Esta danza de piloneros también despertó la admiración de muchos, porque sus protagonistas fueron adultos mayores.
Por
ROCIO E
FONTANILLA DAZA
Santa Marta vibró al ritmo de la tradición, el color y la alegría durante su edición número 67 de la Fiesta del Mar 2026. El punto álgido de la celebración se vivió en el tradicional Desfile Folclórico, un evento multitudinario que dejó en claro por qué esta festividad es una de las joyas más preciadas de La Perla De América.
Las calles samarias se convirtieron en un verdadero hervidero de cultura y entusiasmo. Los espectadores, abarrotaron cada palco y espacio disponible a lo largo del recorrido para presenciar las comparsas, grupos folclóricos y colectivos de artistas.
Los participantes, danzantes y bailarines, se unieron en un solo corazón para desfilar al compás de los tambores y mezclas musicales.
El paisaje urbano se transformó en un ‘río de gente’ donde predominaron los atuendos deslumbrantes, los vestuarios repletos de lentejuelas, las pinturas corporales y el repique incesante de las tamboras que marcaban el paso de la fiesta folclórica.
CARROZAS Y COMPARSAS
El ‘plato fuerte’ de la jornada estuvo compuesto por una puesta en escena descomunal: Más de 30 carrozas rodaron imponentes, destacando la creatividad y el talento de los artesanos locales.
Más de 200 comparsas aportaron dinamismo y sabor caribeño, contando con una destacada participación de comparsas empresariales e instituciones educativas tanto del Distrito de Santa Marta como del departamento del Magdalena y ciudades vecinas.
El momento más memorable y aplaudido de la tarde fue el paso de las Capitanas Distritales y Nacionales del Mar, quienes lucieron maravillosas, impecablemente presentadas y contagiando a todos los asistentes con su brillo y alegría desbordante.
Sin embargo, la mirada de propios y visitantes se centró en las imponentes carrozas, obras de arte sobre ruedas que deslumbró con luz propia, coronándose como la gran sensación del Desfile Folclórico y ‘capturando’ la esencia misma de la magia que caracteriza a la Fiesta del Mar en su edición 2026.
EL PULSO DE LAS INSTITUCIONES Y LA EMPRESA PRIVADA
La participación masiva de las instituciones educativas del Distrito y del departamento del Magdalena, demostró que el relevo generacional de la tradición está más vivo que nunca. Estudiantes, docentes y directivos se unieron con coreografías ensayadas durante meses, rindiendo homenaje a la identidad samaria.
A su vez, las comparsas empresariales aportaron una energía desbordante y recursos visuales impresionantes, demostrando que el sector privado y la academia son aliados fundamentales para enaltecer el folclor y la economía cultural de la región durante estas festividades.
UNA VITRINA PARA EL TALENTO ARTESANAL
Detrás del paso de cada una de las más de 30 carrozas hay historias de esfuerzo, trasnocho y genialidad artística. Los maestros artesanos de Santa Marta y la región Caribe colombiana trabajaron durante semanas con materiales locales, fibra de vidrio, papel maché y pinturas metalizadas para dar vida a estructuras monumentales.
Cada carroza narraba mitos, leyendas marinas y episodios históricos del Magdalena, convirtiendo el desfile en un ‘museo rodante’ al aire libre que dejó atónitos tanto a los turistas nacionales como extranjeros.
SEGURIDAD Y CIVISMO
El éxito rotundo de esta edición número 67 no habría sido posible sin el civismo ejemplar de los espectadores que se apostaron a lo largo de las vías principales.
Las autoridades locales reportaron un comportamiento cívico sobresaliente, acompañado por un dispositivo logístico y de seguridad articulado con la Policía Nacional que garantizó el bienestar de familias enteras.
Los abuelos, niños y jóvenes pudieron disfrutar de la jornada sin contratiempos, consolidando a la Fiesta del Mar como un evento seguro, familiar y de talla internacional.
UN DESFILE INOLVIDABLE
El Desfile Folclórico de este 2026 dejó una ‘vara muy alta’ como se dice popularmente para las próximas ediciones de la Fiesta del Mar.
La combinación perfecta entre la majestuosidad de las carrozas, el carisma inigualable de las Capitanas Distritales y Nacionales del Mar, y la energía contagiosa de los actores culturales en escena cerró con broche de oro una jornada histórica.
Santa Marta reafirma así su título como el destino turístico por excelencia del Caribe colombiano, despidiendo su gran Desfile Folclórico con la promesa de regresar el próximo año con más fuerza, color y tradición.

