Catorce pinturas, dos animaciones y una gran instalación compuesta por 350 obras en pequeño formato, hacen parte de ‘El paso suspendido de la cigüeña’, la nueva exposición del artista santandereano Sair García.
Ubicada en La Casita en Bogotá, esta exposición se plantea una reflexión sobre las fronteras que construimos como sociedad y, especialmente, sobre aquellas que nos imponemos a nosotros mismos.
La Casita es un espacio cultural con sede en Bogotá creado en el 2015 por Simón y Maritza Chehebar, con el objetivo de desarrollar proyectos de artistas colombianos que contribuyan a la consolidación de los procesos y la identidad del arte contemporáneo Colombiano. Desde su creación, se ha posicionado como una plataforma a la vanguardia de las artes, estableciendo un referente cultural e histórico en los manifiestos artísticos de Colombia.
En esta oportunidad, cuentan con las obras de Sair García, un artista multidisciplinario originario de Barrancabermeja, una ciudad ribereña del río Magdalena. Su trayectoria artística, que abarca más de dos décadas, ha abordado de manera constante los conflictos internos de Colombia, la violencia, el desplazamiento, las desigualdades sociales y sus consecuencias.
A través de la pintura, la escultura y la instalación, García explora las cicatrices del conflicto armado colombiano, fusionando el paisaje con la memoria política para cuestionar la realidad violenta de su entorno.
Mediante obras que apelan principalmente al lirismo poético para abordar temas sensibles, García defiende una visión del conflicto centrada en lo humano. García ha participado en diversas exposiciones tanto nacionales como internacionales, presentando su trabajo en Estados Unidos, China, Cuba, Grecia, Rusia, Brasil, México, Italia, Alemania, Francia, Bélgica, Hungría, Corea y Singapur, entre otros.
Los fundamentos filosóficos de su nueva exposición, ‘El paso suspendido de la cigüeña’, se inspiran en una escena de la película de Theo Angelopoulos de 1993, “El paso suspendido de la cigüeña”, en la que se revela la tragedia humana de quienes crean fronteras para ejercer poder e imponer un orden en la existencia.
Las obras de Sair reflejan, en un manierismo pictórico cinematográfico, la fragilidad de la humanidad, de todos aquellos forzados al exilio que redefinen su existencia, su sentido de pertenencia y su condición de refugiados en territorios lejanos y dentro de esas líneas que hoy llamamos fronteras.
Sair García reflexiona sobre la premisa “¿Cuántas fronteras tenemos que cruzar para volver a casa?”, donde el hogar no es un territorio definido por una línea ni por los emblemas que otorgan un sentido mítico de pertenencia o identidad, sino un lugar donde reina la empatía y la conexión con los demás nos ayuda a recobrar nuestra humanidad a partir de los vestigios que aún llevamos dentro.
“Esta es una exposición compuesta por 14 pinturas, dos animaciones y una gran instalación integrada por más de 350 piezas que recorren el espacio de la galería. La muestra toma su nombre de la emblemática película de Theo Angelopoulos y plantea una reflexión sobre las fronteras que construimos como sociedad y, especialmente, sobre aquellas que nos imponemos a nosotros mismos. Mi trabajo ha estado siempre ligado a la exploración de temas sociopolíticos que nos invitan a reflexionar sobre nuestra condición humana. Me interesa que el arte sea una ventana para cuestionarnos, para entendernos mejor como individuos y como colectividad, y para abrir espacios de diálogo en torno a las realidades que compartimos», comentó el artista.
La instalación de pinturas suspendidas y la animación construida a partir de ellas constituyen dos de los elementos más significativos de la muestra, al crear una experiencia inmersiva que conecta al espectador con el concepto central de la exposición.
«Mi deseo es que esta exposición invite a reconocer y cuestionar las fronteras visibles e invisibles que nos rodean, y que nos recuerde el poder del arte como espacio para la reflexión y el encuentro”, continuó Saír García.
‘El paso suspendido de La Cigüeña’ estará abierta al público hasta septiembre de este año y contará con una programación complementaria de conversatorios y encuentros que ampliarán la reflexión propuesta por la muestra.
/Colprensa.

