Los conductores y vecinos aseguran que las excavaciones en el cerro Ziruma ya están generando desprendimientos de arena y tierra sobre la vía.
Conductores de servicio público, residentes de la zona y turistas denunciaron que las excavaciones y construcciones que se adelantan en el cerro Ziruma ya estarían generando desprendimientos de tierra y piedras sobre la vía que comunica a Santa Marta con El Rodadero. Temen que una emergencia termine afectando la movilidad y poniendo en riesgo vidas humanas.
La preocupación crece entre quienes diariamente transitan por la vía del Ziruma, uno de los corredores viales más importantes y transitados de Santa Marta, luego de que comenzaran a evidenciarse pequeños deslizamientos de arena, piedras y tierra en el cerro donde actualmente se desarrollan excavaciones y construcciones.
Ante las constantes denuncias realizadas por conductores y residentes del sector, el equipo periodístico de HOY DIARIO DEL MAGDALENA llegó hasta la zona para verificar la situación y realizar un recorrido por el lugar. Durante la visita fueron tomadas impactantes fotografías que dejan en evidencia cómo parte del terreno ha comenzado a ceder, provocando caída de material sobre algunos puntos de la carretera.
Las imágenes muestran el evidente deterioro del cerro y el impacto que estarían generando las excavaciones adelantadas muy cerca de la vía, situación que mantiene en alerta a la comunidad y a quienes utilizan diariamente este importante corredor turístico y urbano.
UNA VÍA CLAVE PARA EL TURISMO
La vía es considerada una conexión estratégica para la movilidad de Santa Marta, debido a que comunica directamente con El Rodadero, una de las zonas turísticas más importantes de la ciudad.
Por este corredor circulan diariamente buses de servicio público, vehículos particulares, motociclistas, turistas, trabajadores y residentes que se desplazan constantemente entre ambos sectores.
Precisamente por el alto flujo vehicular, conductores aseguran que cualquier deslizamiento podría desencadenar accidentes graves o incluso provocar el cierre parcial de la vía.
“Todos los días pasamos por ahí y ya se nota cómo la tierra se está soltando. Antes eso no ocurría. Con una lluvia fuerte o un movimiento más grande, ese cerro puede venirse abajo”, manifestó José Manuel Pérez, conductor de bus urbano que cubre la ruta hacia El Rodadero.
Habitantes y moradores de la zona aseguran que históricamente el cerro Ziruma ha sido un terreno frágil debido a su composición arenosa y barrosa, razón por la cual consideran preocupante el desarrollo de excavaciones y movimientos de tierra en este sector montañoso.
“Ese cerro siempre ha sido delicado. La tierra es muy floja y cualquier movimiento la afecta. Lo preocupante es que ahora se están haciendo excavaciones demasiado cerca de la vía”, expresó Ana Milena Rodríguez, residente de El Rodadero.
Otros ciudadanos aseguran que durante los últimos días han observado cómo, especialmente en horas de la tarde y después de algunas lluvias, pequeñas cantidades de arena y piedras terminan sobre la carretera. “La gente cree que porque todavía no ha pasado algo grave no hay peligro, pero las señales ya están ahí. Uno ve la arena sobre la vía y eso antes no sucedía”, comentó otro morador del sector.
TURISTAS PREOCUPADOS POR EL ESTADO DEL CERRO
Visitantes que se desplazan hacia la zona hotelera también manifestaron preocupación al notar restos de material sobre la carretera y observar zonas del cerro aparentemente debilitadas.
“Venimos de Medellín y realmente impresiona ver cómo el terreno se está desprendiendo. Uno siente temor porque es una vía bastante transitada y cualquier derrumbe podría ocasionar una tragedia”, comentó Andrés Felipe Gutiérrez, turista.
Algunos viajeros señalaron además que durante las noches la situación genera mayor temor debido a la poca visibilidad en algunos tramos de la vía.
LOS CONDUCTORES ADVIERTEN RIESGO
Los conductores de servicio público aseguran que el riesgo no solo afecta a vehículos particulares, sino especialmente a buses y motociclistas que diariamente recorren la zona. “Uno lleva pasajeros todo el tiempo y cualquier desprendimiento puede generar un accidente grave. Aquí pasan buses llenos, motos, turistas y hasta personas caminando”, indicó Rafael Díaz, conductor de servicio público.
Los motociclistas también manifestaron preocupación por la presencia de arena sobre el pavimento, debido a que esto puede provocar pérdida de estabilidad y accidentes.
TEMEN QUE LAS LLUVIAS AGRAVEN LA SITUACIÓN
La comunidad asegura que la llegada de las lluvias aumenta el temor de que el terreno siga cediendo y los deslizamientos se vuelvan más frecuentes o de mayor magnitud.
De acuerdo con residentes del sector, el agua podría debilitar aún más la montaña y acelerar el desprendimiento de tierra y piedras hacia la carretera.
“Ahora mismo son pequeños deslizamientos, pero nadie garantiza que mañana no ocurra algo peor. Las lluvias siempre ponen en riesgo ese cerro”, afirmó un habitante del sector.
PIDEN INSPECCIÓN E INTERVENCIÓN URGENTE
Frente a la situación, ciudadanos hicieron un llamado urgente a las autoridades distritales, organismos de gestión del riesgo y entidades ambientales para que inspeccionen el estado del cerro y determinen si las construcciones que allí se adelantan están afectando la estabilidad del terreno.
Los moradores consideran que es necesario actuar de manera preventiva antes de que ocurra una emergencia que pueda dejar personas lesionadas o generar afectaciones en la movilidad de la ciudad. “La preocupación es grande porque ya se están viendo las primeras señales. No queremos esperar a que pase una tragedia para que las autoridades reaccionen”, concluyó una residente de la zona.

