Jader Yesid Iguarán Romero, de 43 años, y José Antonio Polo Bolaños, de 46, fueron identificados en la morgue de Medicina Legal luego de ser encontrados sin vida en una zona rural de Riohacha.
En las instalaciones de la Morgue de Medicina Legal y Ciencias Forenses fueron identificados los cuerpos de Jader Yesid Iguarán Romero, de 43 años, y José Antonio Polo Bolaños, de 46, quienes fueron encontrados sin vida durante la mañana del miércoles 19 de agosto en una zona rural de Riohacha, cerca de la vía nacional que comunica a la capital de La Guajira con el corregimiento de Cuestecita, en un hecho que es investigado por las autoridades.
El hallazgo se produjo a la altura del kilómetro 14, donde habitantes del sector se percataron de la presencia de los cuerpos y avisaron a las autoridades. Al llegar al sitio, los uniformados encontraron además un automóvil Mazda, de placas BUN-13, que había sido incinerado por completo.
Tras la inspección del lugar, los funcionarios judiciales establecieron que los dos hombres presentaban impactos de bala y procedieron a realizar las diligencias correspondientes para el levantamiento de los cuerpos y su posterior traslado a Medicina Legal, donde permanecieron hasta que sus familiares realizaron el proceso de identificación.
Las víctimas eran cuñados y, de acuerdo con la información conocida dentro de la investigación, sus muertes estarían relacionadas con un hecho ocurrido horas antes en una finca ubicada entre los corregimientos de Matitas y Arroyo Arenas, donde José Antonio Polo Bolaños se desempeñaba como administrador junto con algunos de sus familiares.
Según las primeras versiones recopiladas por los investigadores, hacia las 8:00 de la noche del martes 18 de agosto, varios hombres que portaban armas tenían el rostro cubierto y vestían prendas de color negro habrían llegado hasta el predio y sometido a los trabajadores que se encontraban en el lugar.
Los hombres habrían sido obligados a permanecer dentro de una habitación y posteriormente fueron amarrados, mientras los desconocidos tomaban el control de la finca. Durante el mismo hecho, los responsables presuntamente se apoderaron de algunas armas de fuego tipo escopeta utilizadas para la seguridad del predio, además de otros elementos de valor.
Posteriormente, de acuerdo con las versiones conocidas hasta el momento, los sujetos habrían establecido comunicación telefónica con Jader Yesid Iguarán Romero y le solicitaron que se trasladara hasta la finca. Una vez llegó al lugar, ambos cuñados habrían salido del predio en compañía de los desconocidos, sin que los demás trabajadores pudieran conocer hacia dónde fueron llevados.
Horas después se produjo el hallazgo de los cuerpos en la zona rural de Riohacha, junto al vehículo Mazda completamente incinerado, situación que llevó a las autoridades a iniciar una investigación para reconstruir los hechos y establecer qué ocurrió desde el momento en que los dos hombres abandonaron la finca. Los investigadores trabajan en la recolección de elementos materiales probatorios, testimonios y demás información que permita determinar quiénes participaron en el hecho, establecer el recorrido realizado por las víctimas y el vehículo, así como precisar el móvil del doble homicidio.

