La albirroja debutará hoy frente a Estados Unidos en el Grupo D del Mundial 2026, un partido que marcará el regreso guaraní a la máxima cita del fútbol. / AFP
Después de 16 años de ausencia, Paraguay regresa a una Copa del Mundo con la misión de recuperar el protagonismo internacional y demostrar que sigue siendo un rival incómodo para cualquier selección. La Albirroja debutará hoy frente a Estados Unidos en el Grupo D del Mundial 2026, un partido que marcará el regreso guaraní a la máxima cita del fútbol.
Bajo la dirección técnica de Gustavo Alfaro, Paraguay encontró nuevamente una identidad competitiva basada en el orden táctico, la disciplina y la entrega, características que históricamente distinguieron al equipo sudamericano en los grandes torneos.
El desafío no será sencillo. Estados Unidos contará con el respaldo de su público y la conducción del argentino Mauricio Pochettino, pero en el entorno paraguayo existe confianza en poder competir de igual a igual y comenzar el torneo con un resultado positivo.
La experiencia de su capitán, Gustavo Gómez, será una de las principales fortalezas del equipo. El defensor llega como líder de una zaga que buscará neutralizar el poder ofensivo estadounidense encabezado por Christian Pulisic.
En ataque, Paraguay apostará por la creatividad de Miguel Almirón, aunque sufrirá una baja sensible. El delantero Julio Enciso no podrá estar en el debut debido a una lesión muscular sufrida en el último amistoso previo al Mundial, una ausencia que obliga a Alfaro a buscar alternativas ofensivas.
La última participación mundialista de Paraguay fue en Sudáfrica 2010, torneo en el que alcanzó los cuartos de final y estuvo cerca de eliminar a la futura campeona, España. Ahora, con una nueva generación y un entrenador que ha revitalizado al equipo, la Albirroja sueña con volver a ser protagonista.
El duelo ante Estados Unidos será una primera prueba para medir las aspiraciones de un Paraguay que llega al Mundial dispuesto a dar pelea y demostrar que su regreso a la élite del fútbol internacional no es una casualidad. / AFP

