El Congreso Bananero Colombiano 2026 dejó como balance la necesidad de fortalecer innovación, sostenibilidad y adaptación climática para garantizar competitividad en los mercados internacionales del banano.
El fortalecimiento de la sostenibilidad, la incorporación de nuevas tecnologías y la necesidad de adaptar la producción bananera a los efectos del cambio climático fueron algunos de los principales temas que marcaron el desarrollo del Cuarto Congreso Bananero Colombiano 2026, cuya agenda académica se llevó a cabo durante los días 21 y 22 de mayo en el Hotel y Centro de Convenciones Estelar – Santamar, en Santa Marta, bajo el lema “Más que fruta, futuro”, esta edición enmarcada en los 30 años de la Asociación de Bananeros del Magdalena y La Guajira – Asbama.
Durante las dos jornadas, el encuentro reunió a investigadores, empresarios, representantes gremiales, productores, académicos y expertos internacionales que analizaron el panorama actual del sector bananero y los desafíos que enfrenta la industria frente a factores económicos, climáticos, regulatorios y tecnológicos. El congreso sirvió además como escenario para intercambiar experiencias, presentar avances científicos y discutir estrategias orientadas a fortalecer la competitividad de la agroindustria bananera en Colombia y América Latina.
La agenda académica permitió abordar de manera integral diferentes componentes de la cadena productiva del banano, incluyendo logística, sostenibilidad, innovación tecnológica, manejo fitosanitario, eficiencia hídrica, financiamiento agrícola y transformación de los sistemas productivos. A lo largo de las conferencias y paneles se evidenció una preocupación común frente a la necesidad de modernizar el sector y responder a las nuevas exigencias de los mercados internacionales.
Uno de los temas recurrentes durante el congreso fue la necesidad de fortalecer la competitividad del banano colombiano en medio de un contexto global marcado por crisis logísticas, exigencias ambientales y cambios en las dinámicas del comercio internacional. En ese escenario, expertos abordaron estrategias para garantizar cadenas de valor más sostenibles, resilientes y adaptadas a las nuevas condiciones del mercado internacional.
CRISIS GLOBALES Y LA LOGÍSTICA PORTUARIA
La agenda académica inició con un análisis sobre los desafíos emergentes que enfrentan los puertos de contenedores y el comercio marítimo internacional, presentado por Ricardo J. Sánchez, profesor de la Universidad de los Andes y CEO de Talasonómica S. A. Durante su intervención, explicó cómo las crisis globales, los conflictos internacionales y las alteraciones en las cadenas logísticas han impactado el transporte marítimo y la movilidad de productos agrícolas como el banano.
El conferencista también abordó los retos relacionados con costos logísticos, tiempos de transporte y capacidad portuaria, aspectos que actualmente inciden directamente en la competitividad de los productos agrícolas de exportación. Además, expuso cómo las dinámicas del comercio internacional obligan a los sectores productivos a fortalecer sus capacidades de adaptación frente a escenarios económicos cambiantes.
Sánchez señaló que los cambios en las rutas marítimas, la presión sobre los costos de transporte y las interrupciones en las cadenas de suministro han generado nuevos desafíos para los países exportadores de productos perecederos. En ese contexto, destacó la necesidad de fortalecer infraestructura logística, optimizar procesos y mejorar la capacidad de respuesta del sector exportador frente a escenarios internacionales complejos.
COMERCIO JUSTO Y SOSTENIBILIDA
Posteriormente, Marike Runneboom de Peña, CEO Global de Fairtrade International, expuso el papel del comercio justo en la sostenibilidad social, ambiental y económica de las cadenas productivas, destacando la importancia de fortalecer condiciones de vida para productores y trabajadores del sector agrícola.
Durante la conferencia se discutieron aspectos relacionados con prácticas sostenibles, certificaciones internacionales y modelos comerciales enfocados en garantizar mejores condiciones para las comunidades vinculadas a la producción agrícola. También se analizaron los desafíos que enfrentan los productores para cumplir estándares internacionales cada vez más exigentes en materia social y ambiental.
La directiva también se refirió a la importancia de consolidar cadenas de valor resilientes y sostenibles que permitan enfrentar fenómenos económicos y climáticos. Asimismo, destacó que los mercados internacionales mantienen una creciente demanda por productos obtenidos bajo criterios de sostenibilidad y responsabilidad social.
MANEJO DEL FOC R4T
En materia fitosanitaria, uno de los temas de mayor atención fue el manejo del Fusarium Raza 4 Tropical (Foc R4T), considerado una de las amenazas más importantes para la producción mundial de banano. La investigadora senior de Agrosavia, Mónica Betancourt Vásquez, presentó avances científicos relacionados con estrategias de prevención y manejo integrado de esta enfermedad en Colombia.
La exposición incluyó información sobre monitoreo fitosanitario, control preventivo y desarrollo de investigaciones enfocadas en reducir riesgos para la producción bananera. Además, se abordó la importancia de la articulación entre entidades científicas, productores y autoridades para fortalecer los mecanismos de vigilancia y respuesta frente a enfermedades que afectan el cultivo.
Durante la intervención se destacó que el trabajo científico y técnico continúa enfocado en fortalecer herramientas de prevención, seguimiento y respuesta temprana frente al avance de enfermedades fitosanitarias. También se insistió en la necesidad de mantener medidas de bioseguridad y vigilancia permanente en las zonas productoras.
TRANSFORMACIONES DEL MUNDO RURAL
El componente socioeconómico también tuvo espacio dentro de la agenda académica. Juan Odriozola, economista principal de AgendaCAF, presentó un análisis sobre las transformaciones del mundo rural en América Latina y el Caribe, abordando retos asociados a productividad, inclusión, sostenibilidad y desarrollo territorial.
Durante la conferencia se analizaron aspectos relacionados con acceso a oportunidades, modernización del agro y fortalecimiento de capacidades productivas en las zonas rurales. También se discutió el impacto de los cambios económicos y sociales sobre las dinámicas agrícolas de la región y la necesidad de impulsar políticas orientadas al desarrollo sostenible del campo.
El economista señaló además que los territorios rurales enfrentan desafíos relacionados con acceso a financiamiento, infraestructura, innovación y fortalecimiento institucional. Según explicó, avanzar hacia modelos rurales más sostenibles requiere mayores niveles de articulación entre sectores públicos, privados y académicos.
LIDERAZGO FEMENINO EN EL AGRO
La participación de las mujeres en el sector agropecuario fue otro de los temas abordados durante el congreso. A través del panel sobre transformación productiva y liderazgo femenino, se analizaron experiencias relacionadas con innovación, participación y fortalecimiento de capacidades dentro de la agroindustria colombiana.
Las panelistas compartieron experiencias vinculadas a liderazgo empresarial, participación en procesos productivos y generación de espacios de inclusión dentro del sector agropecuario. Además, se discutieron retos relacionados con acceso a oportunidades, fortalecimiento de capacidades y participación de las mujeres en escenarios de toma de decisiones dentro de la cadena agrícola.
El espacio permitió además visibilizar procesos liderados por mujeres en distintas áreas de la agroindustria y destacar el crecimiento de su participación en escenarios técnicos, empresariales y de innovación dentro del sector bananero colombiano.
AGRICULTURA REGENERATIVA
Durante la segunda jornada académica, el enfoque estuvo orientado hacia la sostenibilidad aplicada directamente a los sistemas productivos. La consultora internacional Lieselot Van Der Veken presentó experiencias relacionadas con agricultura regenerativa en banano, enfocadas en restauración de suelos, manejo sostenible y resiliencia ambiental.
La conferencia abordó prácticas relacionadas con conservación de recursos naturales, recuperación de la fertilidad de los suelos y fortalecimiento de modelos productivos sostenibles. Asimismo, se analizaron experiencias implementadas en distintos territorios agrícolas y su impacto en la sostenibilidad de los cultivos.
La experta también explicó cómo los sistemas regenerativos buscan reducir el deterioro ambiental y mejorar la salud de los suelos mediante prácticas agrícolas sostenibles. Además, destacó la importancia de integrar criterios ambientales en las estrategias de producción bananera a largo plazo.
SOSTENIBILIDAD EN FINCA
En el panel sobre sostenibilidad bananera, representantes del Foro Mundial Bananero, AEBE y Fyffes discutieron los retos que enfrenta el sector para trasladar los compromisos globales de sostenibilidad a la operación diaria en finca, especialmente frente a exigencias internacionales en materia ambiental y social.
Durante el espacio se discutieron aspectos relacionados con trazabilidad, buenas prácticas agrícolas, condiciones laborales y cumplimiento de estándares ambientales. Los panelistas coincidieron en la necesidad de fortalecer estrategias que permitan avanzar hacia modelos productivos sostenibles sin afectar la competitividad del sector.
También se abordaron retos asociados a certificaciones, costos de implementación y adaptación de los sistemas productivos frente a nuevas regulaciones internacionales relacionadas con sostenibilidad y responsabilidad ambiental.
ADAPTACIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO
El cambio climático y la adaptación agroclimática también ocuparon un lugar central dentro de las discusiones. Sebastien Carpentier, del Programa de Musáceas de Alliance Bioversity & CIAT, presentó estrategias para avanzar hacia cultivos más resilientes y sistemas productivos adaptados a condiciones climáticas variables.
La exposición incluyó análisis sobre riesgos climáticos, variabilidad de temperaturas, disponibilidad de agua y eventos extremos que impactan directamente la producción agrícola. Asimismo, se presentaron herramientas y alternativas técnicas orientadas a fortalecer la capacidad de adaptación del sector bananero frente a estos desafíos.
Durante la conferencia se destacó que fenómenos climáticos extremos representan uno de los mayores retos para la sostenibilidad agrícola en los próximos años, especialmente en regiones dependientes de recursos hídricos y condiciones climáticas estables para la producción.
CONCLUSIONES DEL CONGRESO
Como parte de las conclusiones del Cuarto Congreso Bananero Colombiano 2026, los participantes coincidieron en que el sector enfrenta un escenario de transformación marcado por mayores exigencias ambientales, cambios regulatorios internacionales, riesgos climáticos y la necesidad de fortalecer la competitividad de la agroindustria bananera colombiana.
Durante las diferentes conferencias y paneles se reiteró la importancia de avanzar hacia modelos de producción más sostenibles, resilientes y tecnificados, capaces de responder a los desafíos actuales del comercio internacional y garantizar la permanencia del banano colombiano en mercados cada vez más exigentes.
Uno de los principales consensos estuvo relacionado con la necesidad de fortalecer la investigación científica y la innovación aplicada al agro. Expertos nacionales e internacionales señalaron que herramientas como la agricultura de precisión, la inteligencia artificial, los sistemas inteligentes de riego y las nuevas estrategias fitosanitarias serán determinantes para mejorar productividad, eficiencia y sostenibilidad en los cultivos.
Asimismo, las discusiones dejaron en evidencia la creciente preocupación del sector frente a los efectos del cambio climático sobre la producción agrícola. La variabilidad climática, las alteraciones en los ciclos de lluvias, el estrés hídrico y el incremento de eventos extremos fueron identificados como factores que obligan a acelerar procesos de adaptación y fortalecimiento de la resiliencia productiva.
En materia ambiental, el congreso también dejó como conclusión la necesidad de consolidar prácticas sostenibles en finca, avanzar en modelos de agricultura regenerativa y fortalecer el manejo responsable de recursos como agua y suelos. Los expertos coincidieron en que la sostenibilidad dejó de ser un componente complementario para convertirse en un eje estratégico de competitividad dentro de la agroindustria bananera.
Otro de los puntos destacados fue la importancia de mantener vigilancia permanente frente a amenazas fitosanitarias como el Fusarium Raza 4 Tropical y la Sigatoka Negra. Durante las jornadas académicas se insistió en que la prevención, el monitoreo técnico y la articulación institucional continúan siendo fundamentales para reducir riesgos sobre la producción bananera nacional.
En el componente económico y comercial, los participantes analizaron cómo las crisis logísticas globales, los costos de transporte y las nuevas dinámicas del comercio internacional continúan impactando la competitividad del sector exportador. Frente a este panorama, se destacó la necesidad de fortalecer infraestructura logística, capacidad portuaria y mecanismos de adaptación frente a escenarios económicos internacionales cambiantes.
Las conferencias también evidenciaron la importancia del financiamiento sostenible y del fortalecimiento institucional para acompañar procesos de modernización en el agro. Expertos señalaron que el acceso a inversión y tecnología será clave para impulsar la transformación productiva del sector en los próximos años.
Otro de los aspectos resaltados durante el congreso fue el fortalecimiento de la participación de las mujeres dentro de la agroindustria bananera, especialmente en espacios de liderazgo, innovación y toma de decisiones. Las experiencias compartidas durante los paneles mostraron avances en inclusión y participación femenina dentro de la cadena productiva.
Finalmente, el encuentro dejó como balance la necesidad de fortalecer la articulación entre productores, gremios, academia, centros de investigación, entidades internacionales y autoridades públicas para avanzar en estrategias conjuntas que permitan consolidar un sector bananero más competitivo, sostenible y preparado frente a los desafíos globales.

