El Ministerio de Hacienda de Colombia anunció una nueva fase en su estrategia de manejo de deuda externa que contempla la incursión en monedas asiáticas para profundizar la diversificación de su portafolio.
Durante un seminario técnico, el director de Crédito Público, Javier Cuéllar, explicó que, tras haber avanzado en la exposición a euros y francos suizos, el objetivo es reducir la histórica dependencia del dólar estadounidense y mitigar la volatilidad cambiaria.
«Detrás de estas decisiones, existe una visión estratégica de largo plazo, corregir la histórica concentración del portafolio de la deuda externa en dólares estadounidenses y avanzar hacia una estructura multimoneda que reduzca la exposición a la volatilidad cambiaria», explicó el ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien también intervino en el seminario.
Cuellar defendió la estrategia y los mecanismos específicos para llevarla a cabo, que no han sido de uso común en los anteriores gobiernos colombianos y han sido criticados por economistas y ex ministros de Hacienda.
Al respecto, Cuellar defendió la solvencia fiscal del país frente a cuestionamientos de exfuncionarios, subrayando que Colombia es el único país de la región que nunca ha incurrido en un cese de pagos o default.
El funcionario desestimó las advertencias sobre un posible riesgo fiscal, calificando el historial crediticio colombiano como el mejor entre las economías emergentes y garantizando el cumplimiento de las obligaciones internacionales.
En relación con la operación en francos suizos, el funcionario aclaró que los Total Return Swaps (TRS) no son herramientas de financiación, sino instrumentos de gestión, e informó que el Gobierno ya cuenta con la caja necesaria para cubrir dicha operación, la cual registra un avance del 67%.
Cuéllar aseguró que la cancelación de estos instrumentos contribuirá a disminuir el endeudamiento público y permitirá una reducción superior a los 100 billones de pesos en el saldo total de la deuda de la Nación.
La operación de Colombia en francos suizos consistió en la emisión de bonos de deuda en esa moneda para aprovechar tasas de interés más bajas que las ofrecidas en dólares. Para gestionar esta deuda, el Ministerio de Hacienda utilizó instrumentos financieros llamados «swaps» (TRS), que actúan como un seguro o un intercambio para fijar los costos y proteger al país de cambios bruscos en el valor del franco frente al peso.
El proceso actual busca cancelar esos contratos y pagar los bonos de forma anticipada aprovechando la caja disponible, parra ahorrar dinero en intereses y reducir el monto total de la deuda pública, alejándose de la dependencia del mercado estadounidense.
Refijar tasas
El informe técnico destacó que Colombia mantiene niveles de riesgo de refijación de tasas de interés significativamente bajos en comparación con otros países de la región. Actualmente, solo el 6% del endeudamiento público está expuesto a variaciones de tasa en un periodo menor a 12 meses, cifra inferior al 18% de México y al 50% de Brasil. Esta estabilidad fue atribuida por el Ministerio a una administración eficiente mediante el uso de derivados financieros.
Refijar las tasas, conocido técnicamente como ‘reset de tasa’, se refiere al momento en que el interés de una deuda que era variable o que estaba por vencer debe actualizarse según las condiciones actuales del mercado.
Es similar a lo que ocurre con un crédito hipotecario de tasa variable: cada cierto tiempo, el banco revisa cómo están los intereses en el mundo y ajusta su cuota hacia arriba o hacia abajo. Para un país como Colombia, tener solo un 6% de la deuda pendiente por refijar significa que la gran mayoría de sus compromisos ya tienen una tasa fija y asegurada.
Esto, en la estrategia fijada por el gobierno, debería proteger el presupuesto nacional, ya que si los intereses suben a nivel global mañana mismo, el país no tendrá que pagar más por casi el 94% de lo que debe, evitando sorpresas que descuadren las cuentas públicas.
/Colprensa.

