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J Balvin fue el encargado de abrir la edición más extensa en la historia de Colombiamoda, con su colaboración con Vélez, en una unión que promete la expansión internacional de la reconocida marca de moda y accesorios en cuero.
‘Artisan Gang in The City’, la colaboración entre Vélez y J Balvin inauguró el Opening Weekend de La Semana de la Moda de Colombia. Más que un desfile, la propuesta trasladó la herencia paisa al lenguaje de la ciudad para reinterpretarla desde una mirada contemporánea y global, convirtiendo el Latin Craft en una declaración cultural que proyecta el oficio, la identidad y la creatividad latinoamericana hacia las conversaciones que hoy redefinen el lujo internacional.
Inspirado en el recorrido del arriero antioqueño, el desfile construyó una narrativa en la que
tradición y contemporaneidad dialogaron con naturalidad. Moda, música, arte y performance confluyeron en una experiencia inmersiva que reinterpretó el tránsito de la montaña a la ciudad como una metáfora de transformación, demostrando que las raíces culturales pueden evolucionar sin perder su esencia y convertirse en una propuesta de valor para las nuevas generaciones.
“Ir a nuestro pasado y viajar al futuro para encontrarnos en un presente seguro. Esta colección en especial tiene la esencia de dónde venimos y la visión de hacia dónde vamos como colombianos, como latinos. Somos Made in Colombia, Made in Medellín”, destacó J Balvin.
En el año en que celebra su aniversario número 40, Vélez presentó una colección que sintetiza cuatro décadas de evolución alrededor del oficio artesanal colombiano. La colaboración con J Balvin, uno de los artistas latinoamericanos de mayor impacto internacional, dio forma a una propuesta en la que cultura, música y diseño convergieron para abrir una nueva conversación sobre la identidad latinoamericana desde el lujo contemporáneo.
“La historia de Vélez ha sido la historia de una transformación permanente. Cumplir 40 años nos permite mirar con orgullo el camino recorrido, pero, sobre todo, imaginar el que viene. Ser parte del Opening Weekend de Colombiamoda 2026 fue una oportunidad para exaltar esa evolución, el ADN de una marca que honra la artesanía, encuentra inspiración en sus raíces y entiende que el verdadero lujo está en preservar el oficio mientras construye nuevas formas de relevancia cultural para el mundo”, afirmó Juan Raúl Vélez, presidente de Vélez.
La colección se desarrolló a través de cinco actos narrativos – Origen en Movimiento, Artesanía Reprogramada, Garniel: del Campo a la Ciudad, Futuro Nostálgico y Manifiesto: Artisan Gang in The City – , un recorrido que exploró cómo los símbolos del patrimonio colombiano pueden adquirir nuevos significados sin perder su esencia. Más que preservar la tradición, la propuesta la puso en movimiento para demostrar que la innovación también nace del origen.
“El Opening Weekend de Colombiamoda 2026 nos permitió vivir mucho más que una colaboración entre una marca y un artista; fue una conversación sobre Medellín, una ciudad que ha aprendido a transformarse sin olvidar de dónde viene. Vélez y J Balvin llevaron a la pasarela una propuesta en la que el trabajo artesanal, la tradición, la cultura, el arte y el vanguardismo dialogaron de manera auténtica para demostrar que el Latin Craft tiene hoy un lugar protagónico en la conversación global del lujo.
La colección mostró cómo el cuero trasciende su condición de material para convertirse en un vehículo de experimentación, en el que bordados, tejidos y nuevas interpretaciones del diseño elevan el oficio artesanal hacia un lenguaje contemporáneo. Esa convivencia entre lo clásico y lo urbano, entre el legado y la innovación, demuestra que las marcas con historia pueden evolucionar sin renunciar a su esencia para conectar con un consumidor que busca autenticidad, propósito e identidad. Vélez ha recorrido ese camino durante cuatro décadas, consolidándose como un referente internacional y demostrando que el futuro de las marcas con legado está en reinterpretar permanentemente su historia para seguir siendo culturalmente relevantes”, comentó Sebastián Díez, presidente ejecutivo de
Inexmoda.
El universo creativo de “Artisan Gang in The City” reinterpretó algunos de los códigos más representativos de la cultura colombiana desde una estética urbana y contemporánea. El poncho tradicional se transformó en un shawl; las botas ecuestres conectaron los caminos rurales con el escenario internacional; y el durag apareció como una expresión de artesanía urbana. El Sagrado Corazón evocó la fe y la resiliencia, mientras que la orquídea – flor emblemática de Colombia – se convirtió en una poderosa manifestación de identidad.
La colección también celebró el diálogo entre fibras naturales y cuero. Técnicas como el punto de cruz heredado de las abuelas y el crochet convivieron con tejidos inspirados en la hoja de árbol, símbolo icónico de las mochilas arhuacas. Cada detalle conectó el conocimiento artesanal con una sensibilidad contemporánea, demostrando que el patrimonio cultural puede transformarse para responder a los códigos de una nueva generación sin perder su autenticidad.
Como continuidad del universo creativo desarrollado por Vélez y J Balvin, la iconografía de ‘Dino’, presentada en un capítulo anterior de la colaboración, reapareció como un elemento disruptivo que fortaleció el contraste entre tradición y cultura urbana. Sobre una paleta de tonos profundos y materiales auténticos irrumpieron acentos en azul cobalto y naranja, colores que evocaron la energía, el ritmo y la vitalidad de la ciudad. Una experiencia más allá de la pasarela
La experiencia trascendió el desfile para convertirse en un recorrido donde el arte, la música y el territorio ampliaron la narrativa de la colección. La puesta en escena incorporó Trasiegos (2026), una instalación escultórica del artista colombiano Fredy Álzate concebida como una reflexión sobre el movimiento, la memoria y la transformación del paisaje cultural antioqueño. Tres esferas monumentales, recubiertas por sedimentos de tierra y remanentes de ladrillo – materiales que comparten el barro como origen – evocaron los recorridos, las rutas de intercambio y los procesos que han dado forma a las montañas y a la identidad del territorio.
La experiencia inmersiva estuvo acompañada por una composición original del músico colombiano Camilo Sanabria, compositor especializado en música cinematográfica y reconocido por su trabajo en destacadas producciones. La creación sonora acompañó los diferentes actos narrativos del desfile y aportó una dimensión emocional que conectó el legado artesanal con una mirada contemporánea sobre la identidad latinoamericana.
La pasarela reunió, además, a Nazarit Machín, Natalia Montero, Keny Salgado, Liseth Sairys, Valentina Caicedo y Honey Ordóñez, seis modelos con trayectoria en algunas de las principales semanas de la moda del mundo, entre ellas París y Milán, reafirmando el carácter internacional de una presentación concebida para proyectar el talento creativo de Colombia y Latinoamérica.
La rumba se encendió tras la pasarela cuando J Balvin tomó el control de la música y realizó una sesión musical con sus canciones favoritas.
MEDELLÍN, (Colprensa).-

