La convención Ramsar viene adelantando un programa de formación a delegados de países de Latinoamérica para el desarrollo de inventario nacionales de humedales, como un mecanismo importante para la evaluación y el seguimiento de los humedales, así como para la planificación y el apoyo a la toma de decisiones.
El Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras ‘José Benito Vives de Andréis’, Invemar, fue sede del segundo Módulo de formación titulado Técnicas y conocimientos de observación de la Tierra: mejores prácticas para apoyar los inventarios nacionales de humedales, desarrollado del 11 al 15 de mayo de 2026 en Santa Marta.
Este espacio reunió a participantes, especialistas e instituciones vinculadas a la gestión, monitoreo y conservación de humedales Ramsar de países de Latinoamérica, con el propósito de fortalecer capacidades técnicas para la construcción y actualización de los Inventarios Nacionales de Humedales.
Durante el encuentro, los participantes avanzaron en el uso de herramientas de observación de la tierra, análisis de información espacial, creación de bases de datos, exploración de conjuntos de datos globales sobre humedales y elaboración de mapas prototipo mediante el software QGIS.
Las sesiones combinaron presentaciones técnicas, ejercicios prácticos, espacios de trabajo guiado, discusiones grupales y actividades orientadas a identificar brechas de información y necesidades técnicas comunes en los procesos de inventario.
VISITAS DE CAMPO
La agenda incluyó temas como la adaptación de datos globales sobre humedales, conceptos básicos de datos espaciales, extracción y análisis de información geográfica, preparación de mapas de visualización, importancia de los metadatos, almacenamiento adecuado de información espacial, copias de seguridad y el potencial de iniciativas internacionales como GEO-Wetlands para apoyar los procesos nacionales de inventario.
Uno de los momentos prácticos del módulo fue la salida de campo al Vía Parque Isla de Salamanca, área perteneciente al Sitio Ramsar Sistema Delta Estuarino del Río Magdalena, Ciénaga Grande de Santa Marta.
Durante el recorrido, los participantes apreciaron parte de la biodiversidad del humedal, sus paisajes, coberturas vegetales, dinámicas ecológicas y la importancia de este ecosistema estratégico para Colombia, el Caribe y el mundo.
Esta experiencia en campo permitió conectar los contenidos técnicos desarrollados en las sesiones con la realidad del territorio. La observación directa del ecosistema aportó elementos para comprender cómo la información espacial, los datos de biodiversidad, las dinámicas hídricas y las coberturas naturales pueden integrarse en procesos de monitoreo, caracterización y toma de decisiones para la conservación de humedales.

