La administración departamental advirtió que la cartera pendiente compromete la sostenibilidad de los 26 hospitales públicos y pone en riesgo la continuidad de los servicios de salud para miles de usuarios.
La deuda acumulada por varias Entidades Promotoras de Salud (EPS) con la red pública hospitalaria del Magdalena alcanzó cerca de $500 mil millones, una situación que llevó a la Gobernación del departamento a exigir el pago inmediato de las obligaciones pendientes y a advertir sobre el riesgo que enfrenta la prestación de los servicios de salud.
De acuerdo con la Secretaría de Salud Departamental, más del 82 % de la cartera corresponde a las EPS Coosalud, Nueva EPS y Proteger, que concentran la mayor parte de la deuda con los 26 hospitales públicos del Magdalena.
La administración departamental señaló que el incumplimiento en los pagos durante los últimos meses ha generado una creciente presión sobre las finanzas de la red hospitalaria, afectando el flujo de recursos necesarios para garantizar la atención de los usuarios y el funcionamiento de las instituciones de salud.
Asimismo, indicó que la situación compromete la sostenibilidad de los hospitales públicos y pone en riesgo la estabilidad laboral del talento humano en salud, además de la continuidad en la prestación de los servicios para miles de magdalenenses.
La Gobernación también reconoció el acompañamiento que han brindado el Ministerio de Salud y Protección Social y la Superintendencia Nacional de Salud para atender esta problemática. Sin embargo, insistió en que las actuaciones institucionales deben reflejarse en el pago efectivo de las obligaciones por parte de las EPS responsables.
Frente a este panorama, la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, solicitó el pago inmediato de la cartera adeudada y pidió la instalación urgente de una mesa de trabajo con los gerentes nacionales de las EPS involucradas, sus agentes interventores, el Ministerio de Salud y la Superintendencia Nacional de Salud.
Según la administración departamental, este espacio permitirá definir un plan de contingencia orientado a garantizar la continuidad de los servicios, proteger la sostenibilidad de la red pública hospitalaria y salvaguardar el derecho a la salud de los habitantes del departamento.
- COLPRENSA

