Las calles llenas de aguas residuales es la vista que hoy tienen los turistas que por estos días visitan la ciudad de Santa Marta. El gremio de hoteleros y restaurantes hicieron un llamado de la atención por la emergencia que se presenta en el balneario de El Rodadero.
Una vez más los turistas que por estos días visitan la ciudad de Santa Marta, específicamente el sector del Rodadero, manifiestan su inconformismo con el vertimiento de aguas residuales en sus calles.
Lo que se constituye para el gremio hotelero, restaurantes y operadores turísticos, en una verdadera preocupación para sus actividades económicas, por lo que una vez más le solicitan a la empresa prestadora del servicio de alcantarillado Essmar a activar los protocolos de emergencia ante situaciones como estas.
Este problema no es algo nuevo, por el contrario, es una situación repetitiva que se agudiza justo en temporada alta . “La problemática había disminuido en este sector, pero hoy volvemos a ver las calles llenas de aguas de alcantarillas, los malos olores, nuestros clientes no quieren quedarse en el local porque aseguran que no van a comer con ese olor tan desagradable y es algo entendible, perjudicados nos sentimos juntos con los compañeros que venden comida” indicó el propietario de la panadería y refresquería Guillermo Pérez Sánchez.
¿QUÉ DICEN LOS TURISTAS?
Teniendo en cuenta qué a dos semanas del inicio de la temporada turística, la afluencia de visitantes es mucha y más aún, con el puente festivo de San Pedro y San Pablo, se espera que la ciudad esté en óptimas condiciones para recibirlos, sin embargo, el panorama por momentos se nubla.
“Nosotros venimos de Bucaramanga, es la segunda vez que venimos y gusta mucho disfrutar de las playas, nos quedamos hospedados en el Rodadero, pero de verdad que los malos olores y las calles llenas de aguas sucias nos quita las ganas de salir, o comer en un restaurante frente al mar porque hasta allá llega el olor tan terrible, deberían buscar soluciones rápidas porque este es un buen destino”, precisó María Consuelo Pereira Salas.
Esta problemática también resulta incómoda para los residentes, quienes por años han visto estos rebosamientos de aguas servidas, aunque ven con buenos ojos la obra del colector Tamacá esperan que esta no sea tarde para poder tener un Rodadero como todos se merecen.
“Para nosotros como samarios nos duelen este tipo de cosas, fíjese periodista que vimos como unos turistas prefirieron pedir comida a domicilio y que le subieran al apartamento porque muchos malos olores y aguas puercas por la calle, sé que este alcalde ha cumplido y sé que lo hará con el Rodadero”, ha manifestado Carlos Rápelo Barbosa, bañista oriundo de Santa Marta.
¿QUÉ DICE LA ESSMAR?
La Empresa de Servicios Públicos del Distrito, Essmar E.S.P., explicó que las afectaciones en el alcantarillado siguen obedeciendo en gran parte, a la acumulación de grasas y aceites en el sistema, producto del manejo inadecuado por parte de algunos establecimientos de comida, además del vertimiento de residuos sólidos.
Sin embargo, en la sesión ordinaria del Concejo de Santa Marta, el gerente Abraham Cure indicó que una de las acciones del plan de contingencia para esta temporada el uso de camiones tipo Vactor de succión – presión, así mismo el acompañamiento en los operativos con la autoridad ambiental de la ciudad, que para el caso es el Departamento Administrativo Distrital de Sostenibilidad Ambiental (Dadsa)
Dentro de las medidas definitivas que adelanta la Alcaldía y la Essmar, se encuentra la construcción de la segunda fase del Colector de Tamacá, lo que permitirá solucionar de manera definitiva a los rebosamientos en el Rodadero, Gaira y sectores aledaños, para lo cual se realizará una inversión de 9 mil 610 millones 253 mil 407 pesos y se ejecutará la reposición de 814 metros de redes principales de alcantarillado y más de 900 metros de redes de acueducto, beneficiando a más de 270.000 habitantes.
Es importante recordar que la Empresa de Servicios Públicos del Distrito de Santa Marta se encuentra intervenida por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios desde el 2021 debido a deficiencias técnicas, administrativas y financieras que afectan la calidad de los servicios de acueducto y alcantarillado.
Desde entonces, la empresa se encuentra bajo administración temporal con un agente especial nombrado por la Superintendencia.

