A pocos días de su posesión como mandatario para el período 2026-2030 resalto su coraje, atributo escaso en nuestros días, quien no tuvo temor al fundar el movimiento “Defensores de la Patria” en el 2024, adquiriendo el compromiso de combatir la delincuencia, terminar las ilógicas negociaciones con delincuentes, disminuir el gasto público y rodearse de colaboradores honestos, capaces, con apego a la Constitución y a las leyes. Empezó y fue un acierto por nombrar a José Manuel Restrepo como su vicepresidente quien cumple exitosamente su labor desde ahora.
Destacable su actitud ante la vida y su capacidad de liderazgo, no es un Mesías sino un líder responsable con buenas intenciones, respetuoso de la Constitución y las leyes. Fuimos desafortunados con el gobierno que termina, el cambio prometido jamás llegó y corresponde enfrentar problemas de manera acertada. Ante los resultados de los pasados comicios y la actitud hostil de los miembros del Pacto Histórico, se requiere adoptar las determinaciones indispensables sin negar sus derechos siempre que su oposición sea respetuosa, pacífica. De esta manera seguiremos adelante.
Confiamos en el trabajo armónico de las ramas del poder público, en incrementar la importancia de la política, en combatir la corrupción que anonada. Importante constatar que la nueva administración actuará con valor y coraje. La Democracia es un sistema con participación ciudadana y respeto por los derechos humanos, se protege la libertad de expresión, la protesta pacífica, pero no la asonada ni la violencia como está ocurriendo.
El valor y la perseverancia se encuentran vinculados a la administración que llega, lo cual nos llena de esperanza. Como decía Víctor Hugo el futuro es una oportunidad para los valientes, el mañana lo construiremos exitosamente, recalco que, en cuanto a Abelardo de La Espriella, impresiona su coraje.
CODA. La muerte de Plinio Apuleyo Mendoza nos entristece. Excelente escritor, periodista, conversador, diplomático, analista político, vinculado al arte. Todos somos mortales, ya es imposible organizar tertulias con Alfonso Hanssen, Hernando Agudelo, Luis Villar Borda, Fabio Lozano Simonelli, Periscopio o resucitar a Gabriel García Márquez. En Colombia persiste el “olor a la guayaba,” volveremos a leer “Años de Fuga.” Recordamos su trayectoria en la agencia cubana “Prensa Latina” y el cubrimiento que hizo durante el 13 de junio de 1953 del proceso de golpe de Estado del general Gustavo Rojas Pinilla. Era un narrador excepcional de acontecimientos históricos, no se borra fácilmente la impresión de su versión acerca del atinente al asesinato de Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948 cuando salió de su oficina en compañía de un selecto grupo de amigos, entre ellos de su padre Plinio Mendoza Neira. El tiempo pasa y la muerte, al decir de Antonio Machado- “es algo que no debemos temer, porque, mientras somos, la muerte no es, y cuando la muerte es, nosotros no somos.”
*Exministro de Estado

