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Funcionarios de la Procuraduría recorrieron junto a miembros de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) cuatro ecosistemas que agrupan parte de las reservas de agua del departamento, en el marco de un proceso de vigilancia anticipada ante la inminente llegada del fenómeno de El Niño.
El recorrido se hizo por el Embalse del Neusa, el Páramo de Guerrero, la Reserva Forestal Protectora Guargua y Laguna Verde, además de proyectos de restauración ecológica de la CAR, como parte de una «visita preventiva» impulsada por el Ministerio Público.
Durante la jornada, los funcionarios del órgano de control inspeccionaron el estado actual del Neusa con el propósito de conocer de primera mano cuáles eran en este momento sus condiciones de almacenamiento de agua y las acciones adelantadas por la autoridad ambiental para «fortalecer su capacidad de respuesta frente a períodos de sequía y variabilidad climática».
El Neusa abastece de agua a medio millón de personas que habitan los municipios de Zipaquirá, Cogua y Nemocón en Cundinamarca, es además una reserva forestal de 3.700 hectáreas de bosque andino y 900 hectáreas de espejo de agua.
En el caso del Páramo de Guerrero y la Reserva Forestal Protectora Guargua y Laguna Verde, los delegados de la Procuraduría evidenciaron la importancia del sentido de conexión que existe entre estos ecosistemas con el Neusa y la Laguna de Fúquene.
Tras los recorridos, el Ministerio Público «advirtió que la protección de la seguridad hídrica exige una gestión integral del territorio, basada en la restauración ecológica, la conservación de los páramos y bosques altoandinos, y el monitoreo permanente de los embalses».
Tanto el Ministerio de Ambiente como varios organismos académicos y de vigilancia ambiental han advertido sobre la inminente llegada de un «súper» fenómeno de El Niño para el segundo semestre de este año, que podría generar graves estragos en los cultivos y eventuales racionamientos.
BOGOTÁ, (Colprensa).

