconocen la importancia de promover un uso eficiente de la energía, consideran que la aplicación de la medida debe tener en cuenta las condiciones climáticas, económicas y productivas de la región Caribe.
“En una ciudad como Santa Marta, un mayor consumo no siempre es sinónimo de derroche: puede responder a una mayor ocupación hotelera, más actividad comercial y gastronómica, ampliación de horarios, conservación de alimentos, crecimiento de la producción o generación de nuevos empleos”, señaló Frank Cuao, Secretario de Desarrollo Económico.
Desde dependencia distrital también llamó la atención sobre el periodo de aplicación de la regulación, previsto entre agosto de 2026 y febrero de 2027, que coincide con meses de altas temperaturas y con una importante temporada turística para Santa Marta.
RECARGOS DE HASTA EL 70 %
Uno de los principales puntos de preocupación está relacionado con los cobros adicionales que contempla la regulación. Para los usuarios comerciales e industriales, el recargo puede llegar hasta el 70 % sobre el consumo que exceda el límite establecido.
El sector productivo considera que este escenario representa una presión adicional para las empresas, especialmente para las micro y pequeñas unidades empresariales, que cuentan con menor capacidad para absorber nuevos costos de operación.
A esta situación se suma el incremento registrado recientemente en el valor del kilovatio hora cobrado por Air-e Intervenida, que pasó de aproximadamente $796 a $890,27 en un periodo de dos meses, equivalente a un aumento del 11,84 %.
EN EL CARIBE CONSUMIR MÁS NO SIEMPRE ES DERROCHAR
Asimismo se insistió en que las condiciones climáticas del Caribe deben ser consideradas al momento de aplicar medidas de ahorro energético.
La refrigeración y la climatización son indispensables para el funcionamiento de hoteles, restaurantes, comercios y establecimientos que requieren conservar alimentos y garantizar condiciones adecuadas para trabajadores y clientes.
Por esta razón, un incremento en el consumo puede estar directamente relacionado con una mayor actividad económica y no necesariamente con un uso ineficiente del servicio.
Una mayor ocupación hotelera, el crecimiento de la actividad gastronómica, la ampliación de horarios comerciales o el aumento de la producción pueden representar, precisamente, señales de dinamismo económico.
EN MEDIO DEL AUMENTO DEL COSTO DE VIDA
La discusión se presenta además en medio de un escenario de presión sobre los precios en Santa Marta. De acuerdo con cifras del DANE, la ciudad registró en julio una inflación mensual de 0,61 %, la más alta del país, impulsada en buena medida por el incremento del 4,24 % en el servicio de energía eléctrica.
Ante este panorama, el sector productivo y la administración distrital hicieron un llamado al Gobierno Nacional y a la Creg para revisar la aplicación de la medida bajo criterios de gradualidad, pedagogía y sensibilidad territorial.
La preocupación es que los nuevos recargos terminen elevando los costos de operación de las empresas y que estos, posteriormente, se trasladen a los precios de bienes y servicios, generando una presión adicional sobre la economía de los samarios.

