Sayuris Nayleth García Asís, de 20 años y oriunda de Santa Marta, fue asesinada a bala por Ender José Botello, tras una discusión acalorada al interior de un estadero del municipio de Aguachica, Cesar.
El Juzgado Tercero Promiscuo Municipal de Aguachica, impuso medida de aseguramiento en establecimiento carcelario a Ender José Botello, de 43 años, por el homicidio de la joven samaria, Sayuris Nayleth García Asís, de 20 años, ocurrido el pasado 1 de agosto en un establecimiento abierto al público en el departamento de Cesar.
Durante las audiencias concentradas, la Fiscalía General de la Nación le imputó a Ender Botello los delitos de homicidio agravado y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones, cargos que el procesado aceptó.
Ante el allanamiento a cargos y los elementos materiales probatorios presentados por el ente acusador, el juez de control de garantías avaló la solicitud de la Fiscalía y ordenó que el señalado homicida sea enviado a un centro penitenciario mientras avanza el proceso judicial.
Hay que recordar que la captura se materializó el 11 de agosto de 2026, cuando se presentó voluntariamente en las instalaciones del CTI de Aguachica. Al verificar su identidad, los investigadores establecieron que sobre él existía una orden de captura vigente emitida dentro del proceso relacionado con el homicidio de la joven.
La orden había sido solicitada por la Fiscalía 39 Local de Valledupar y expedida por el Juzgado Cuarto Penal Municipal con Funciones de Control de Garantías de Valledupar, según la información suministrada por una fuente judicial.
VÍCTIMA Y AGRESOR HABÍAN DISCUTIDO
Sayuris Nayleth García Asís, samaria de nacimiento y residente en el barrio El Pando, fue asesinada de un disparo en la cabeza en la terraza del estadero conocido como ‘510’, en Aguachica.
Según la reconstrucción del ente acusador, la víctima se encontraba departiendo junto a Ender José Botello y otras personas y de manera repentina se originó una discusión entre ambos por motivos no esclarecidos. Con el propósito de evitar inconvenientes, la joven optó por retirarse a la terraza y sentarse junto a la administradora del bar.
Sin embargo, el reporte judicial señala que el agresor pidió la cuenta y continuó dirigiéndose a ella en tono amenazante, para luego desenfundar un arma de fuego y propinarle el disparo que le causó la muerte en el lugar.

