Ante la alta sensación térmica los samarios y visitantes optan por estar.
Por estos días los samarios han manifestado sentirse sofocados por cuenta de la alta sensación térmica, pese a que estas han oscilado entre los 30 y 33 grados centígrados, lo que podría considerarse como cotidiana, sin embargo, se ha convertido en algo insostenibles para los habitantes de la capital del Magdalena.
El reporte entregado por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, dio cuenta de un aumento significativo de calor y menor pluviosidad en la Costa Norte Colombiana y un aumento en la humedad lo que generaría la sacudida de calor.
Este monitoreo sería el más alto que se ha generado en lo que va corrido del año, se espera que en los próximos días haya más nubosidad, por las condiciones de baja presión que se registran desde el occidente del país, cambiando de manera ostentosa el ambiente en la ciudad.

Hasta el momento no se han generado ninguna novedad en cuanto a la afectación en salud de propios y visitantes según la información entregada por el secretario de Salud Jorge Lastra “Santa Marta para estas fechas presenta unas temperaturas altas y con una sensación térmica superior y se da justo por estos días porque ya los vientos alisios comienzan a retirarse y empiezan a generarse los calores próximos a un invierno que se avecina, por eso, es importante que los samarios y los visitantes sepan que por estos días deben extremar la hidratación, hasta la fecha no se han reportado atención en centros o puestos de salud por cuenta de esta sensación de calor, solo 5 con insolación extrema”.
Entre tanto el funcionario distrital hizo referencia a varias recomendaciones que se deben tener en cuenta por estos días ya que este tipo de clima puede generar afectaciones a la salud, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes. Entre los riesgos más comunes se encuentran la deshidratación, golpes de calor y fatiga extrema.
No obstante, es importante destacar que el IDEAM ha advertido para este 2026 sobre un fenómeno del niño más intenso que haya transcurrido en los últimos 140 años, al punto de denominarlo “Súper Niño”.

¿POR QUÉ TANTO CALOR?
De acuerdo con el Ideam, la situación responde a la debilidad de los vientos alisios, que normalmente refrescan la costa Caribe en agosto. La ausencia de brisa, que tradicionalmente permite incluso volar cometas en esta época, ha dejado un ambiente más estático, cargado de humedad y con una sensación de calor sofocante.
“Cuando los vientos se debilitan, el calor se acumula en la superficie y no hay circulación que lo disperse. Esto eleva la sensación térmica, incluso si la temperatura real no cambia mucho”, indicaron los meteorólogos.
IMPACTO EN LA SALUD
La exposición prolongada a temperaturas superiores a los 32 °C puede generar golpes de calor. Este trastorno se manifiesta con sudoración excesiva, dolor de cabeza, mareo, palidez, deshidratación, baja tensión arterial e incluso pérdida de la conciencia.
Entre las enfermedades y síntomas más comunes ocasionados por la ola de calor están:
Dolor de cabeza.
Resfriados, por pasar del calor intenso a ambientes con aire acondicionado.
Irritación de la piel por sudoración.
Mareo, visión borrosa y debilidad postural.
Taquicardia.
Agotamiento y deshidratación.
En barrios de Santa Marta sus residentes aseguran que el calor se mantiene incluso en horas de la noche. “Uno siente que el aire no corre. Dormir se vuelve difícil”, dijo Patricia Cuán, residente de la zona del Primero de Mayo.
Recomendaciones para protegerse
La Secretaría Distrital de Salud entregó una serie de pautas para reducir riesgos durante la ola de calor:
Mantenerse hidratado con abundantes líquidos.
Evitar la exposición directa al sol entre las 10:00 a. m. y las 3:00 p. m.
Permanecer en lugares frescos o a la sombra siempre que sea posible.
Aplicarse protector solar y usar ropa ligera de colores claros.
Usar gorra, sombrero o gafas de sol al salir a la calle.
Las personas con hipertensión deben seguir tomando sus medicamentos.
Reducir la actividad física intensa en horas de mayor calor.
El calor extremo también afecta la vida cotidiana. Muchos trabajadores que deben permanecer al aire libre, como vendedores ambulantes, albañiles o conductores, sienten cómo la fatiga aumenta y el rendimiento disminuye.
En sectores populares, donde las viviendas carecen de ventilación adecuada o equipos de refrigeración, la ola de calor se ha convertido en una carga diaria. “El calor se siente pegajoso, ni con el ventilador alcanza”, comenta Martha Peñate, habitante de María Eugenia
Las autoridades de Salud insisten en que la comunidad no minimice los riesgos del calor extremo. “La educación y la prevención son claves. Si alguien presenta mareo, dolor de cabeza intenso o palidez, debe buscar atención médica de inmediato”, recalcó el secretario de Salud Jorge Paulo Lastra.
El fenómeno climático, aunque no es nuevo, sí resulta inusual para esta época y ha transformado la rutina de las ciudades caribeñas. Lo que antes era un agosto de brisas y cometas, hoy se vive como un agosto de calor sofocante y de advertencias sanitarias.

