Paloma propone crear riqueza

Colombia enfrenta una elección histórica entre dos caminos opuestos, que han sido probados en el mundo: uno que crea riqueza y otro que, en nombre de la igualdad, termina empobreciendo a las naciones y, naturalmente, a todos los ciudadanos, como bien lo ha probado la historia.

Estas diferencias se reflejan con claridad en las propuestas de Paloma Valencia, representante de una alianza que reúne a la derecha, la izquierda “prudente” y el centro, e Iván Cepeda que representa al comunismo, que pretende continuar por el camino “estatizante” de Gustavo Petro.

Paloma y Cepeda son dos figuras que encarnan modelos económicos y políticos profundamente distintos y antagónicos, uno triunfador y otro ampliamente fracasado.

Por un lado, Paloma Valencia plantea una apuesta por el crecimiento económico como motor del bienestar social. “Su propuesta se centra en alcanzar tasas de crecimiento cercanas al 5% del PIB, impulsadas por la inversión, la confianza empresarial y el fortalecimiento del sector exportador. Para lograrlo, propone reducir impuestos a las empresas, simplificar trámites y atraer inversión extranjera, bajo la premisa de que una economía dinámica genera empleo, ingresos y oportunidades”. (El Colombiano).

Además, su visión incluye un Estado más austero y eficiente, con recortes al gasto burocrático y una lucha frontal, y muy agresiva, contra la corrupción. Paloma insiste en que el objetivo no es eliminar el papel del Estado sino hacerlo más funcional, evitando lo que considera excesos que frenan el desarrollo. “Incluso ha hablado de una “economía fraterna”, que combine crecimiento con mejores condiciones laborales y diálogo social”. (Semana).

En contraste, Iván Cepeda representa la continuidad de un modelo orientado al fortalecimiento del Estado; la aborrecida “estatización” de la sociedad, el brutal totalitarismo, practicado por la Unión Soviética, donde el Estado ejerce un control absoluto sobre la vida pública y privada de los ciudadanos, eliminando libertades individuales y oposición; caracterizada por la represión violenta, propaganda intensiva de la ideología oficial y la agresiva intervención pública en la economía, como lo hemos visto en Cuba, Nicaragua y Venezuela.

Paloma advierte que un Estado excesivamente interventor, como el que propone Cepeda, genera riesgos económicos e institucionales altamente negativos. Esto, como como lo repito constantemente, ya ha sucedido en otros países latinoamericanos, como Argentina, Chile y más dolorosamente en nuestra querida Venezuela. Inflación rampante, empobrecimiento general, hambre y aumento de la miseria, por culpa de un Estado socialista extremo, mal llamado “progresista”.

La evidencia internacional es clara. Experimentos de economías altamente centralizadas, como los de Cuba o Venezuela, han creado profundas crisis económicas y sociales en sus naciones que han forzado a gran parte de sus gentes a migrar en condiciones lamentables, dejando atrás, sus viviendas, su terruño, su pequeña tienda o negocio y, más triste aún, dejando atrás a parte de su familia. ¡Ojalá eso no nos pase jamás en Colombia!

Paloma es capaz de lograr el equilibrio entre Estado y mercado, entre crecimiento y equidad, entre libertad económica y protección social. Más que una lucha entre “riqueza” y “pobreza”, lo que está en juego es cómo se genera y distribuye el progreso estable y duradero.

La desigualdad no se soluciona empobreciendo a todos por igual, sino generando más riqueza y oportunidades para todos. Vamos a votar bien, vamos a votar por Paloma Valencia, una mujer valiosa y muy capacitada para ser Presidente.

*Escritora

Articulos relacionados

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Ultimos articulos