El candidato presidencial Abelardo De La Espriella visita hoy a Santa Marta y Ciénaga en desarrollo de su actividad proselitista.
Con la fuerza de un discurso frontal y sin rodeos, el candidato presidencial Abelardo De La Espriella, “El Tigre”, aterriza este jueves 23 en tierras del Magdalena, específicamente en Santa Marta y Ciénaga, en medio de una gira que busca consolidar apoyos en la región Caribe.
Su llegada no pasa desapercibida. Se trata de una figura que ha sabido construir un discurso de confrontación directa, apelando al descontento ciudadano frente a los problemas estructurales que hoy golpean con dureza al departamento: inseguridad creciente, debilidad institucional y una percepción generalizada de corrupción que, según sus palabras, “ha terminado por desangrar al país”.
Es un discurso que conecta con el malestar ciudadano
El arribo de De La Espriella se da en un momento crítico para el Magdalena. La región, especialmente Santa Marta y su área metropolitana, enfrenta desafíos complejos en materia de seguridad. Casos de extorsión, hurtos y hechos violentos han generado un ambiente de zozobra que impacta tanto a residentes como al sector turístico.
En ese escenario, el candidato ha sido enfático en su propuesta: recuperar el orden, fortalecer la autoridad y devolverle la tranquilidad a los territorios. Su discurso apunta directamente a lo que considera una pérdida de control del Estado en distintas zonas del país.
“Colombia necesita carácter”, ha repetido en distintos escenarios, una frase que resume su apuesta política y que, sin duda, buscará resonar entre samarios y cienagueros durante su visita.
TURISMO: LA JOYA QUE HAY QUE PROTEGER
Uno de los ejes centrales de su agenda en el Magdalena será el turismo. Y no es para menos. Santa Marta se ha consolidado como uno de los destinos más importantes del Caribe colombiano, con cifras históricas de visitantes en temporadas recientes.
Sin embargo, el crecimiento turístico también ha evidenciado falencias: servicios públicos colapsados, problemas de seguridad en zonas clave y una informalidad que desborda la capacidad de control de las autoridades.
Frente a este panorama, De La Espriella propondrá un mayor respaldo institucional al sector, con políticas orientadas a:
Garantizar la seguridad de turistas y operadores
Fortalecer la infraestructura turística
Combatir la informalidad descontrolada
Promover inversión nacional e internacional
El mensaje es claro: sin seguridad, no hay turismo sostenible.
EN CIÉNAGA
La visita a Ciénaga no es casual. Este municipio, con una historia profundamente ligada a las luchas sociales del Caribe, se ha convertido en un termómetro del sentir popular.
Allí, el candidato espera encontrarse con comunidades que reclaman mayor presencia del Estado, oportunidades económicas y soluciones reales a problemas históricos como el desempleo y la pobreza.
La agenda incluye encuentros con líderes sociales, comerciantes y ciudadanos del común, en un intento por conectar directamente con las bases y recoger inquietudes de primera mano.
En su recorrido, De La Espriella también llevará un mensaje crítico frente a la administración del presidente Gustavo Petro. El candidato ha sido uno de los opositores más visibles, señalando lo que considera fallas en el manejo de la seguridad y la lucha contra la corrupción.
Su mensaje apunta a capitalizar el desgaste del gobierno, posicionándose como una alternativa de mano firme y decisiones contundentes.
No obstante, su discurso también genera debate. Mientras sus seguidores lo ven como una figura necesaria para recuperar el rumbo del país, sus detractores cuestionan el tono confrontacional y la viabilidad de sus propuestas.
EXPECTATIVA EN LAS CALLES
En Santa Marta y Ciénaga la expectativa es alta. Sectores políticos, líderes comunitarios y ciudadanos siguen de cerca esta visita, que podría marcar un punto de inflexión en la dinámica electoral del departamento.
El Magdalena, históricamente clave en las contiendas nacionales, vuelve a estar en el radar de los aspirantes presidenciales. Y en este tablero, cada visita cuenta, cada discurso pesa y cada respaldo suma.
La presencia del “Tigre” en tierras samarias no es solo un acto de campaña: es una muestra de que la batalla por el poder ya se siente en las regiones.
Con promesas de seguridad, impulso al turismo y lucha contra la corrupción, Abelardo De La Espriella buscará conquistar el respaldo de un electorado que exige resultados y que, más allá de discursos, espera soluciones concretas.
El reto no es menor. El Magdalena, golpeado pero resiliente, sigue esperando respuestas.
Y en medio de esa espera, este jueves 23, el rugido del “Tigre” intentará abrirse camino entre la esperanza, el escepticismo y la realidad de una región que no da tregua.

