Las compañías aseguradoras que operan en Colombia calculan preliminarmente que tendrán que desembolsar alrededor de $6 billones para atender las reclamaciones derivadas del terremoto, una cifra que podría aumentar a medida que avanzan las inspecciones técnicas y se determina el verdadero alcance de los daños en viviendas, edificios, comercios e infraestructura.
La estimación fue revelada por Humberto Mora, presidente de Seguros del Estado, durante una entrevista con Néstor Morales en Mañanas Blu, en la que explicó cómo el sector asegurador está enfrentando la emergencia y cuáles son los procedimientos que deberán seguir los ciudadanos que tenían sus bienes asegurados.
Mora señaló que, desde los primeros momentos posteriores al terremoto, las compañías activaron sus protocolos de atención de crisis y comenzaron a desplegar equipos para evaluar los daños. Según explicó, actualmente se están recibiendo entre 120 y 150 reclamaciones diarias, mientras las aseguradoras avanzan en el proceso de inspección y pago de indemnizaciones.
“Desde el primer minuto después del temblor del pasado 10, tanto Seguros del Estado como todas las aseguradoras activamos todos nuestros protocolos en este tema de crisis”, aseguró Mora.
El presidente de Seguros del Estado destacó además que el sector cuenta con respaldo de las compañías reaseguradoras, que ya comenzaron a entregar anticipos para garantizar liquidez y permitir que las aseguradoras puedan realizar pagos incluso mientras se formalizan algunos de los siniestros. En el caso de Seguros del Estado, Mora indicó que la compañía ya recibió más de $80.000 millones en anticipos de sus reaseguradores.
Las aseguradoras cubrirían entre 20% y 25% de la reconstrucción
El cálculo de los $6 billones en reclamaciones de seguros hace parte de una estimación más amplia sobre el costo de la reconstrucción. De acuerdo con Mora, se habla de una reconstrucción cercana a los $30 billones, de la cual el sector asegurador asumiría entre el 20% y el 25%, dependiendo de cómo evolucionen las evaluaciones de los daños.
“Más o menos las proyecciones que tenemos, los estudios que hemos hecho en estos días, es que da que más o menos el 20%, entre el 20 y el 23-25% de la reconstrucción lo pondremos las aseguradoras”, explicó.
Vista de los restos del edificio Vanessa en Cali, donde se adelantan labores de remoción con maquinaria pesada. Las pérdidas económicas tras el sismo de magnitud 7,4 en el occidente colombiano superan los 9.500 millones de dólares.
AFP
Sin embargo, advirtió que la cifra todavía puede cambiar considerablemente. Una vivienda que inicialmente parezca tener daños menores puede terminar requiriendo la reconstrucción completa de un edificio si los peritajes determinan que existe una afectación estructural.
“Si uno va a revisar el caso de don Álex, y entonces pensábamos que solamente era el apartamento de don Álex que tocaba arreglar, pero hay que cambiar el edificio porque la estructura del edificio se dañó, pues el siniestro que teníamos pensado en 100 pesos va a costar 1000”, ejemplificó.
Asegurados tienen hasta dos años para presentar reclamaciones
Uno de los principales mensajes entregados por el presidente de Seguros del Estado fue la aclaración sobre el supuesto plazo de tres días para reportar los daños. Mora desmintió esa información, que se había difundido ampliamente entre los afectados.
“No es cierto, eso es totalmente falso. La ciudadanía, los asegurados tienen hasta 2 años para hacer sus reclamaciones”, afirmó. El plazo, explicó, se cuenta desde el momento del terremoto. Por eso, las personas que todavía no han podido determinar completamente los daños de sus viviendas no deben asumir que perdieron el derecho a reclamar ante su aseguradora.
La recomendación del sector es, en todo caso, informar oportunamente el siniestro y conservar fotografías, documentos y demás evidencias que permitan demostrar las afectaciones.
Mora también explicó que, debido a la situación de emergencia, existen mecanismos para adelantar reparaciones menores. Por ejemplo, si una persona sufrió el desprendimiento de un muro y necesita repararlo para poder continuar habitando la vivienda, puede tomar fotografías y comunicarse con la aseguradora para informar el procedimiento.
¿Qué cubre el seguro de una vivienda después del terremoto?
El alcance de la cobertura dependerá de las condiciones de cada póliza. En el caso de las viviendas adquiridas mediante crédito hipotecario, el seguro puede responder de acuerdo con el nivel de afectación del inmueble.
Si la vivienda puede ser reparada, la cobertura puede orientarse hacia su reparación. Si el inmueble quedó completamente destruido, pueden existir alternativas como el pago correspondiente o la cancelación de la obligación crediticia, según las condiciones específicas de la póliza.
“Si la vivienda es reparable, se reparará la vivienda. Si la vivienda no es reparable, se le puede pagar el crédito al señor”, explicó Mora. El presidente de Seguros del Estado también hizo una precisión importante frente a los bienes que se encuentran dentro de las viviendas. Los seguros asociados a créditos hipotecarios generalmente están orientados a proteger el inmueble, por lo que los muebles y electrodomésticos no necesariamente están incluidos. Para determinar si estos elementos están cubiertos, es necesario revisar la póliza contratada.
Los seguros de copropiedad protegen las zonas comunes
Otro de los interrogantes surgidos después del terremoto tiene que ver con los edificios residenciales. Mora explicó que las pólizas contratadas por las copropiedades cubren principalmente los bienes comunes, entre ellos elementos como ascensores, paredes externas y otras áreas comunes contempladas en el contrato.
El contenido interno de cada apartamento requiere, por lo general, una póliza de hogar o el seguro correspondiente al crédito hipotecario. Esta diferencia será especialmente relevante en los edificios que resultaron afectados estructuralmente y en los que existen propietarios con distintas aseguradoras o incluso apartamentos que no cuentan con cobertura.
Mora explicó que en algunos casos puede existir coaseguro, es decir, varias compañías aseguradoras pueden tener participación sobre un mismo edificio. En esas situaciones, las empresas deberán coordinarse para facilitar la atención de los asegurados.
“La idea es hacerle fácil la vida al asegurado donde coloque su reclamación y entre las aseguradoras nos pondremos de acuerdo”, sostuvo.
El sector asegurador activa comités de crisis
La magnitud de la emergencia llevó a las compañías a establecer mecanismos de coordinación a través de Fasecolda, con comités en los que participan las diferentes aseguradoras.
De acuerdo con Mora, cada compañía tiene su propio comité de crisis y estos se articulan con los espacios coordinados por el gremio para compartir información y establecer mecanismos de atención. Seguros del Estado, por su parte, tiene más de 200 personas dedicadas exclusivamente a atender a sus asegurados afectados, además de ajustadores y peritos que recorren viviendas, locales comerciales, hospitales y demás bienes asegurados para establecer el alcance de los daños.
El directivo insistió en que cada reclamación deberá analizarse de manera individual, pues las afectaciones pueden ser completamente diferentes incluso entre inmuebles que hacen parte de una misma edificación.
Advertencia por posibles estafas a damnificados
Ante la emergencia y el alto número de reclamaciones, Mora también hizo un llamado a los afectados para que no caigan en manos de personas que prometen acelerar los pagos de las aseguradoras a cambio de dinero.
“Hay muchos, desafortunadamente, amigos de lo ajeno que aprovechan estas situaciones. Tenemos muchísima información donde cobran y dicen, si usted me paga una plata, yo hago que le paguen más rápido el siniestro. Por favor, que la ciudadanía no caiga en estas trampas”, advirtió.
El mensaje cobra especial relevancia en medio de una emergencia en la que miles de familias enfrentan daños en sus viviendas y requieren recursos para iniciar la recuperación.
Para el presidente de Seguros del Estado, el reto es avanzar con rapidez, pero sin sacrificar la rigurosidad de las evaluaciones técnicas. “Vamos a hacer todo de afán, pero bien hecho”, resumió.
Mientras continúan los peritajes y las reclamaciones, el sector asegurador estima que su participación será determinante en la reconstrucción de las zonas afectadas. Los $6 billones proyectados en indemnizaciones representan, por ahora, una primera aproximación a la magnitud económica de la emergencia, pero el monto podría modificarse conforme se conozca con mayor precisión el estado de las edificaciones, viviendas, comercios, hospitales, colegios y demás infraestructura asegurada.
La principal recomendación para los afectados es revisar las condiciones de sus pólizas, reportar los daños y conservar las evidencias, teniendo presente que, según explicó Humberto Mora, el plazo para presentar las reclamaciones es de hasta dos años y que cada caso será evaluado de acuerdo con las coberturas contratadas.
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