Rita Hernández Guerrero, de 68 años, falleció mientras era sometida a una colonoscopia en la clínica Enfermedades Digestivas de Santa Marta. Su familia denunció una presunta negligencia médica y el caso ya es investigado por la Fiscalía.
La clínica de Enfermedades Digestivas, donde fue atendida la paciente, no se ha pronunciado oficialmente sobre las denuncias formuladas por la familia.
La muerte de Rita Hernández Guerrero, de 68 años, ocurrida mientras era sometida a una colonoscopia en una clínica de Santa Marta, es investigada por la Fiscalía General de la Nación, luego de que sus familiares interpusieron una denuncia por una presunta negligencia médica. La familia asegura que la mujer ingresó al procedimiento en condiciones normales de salud y falleció durante la atención, por lo que exige que las autoridades esclarezcan lo sucedido y determinen si existieron fallas en la prestación del servicio.
Según el relato de Armando Vizcaíno, hijo de la fallecida, su madre acudió a la clínica Digestiva para practicarse una colonoscopia ordenada por su médico tratante como parte de un procedimiento diagnóstico de rutina. Indicó que la paciente fue trasladada por una de sus hijas y que, antes de ingresar al examen, se encontraba estable, consciente y sin complicaciones que hicieran prever un desenlace fatal.
Sin embargo, al finalizar el procedimiento, la mujer salió en estado crítico y, de acuerdo con la versión entregada por la familia, prácticamente sin signos vitales. El denunciante afirmó que una sobrina de la paciente, estudiante de Medicina y quien se encontraba en el lugar, advirtió presuntas irregularidades durante las maniobras de reanimación realizadas por el personal de salud.
Asimismo, el familiar aseguró que la joven habría observado que el protocolo de reanimación no se estaba ejecutando de manera adecuada y que uno de los equipos utilizados para atender este tipo de emergencias presuntamente no funcionaba correctamente. También manifestó que, según la información que recibieron, la reacción del personal médico se produjo varios minutos después de que la paciente presentara la emergencia, situación que, en criterio de la familia, redujo las posibilidades de salvarle la vida. “Mi mamá entró caminando, con sus signos vitales normales, y salió prácticamente sin signos vitales. Lo único que queremos es que se investigue qué fue lo que realmente pasó”, manifestó Armando Vizcaíno a las afueras del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
De igual manera, los familiares expresaron su inconformidad con el certificado de defunción expedido inicialmente, en el que, según indicaron, la causa del fallecimiento fue registrada como muerte natural. A juicio de la familia, esa conclusión no corresponde a las circunstancias en las que ocurrió el deceso, teniendo en cuenta que la paciente sufrió la emergencia mientras era sometida a un procedimiento médico.
Entretanto, Armando Vizcaíno sostuvo que su madre no padecía enfermedades de gravedad conocidas y que el examen había sido ordenado como parte de un control preventivo. Reiteró que Rita Hernández Guerrero llegó por sus propios medios a la clínica y esperaba regresar a su vivienda una vez culminara el procedimiento. “Era una colonoscopia de rutina. Ella no llegó enferma ni en ambulancia; ingresó caminando y así debía haber salido”, afirmó.
Posteriormente, la familia presentó la denuncia formal ante la Fiscalía General de la Nación. Funcionarios del ente investigador adelantaron los actos urgentes y ordenaron el traslado del cuerpo al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, donde se practicarán los exámenes forenses que permitirán establecer con precisión la causa del fallecimiento.
Por último, los familiares esperan que el dictamen de Medicina Legal y el avance de la investigación permitan esclarecer si durante la atención existieron fallas en los protocolos médicos, en el funcionamiento de los equipos o cualquier otra circunstancia que haya incidido en el desenlace. Hasta el momento, la clínica Digestivas no se ha pronunciado públicamente sobre las afirmaciones realizadas por la familia, por lo que las autoridades serán las encargadas de determinar si existió o no algún tipo de responsabilidad.

