Los grupos armados organizados en Colombia cerraron el Gobierno de Gustavo Petro con cerca de 29.000 integrantes, casi el doble de los registrados en 2022, según el balance de la política de Paz Total presentado por la Fundación Ideas para la Paz (FIP).
El informe señaló que en diciembre de 2022 estas organizaciones sumaban en sus filas 15.120 integrantes, mientras que para julio de 2026 la cifra llegó a 28.802, es decir un crecimiento del 90% durante los últimos cuatro años.
De acuerdo con el balance de la FIP, el Clan del Golfo, también denominado Ejército Gaitanista, aumentó en un 152% sus filas, pasando de 4.061 integrantes en 2022 a 10.268 en 2026.
Le siguió el ELN, que pasó de 5.851 a 7.123 integrantes, un incremento del 22%. Por su parte, las distintas disidencias de las extintas FARC sumaron en total a 10.424 personas. Entre ellas están las estructuras comandadas por alias ‘Iván Mordisco’ y alias ‘Calarcá’, además de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano y la Segunda Marquetalia.
La FIP relacionó el crecimiento de estas estructuras con varios factores, entre los que señala el reclutamiento de menores de edad, la expansión hacia nuevas zonas del país y el aumento de las disputas por el control territorial.
Las cifras parecen bastante distantes del balance del Gobierno que reportó la neutralización de 16.285 integrantes de grupos armados durante el cuatrienio, categoría que incluye capturas, muertes en operaciones de la Fuerza Pública, sometimientos a la justicia y desvinculación de menores.
Según la FIP, estas acciones no consiguieron reducir el número total de miembros ni frenar su crecimiento.
De acuerdo con el informe de la oenegé, los focos de confrontación entre organizaciones armadas se duplicaron al pasar de siete en 2022 a 14 en 2026. Además, durante 2025 la FIP registró 116 enfrentamientos entre grupos, un 35% más que el año anterior y la cifra anual más alta desde 2016.
Aún con estas cifras, la Fundación dijo que el deterioro de la seguridad no puede atribuirse exclusivamente a la Paz Total, pues según el informe, existen factores acumulados durante varios gobiernos y problemas en la política de seguridad.
Sin embargo, señaló que algunas decisiones adoptadas durante las negociaciones, entre ellas algunos ceses al fuego, también contribuyeron al fortalecimiento y expansión de determinadas estructuras.
En respuesta a esto, se vieron afectados los objetivos centrales de la Paz Total, que iban desde reducir la violencia e impulsar transformaciones territoriales, hasta establecer rutas claras para el tránsito de los integrantes de los grupos armados hacia la vida civil.
/Colprensa

