La Defensoría del Pueblo alertó sobre el riesgo para la atención en salud de 625.873 afiliados a Nueva EPS en Boyacá, debido a las deudas con la red hospitalaria, retrasos en medicamentos y autorizaciones y la cancelación de miles de citas médicas.
La situación tiene especial impacto en el departamento porque Nueva EPS concentra el 52,23% de su población, y de sus afiliados, 415.528 pertenecen al régimen subsidiado y 210.345 al contributivo.
Uno de los principales puntos de preocupación está en el Hospital Universitario San Rafael de Tunja, que reportó una cartera pendiente de Nueva EPS por más de $173.452 millones, con corte al 31 de julio de 2026.
Además, de los acuerdos de pago suscritos por $72.000 millones, el hospital informó que únicamente ha recibido $5.000 millones, otros $10.000 millones están en trámite y quedan $57.000 millones correspondientes a compromisos incumplidos durante 2025 y 2026.
Sumado a ello, el Hospital San Rafael reportó la cancelación de cerca de 8.000 citas previstas para agosto, entre consultas especializadas, controles, procedimientos diagnósticos y seguimientos médicos.
La Defensoría advirtió que estas dificultades representan demoras para entregar medicamentos y autorizar procedimientos, lo que supone un riesgo principalmente para niños, adultos mayores, personas con discapacidad y pacientes con enfermedades crónicas, huérfanas o de alto costo.
Ante el panorama, el organismo pidió a Nueva EPS adoptar medidas inmediatas para garantizar la continuidad de la atención, normalizar los pagos a hospitales y mejorar la entrega de medicamentos y las autorizaciones.
También solicitó a la Superintendencia Nacional de Salud mantener vigilancia sobre las medidas que adopte la EPS.
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