Crecer y no cejar en el intento

Quinientos un años desde nuestra fundación hispánica, lo que en buen romance impone, obliga siendo deuda pendiente, crecer y no dejar de crecer nunca, movernos, impulsarnos, proyectarnos, potenciarnos, hacer lo más para generar miradas, ojalá de admiración, respeto y para ser tenidos en cuenta. Ser una ciudad donde los espacios traduzcan y expresen con fuerza toda la energía que seamos capaces de generar. En tal propósito y en todos los demás qué mejores y superiores sean, nos corresponde como nativos de esta noble e hidalga ciudad darnos la oportunidad de reencontrarnos, reconocernos, visitar sus calles, barrios, comunas, localidades y territorios todos que nos conforman de arriba a abajo, recorrerla, ver su expansión permanente y opinar sobre si estamos creciendo o no de manera correcta y ordenada como debiera y tendría que ser.

Importa ser la nuestra una urbe combativa, en permanente reconstrucción de nuestra identidad, de nuestros símbolos que debemos hacer más visibles, donde sean cada día y cada vez más abundantes los paseos turísticos, institucionalizarlos, darlos a conocer profusamente a propios y foráneos nacionales e internacionales. Repito, se trata qué crezcamos a pasos agigantados. Hacerla una ciudad fuente de trabajo. Pujante. Imponente. Plena de historia, cultura y sano orgullo. Con valores solidarios y propios. Con sentimiento de pertenencia, Emprendedora. Con una intensa vocación comercial, turística, gastronómica, hotelera, lo mismo que desarrollando sus enormes como infinitas posibilidades que ayuden a complementar su economía en todas sus variantes y variables.

Que no pesen en su seno sesgos, perversidades ni prejuicios de ninguna índole. Tampoco desconfianzas ni incertidumbres. Entender que nuestra fuerza debe centrarse no en competir ni en enfrentarse tras de nada, sino en reconocernos como un motor distinto de la patria, dado todo lo bueno y mejor que tenemos, podemos exponer y ofrecer. Como ciudad necesitamos más observaciones, mayores reflexiones y menos prejuicios. Construir muchos puentes. Dejar atrás todo asomo de polarización. Ser conscientes de nuestra necesidad de crecer con ciudadanos capaces de mirar y mirarse con respeto, esperanza, altas miras, espíritu elevado, sano orgullo, sentido de pertenencia, certeza, proyección, prospección, estrategia, certidumbre y grandeza.

Ayudar todos a construirnos un prometedor porvenir con suficientes e idóneos desarrollos en aspectos tales y entre otros, en lo social, humano, económico, cultural, turístico y ambiental. Afianzarnos en los logros del pasado, pero también señalandonos una hoja de ruta para el mañana con una visión holística, que envié a la región, al país y al mundo la fuerte señal que estructuralmente vamos a contar con estabilidad y un futuro brillante y prometedor. Es consolidar el principio de buscar y procurar estabilidad con progreso, con libertad dentro del orden, con progreso dentro de la justicia, así como adoptando una serie de medidas pragmáticas y vigorosas para estabilizar nuestra situación general macroeconómica y dinamizar por ende el desarrollo. Avanzar en todo sin importar las presiones y con una fuerte resiliencia, generación de trabajo y empleo estable, comercio en alza, equilibrio,  y una sólida protección del bienestar de la gente.

Que mitigados sean los riesgos en áreas clave, impulsar a tope nuestras fortalezas, aprovechar las oportunidades, lograr avances y mantener estable a la sociedad. Alcanzar el establecimiento de nuevas fuerzas productivas de calidad que ayuden a nuestro progreso de manera contundente. Cosechar abundantes frutos desde la educación, innovación científica y tecnológica. Optimizar de manera permanente y continua nuestra estructura de progreso. Que bien, mejor y con celeridad se potencien las manufacturas con alta tecnología, industrial y de equipos. Que las industrias emergentes, muestren un ímpetu de desarrollo, y la calidad del ambiente ecológico se optimice, para que tal conjunto de acciones pertinentes aporten un mayor como mejor y superior resultado.

Tareas estratégicas entre vosotros han de ser la promoción de un desarrollo de alta calidad consolidando y robusteciendo las bases de la economía real, ganando la independencia, la autosuperación y construyendo una Santa Marta limpia , bella, alegre y prospectiva; fortalecer una gran circulación con una sólida combinación entre el favorecimiento de la vida de la gente y la promoción del consumo, así como la inversión en bienes materiales y la realizada a personas, a través del impulso en profundidad, la configuración de un gran mercado; impulsar la prosperidad común de toda la gente construyendo una sociedad amable con la gestión debida de una educación a satisfacción de la gente y acorde al mundo de hoy y de mañana, promoviendo un empleo pleno, digno, duradero, bien remunerado y de alta calidad; lo mismo que reduciendo las disparidades, coordinar el desarrollo y la seguridad a través del robustecimiento de la capacidad que garantice el suministro de alimentos, energías y recursos, elevando de contera el nivel de gobernanza y de la seguridad pública en defensa efectiva de la seguridad y estabilidad social.

Requerimos trazar para Santa Marta el mapa del mañana con un desarrollo rápido, qué no improvisado. Estable, en rumbo correcto, lo que significa una oportunidad para la paz, el desarrollo, el crecimiento, el  bienestar y la prosperidad integrales en beneficio de todos los asociados. Se trata en definitiva  de establecer sinergias que nos lleven a grandes metas por senderos de un  mejor porvenir y buen futuro. *saramara7@gmail.com

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