Ante las pérdidas económicas y las afectaciones a los establecimientos, el sistema financiero, gestión pública y procesos académicos, la Corporación Centro Histórico de Santa Marta, la Asociación K5TA, la Junta de Acción Comunal, el Comité Internacional y la Veeduría del sector, rechazaron la suspensión del servicio por parte de las empresas ISA Energía y AIR-E intervenida.
En una comunicación pública expresaron el rechazo asegurando que “como la voz del corazón comercial, turístico, económico y patrimonial de la ciudad, manifestamos nuestro rechazo contundente frente a la suspensión del servicio en un día laboral y horarios comerciales por parte de las empresas ISA Energía y AIR-E intervenida, donde previamente se había realizado una solicitud para que dicha suspensión fuera el día domingo, para prevenir el colapso de la zona”.
En la misiva enfatizaron en que “el Centro Histórico de Santa Marta no es una zona residencial más. Es el motor económico, turístico, bancario y gubernamental de la ciudad. Aquí confluyen:
1. El Comercio: más de 1.265 establecimientos comerciales, almacenes, salas de belleza, vendedores, artesanos, restaurantes, hoteles, agencias de turismo, tiendas, almacén de cadena entre otros, que dependen 100% de la energía para operar sus puntos de venta, sistemas de pago, cámaras de seguridad y demás.
2. El sector bancario y financiero: gran parte de las sedes bancarias de la ciudad, cajeros automáticos y corresponsales bancarios que prestan servicio a toda la población del Distrito.
3. El sector gubernamental y académico: la Alcaldía Distrital, Palacio de Justicia Registraduría, notarias, universidades, colegios y demás entidades del orden Distrital y Nacional, que atienden a miles de ciudadanos diariamente.
4. El turismo: hoteles, hostales, restaurantes, cafés, cafeterías, museos, bibliotecas y operadores turísticos, que reciben a visitantes nacionales e internacionales siete días a la semana y nómadas digitales que eligen a Santa Marta para trabajar.
5. Vecinos del Centro Histórico: alberga una gran parte de ciudadanos, que todavía viven en esta zona, dónde se estima que el 83% son adultos mayores que padecen de alguna patología y son una población priorizada.
Suspender el servicio de energía un día de semana en días laborales sin una socialización clara, sin alternativas y sin tener en cuenta el impacto, es paralizar la economía de toda la ciudad”.
LAS AFECTACIONES
Desde la Corporación Centro Histórico de Santa Marta manifestaron que cada hora sin energía representa “pérdidas económicas directas para el comercio por cierre de ventas, daño de alimentos y cancelación de reservas; colapso logístico por la caída de sistemas de facturación, datáfonos y plataformas digitales; afectación al sector bancario; parálisis de la gestión pública y académica; y deterioro de la imagen turística de Santa Marta ante visitantes que encuentran una ciudad sin luz, sin ventilación y sin servicios”.
Enfatizaron en que “no podemos permitir que, en nombre de “mantenimientos», se castigue a la zona que más aporta al desarrollo y a la proyección de Santa Marta”.
LAS EXIGENCIAS
Los representantes del Centro Histórico también presentaron algunas peticiones:
1.“Reprogramación inmediata de todos los trabajos que impliquen suspensión del servicio en días hábiles. De requerirse, que se realicen dichos mantenimientos los días domingos sin que tengamos lunes festivos, cómo históricamente se venía trabajando.
2. Mesa de trabajo urgente con ISA Energía y AIR-E, Corporación Centro Histórico y gremios para definir un plan de contingencia y socialización con mínimo 15 días de anticipación.
3. Información clara y con contexto técnico del por qué no se pueden ejecutar estos «Mantenimientos» sin afectar la operación del Centro Histórico.
4. Plan de compensaciones para los comerciantes y empresarios tener flexibilidad de pagos de sus recibos de energía y plazos para pagarlos”.
Desde la Corporación Centro Histórico reiteraron la disposición al diálogo, siendo propositivos y articuladores para los diferentes procesos en el corazón de Santa Marta.
“Entendemos la necesidad del mantenimiento de la red, pero no a costa de la quiebra del comercio y del turismo. El Centro Histórico es patrimonio de todos y es el rostro de Santa Marta ante el mundo. En el marco de la celebración de los 501 años de la ciudad, lo mínimo que merece es respeto, planeación y garantías para seguir trabajando”, concluye la comunicación.

