Los pequeños productores de banano del Magdalena continúan preparándose para responder a las exigencias de los mercados internacionales. Con el objetivo de fortalecer sus capacidades técnicas y garantizar el cumplimiento de los estándares de exportación, C.I. Banasan y Control Union realizaron una jornada de actualización dirigida a 32 productores y profesionales del sector.
Durante el encuentro, los participantes recibieron capacitación sobre certificaciones internacionales, bioseguridad y buenas prácticas agrícolas, aspectos fundamentales para mantener la calidad de la producción y la competitividad del banano colombiano en los mercados de exportación.
La formación estuvo a cargo de Johana Miranda, ingeniera agrónoma y auditora de Control Union, quien explicó los principales requisitos de GlobalG.A.P., una de las certificaciones más reconocidas a nivel mundial. Esta norma garantiza que los cultivos cumplen con criterios relacionados con la inocuidad alimentaria, la sostenibilidad ambiental y el bienestar de los trabajadores.
Además, los asistentes conocieron las actualizaciones del reglamento IFA versión 6, que incorpora nuevos requisitos para la certificación de predios agrícolas; las medidas de prevención frente al Fusarium Raza 4 Tropical (TR4), considerado la principal amenaza fitosanitaria para el cultivo de banano en el mundo; y los procedimientos para gestionar oportunamente las no conformidades detectadas durante las auditorías, con el fin de conservar las certificaciones y mantener el acceso a los mercados internacionales.
Juan Carlos Badillo, jefe ambiental y de Buenas Prácticas Agrícolas de C.I. Banasan, destacó que el acompañamiento a los pequeños productores ha sido una prioridad para la empresa desde sus inicios.
«Desde los inicios de Banasan la empresa asumió el compromiso de acompañar a los pequeños productores en el fortalecimiento de sus capacidades técnicas y productivas. Mantener certificaciones como GlobalG.A.P. no solo les permite cumplir los requisitos de los mercados internacionales, sino que también mejora sus procesos, incrementa la confianza de los compradores y abre nuevas oportunidades comerciales para sus familias y para la región», afirmó.
Por su parte, Irina López, auxiliar de normas de certificación de la Cooperativa Coomulbanano, señaló que la actualización permanente es clave para conservar estas acreditaciones.
«Las certificaciones evolucionan constantemente y es fundamental que los productores conozcan los nuevos requisitos para conservarlas. Esto les permite mantener abiertas oportunidades de comercialización en mercados tan exigentes como Europa», manifestó.

