Maycol Manuel Ochoa Pérez, alias ‘Maycol’; Elías Moisés Orozco Orozco, Deimun de Jesús Pacheco Ojeda, Kaleth Arbey Ramos Niebles, alias ‘Kaleth’; y Jhon Mauro Sandoval Montaño, alias ‘Mauro’, señalados miembros de ‘Los Pachencas’, fueron cobijados con medida de aseguramiento en centro carcelario en Santa Marta mientras avanzan las investigaciones para esclarecer completamente los móviles de la masacre.
Las investigaciones permitieron establecer que una de las motos en las que se movilizaban los procesados, había sido reportada como hurtada.
Un Juez con Funcionarios de Control de Garantías, envió a la cárcel a los cinco presuntos sicarios de la estructura armada Autodefensas Conquistadoras de la Sierra, también conocidos como ‘Los Pachencas’, capturados en flagrancia tras perpetrar la masacre contra una familia de pescadores el pasado sábado 9 de mayo en el corregimiento de Palmira, jurisdicción de Puebloviejo, Magdalena.
Los procesados fueron identificados como Maycol Manuel Ochoa Pérez, alias ‘Maycol’; Elías Moisés Orozco Orozco, Deimun de Jesús Pacheco Ojeda, Kaleth Arbey Ramos Niebles, alias ‘Kaleth’; y Jhon Mauro Sandoval Montaño, alias ‘Mauro’. Tres de ellos, conocidos como alias ‘Kalet’, ‘Mauro’, y ‘Maicol’ tendrían una trayectoria de más de diez años en la estructura, cumpliendo el rol de sicarios y reclutadores.
Se supo que, durante la diligencia, el juez les imputó los delitos de homicidio agravado, homicidio agravado en grado de tentativa y fabricación, tráfico y porte de armas de fuego. Con base en el material probatorio aportado por la Fiscalía y la Policía Metropolitana, se ordenó recluirlos en un centro carcelario de Santa Marta mientras avanza el proceso judicial.
La investigación apunta a que estos criminales habrían participado directamente en el ataque armado que desató terror en el Magdalena y que inicialmente dejó cuatro víctimas mortales, cifra que posteriormente aumentó a cinco fallecidos, además de dos personas heridas. Entre los muertos quedaron un adolescente de 15 años, pescadores conocidos por la comunidad y hombres que, según las autoridades locales, eran trabajadores alejados de estructuras criminales.
De acuerdo con la información judicial, en las próximas horas los procesados serán trasladados al centro penitenciario Rodrigo de Bastidas, de Santa Marta, mientras avanzan las pesquisas para esclarecer completamente los móviles de la masacre y determinar si existen más personas vinculadas al hecho criminal.
DOS YA HABÍAN SIDO CAPTURADOS
Se conoció a través de una fuente informativa allegada la Fiscalía General de la Nación, que dos de los señalados de haber perpetrado la matanza ya habían sido capturados por personal de la Policía el pasado 23 de abril en un operativo adelantado en vía pública del barrio San José de Puebloviejo, en donde en medio de una requisa les hallaron en su poder una importante cantidad de drogas lista para su comercialización. Días después, al parecer, fueron dejados en libertad.
Estos fueron reportados como Elías Moisés Orozco Orozco y Deimun de Jesús Pacheco Ojeda, ambos residentes en ese municipio, vinculados a un proceso por el delito de porte, tráfico y fabricación de estupefacientes.
GRUPO ESPECIAL A CARGO DEL CASO
Un Fiscal especializado de crimen organizado de Cartagena asumió el caso de la masacre ocurrida en zona rural de Puebloviejo, Magdalena, que dejó cinco personas muertas, dos más heridas y cinco presuntos responsables judicializados.
La tragedia acabó destruyendo dos familias completas de un mismo apellido que esperaban iniciar la celebración del Día de las Madres. De un lado murieron un padre y dos de sus hijos, de 20 y 26 años. Del otro, dos hermanos y primos de los otros jóvenes.
Las autoridades continúan recopilando pruebas, testimonios y material investigativo para fortalecer el proceso penal. Un sexto sospechoso estaría siendo buscado por las autoridades.
Hay que recordar que según funcionarios del CTI, diez sujetos a bordo de motocicletas llegaron a plena plaza principal y descargaron sus armas contra la familia de pescadores que se encontraba reunida y tomando licor. Los proyectiles impactaron a hijos, padres, sobrinos y vecinos, que intentaron correr para buscar refugio detrás de paredes o vehículos, y pese a que se lanzaron al piso, tres de las víctimas quedaron sin vida en el lugar. Otras dos murieron en centros asistenciales de la región.
Todas las víctimas, según los pobladores, eran miembros de una sola familia y se dedicaban a las labores de pesca artesanal, actividad que representa el sustento diario de decenas de hogares en la zona. También estaba un adolescente que cursaba bachillerato y soñaba con terminar sus estudios.
Mientras las autoridades hablan de la situación judicial de los capturados, operativos y refuerzos militares, en Palmira el terror sigue intacto. La comunidad se encerró en su casa, la pesca a pesar de ser el sustento económico principal de muchas viviendas se suspendió y la sensación que quedó entre los habitantes es que la matanza buscaba dejar un mensaje de control y miedo sobre todo el territorio. “Los pescadores tienen miedo de salir a sus faenas. Hoy hay carencia de alimentos en los hogares, precisamente porque van a pescar y los despojan de sus materiales de pesca”, dijo el alcalde de Puebloviejo, Brandon Márquez.

