La Plaza de San Francisco de Asís, en el Centro Histórico de Santa Marta, se ha convertido en un comedero a cielo abierto, razón por la se pide una pronta intervención de la Alcaldía Distrital.
Como una ‘sancochería a cielo abierto’ que va en contra de la vocación turística de la ciudad
califican los gremios económicos y turísticos las ventas estacionarias y ambulantes que funcvionan a todas las horas del día y noche en la Plaza de San Francisco de Asís.
Son aproximadamente 25 vendedores que, si bien son conscientes que ocupan el espacio público, bastante frecuentado por el turismo local, nacional e internacional. esperan que la administración distrital les brinde una solución para salir de allí. ´No hay nada que pagarles. Son invasores ilegales de lo pùblico´, dijo un veedor local.
Dejaron claro que por ninguna circunstancia permitirán una reubicación en los cubículos de la calle 30 con carrera 5 o en el Coliseo de la Villa Olímpica, porque es desmejorar sus condiciones de vida.
Manifestaron que siempre estuvieron dispuestos a negociar con las administraciones de los entonces alcaldes Rafael Martínez y Virna Johnson, pero lo que ofrecían para su reubicación no era lo acordado.
De igual manera seálaron que, antes una reubicación en los sitios mencionados, están dispuestos a una indemnización, así como se hizo con los vendedores de la carrera quinta, calle 13 y otros sitios del centro de Santa Marta. ´Van es por la plata, y el Distrito debe abstenerse de negociar con quien invade el espacio público y luego para retirarse del mismo se le debe pagar. Es un funesto antecedente´, agregó el veedor ciudadano.
COMEDERO PÚBLICO
“Yo sé que todo tenemos derecho al mínimo vital, siempre y cuando lo hagamos conforme a la ley, eso no tiene discusión; pero cuando se actúa en contra de la ley para lograr algo más allá de derecho, estamos violando las leyes, los derechos de los demás”, dijo uno de los comerciantes de la zona.
Advirtieron que la toma de la Plaza de San Francisco de Asís, en el Centro Histórico de Santa Marta, por vendedores ambulantes y estacionarios, que la han convertido en algo en contra de la vocación turística, con venta de comidas, sopas, fritos, chuzos, tintos, bebidas alcohólicas y demás. “No hay derecho. Cada cosa en su lugar”.
“La iglesia San Francisco de Asís, una de las más antigua de Santa Marta, que se encuentra en el ala sur de dicha plaza, está perdiendo su feligresía debido al acoso que son sometidos por vendedores cuando pasan por allí para la Santa Misa”, manifestó una de las mujeres que estaba dentro del lugar religioso.
Finalmente, el comercio organizado, el turismo y la actividad comercial advirtieron que no hay derecho para que eso pase. “Esos vendedores deben ser reubicados en otro lugar, para que la plaza vuelva a ser útil a las familias samarias y visitantes”.
MÁS VIGILANCIA
La comunidad solicitó más vigilancia y presencia de las autoridades de policía en el lugar, para evitar los excesos que se viene registrando, especialmente, en horas de la noche cuando el consumo de droga en la parte trasera del templo, es incontrolable.
“Como hay venta libre de licores, se forman hasta altas horas de la madrugada, parrandas y después es incontrolable el tránsito de motos en el lugar”, precisaron.

