El balneario de El Rodadero sigue siendo el lugar preferido por los visitantes y bañistas/MONTYNER ALVIS
La temporada de Semana Santa, colmó las expectativas del sector turístico de la ciudad.

Los cálculos señalan que más de doscientas mil personas disfritaron del destino. Ocupaciòn hotelera por encima del 70%.
Santa Marta lo tenía todo: gente, fe, mar y ganas de vivir. Desde el primer amanecer del Domingo de Ramos hasta el último suspiro del Domingo de Resurrección, la ciudad respiró turismo por cada esquina, por cada ola, por cada calle que desemboca en el Caribe.
Y esta vez, como pocas, la consigna fue clara, contundente, celebrada por todos: ¡Aquí ganó todo el mundo!
Más de doscientas mil almas —entre turistas nacionales, extranjeros y propios samarios— caminaron la ciudad como si fuera un templo abierto, donde el altar era el mar y la oración se hacía con los pies descalzos sobre la arena caliente. Una ciudad que no cabía en sí misma

Santa Marta estuvo a reventar. No es metáfora. Es descripción, sin imaginación, pura realidad.
Desde El Rodadero hasta Taganga, pasando por Playa Blanca, Bello Horizonte y los senderos vivos del Parque Nacional Natural Tayrona, la historia fue la misma: playas llenas, hoteles ocupados, restaurantes sin sillas vacías y operadores turísticos trabajando a todo pulmón.
Las cifras hablan, pero lo que se sintió en el ambiente fue más poderoso: una ciudad vibrando.
La ocupación hotelera superó el 70%.
Los apartamentos turísticos, hostales y viviendas en renta oscilaron entre el 65% y el 68%.
No fue la temporada más alta de la historia reciente, pero sí una de esas que dejan una sonrisa larga en quienes viven del turismo. Una Semana Santa “buena”, como dicen los que saben… pero buena de verdad.

INDUSTRIA QUE NO SE DETIENE
En Santa Marta, el turismo no es solo economía. Es identidad. Es supervivencia. Es esperanza.
Los operadores turísticos lo dicen sin rodeos: la ciudad respondió. Las agencias vendieron paquetes… y los viajeros los compraron.
Las lanchas no pararon. Los guías no descansaron. Las cocinas no se apagaron.
Hubo turismo de sol y playa, sí. Pero también de naturaleza, de senderismo, de desconexión. El Tayrona volvió a ser ese santuario donde la selva se encuentra con el mar y donde cada visitante se lleva algo más que fotos: se lleva silencio, se lleva paz.
Mientras tanto, en la ciudad, el ritmo era otro: música, risas, tráfico, vendedores, familias enteras caminando el malecón como si el tiempo no existiera.

ENTRE LA FE Y EL TURISMO
Semana Santa en Santa Marta es un equilibrio extraño pero hermoso.
Mientras algunos buscaban recogimiento en templos y procesiones, otros encontraban su propia espiritualidad mirando el horizonte infinito del Caribe. No hubo contradicción.
Hubo convivencia.
La ciudad supo ser, al mismo tiempo, destino religioso y paraíso vacacional. Y en esa mezcla —tan caribe, tan auténtica— estuvo el secreto del éxito.
Esta Semana Santa deja algo más que cifras.
Deja un mensaje. Santa Marta tiene con qué.
Tiene nombre. Tiene mar. Tiene historia.
Tiene gente que sabe trabajar cuando llegan las oportunidades.
Pero también deja retos: la necesidad de mejorar servicios, de ordenar el crecimiento, de cuidar las playas, de proteger el Tayrona, de garantizar que el éxito no se convierta en desbordamiento. Porque cuando una ciudad se llena… también se pone a prueba. El saldo: una ciudad que sonríe

Al final, cuando el último turista se va, cuando las playas recuperan su silencio y el viento vuelve a ser protagonista, queda la sensación de tarea cumplida.
Hoteleros satisfechos. Comerciantes agradecidos. Operadores optimistas.
Y una ciudad que, por unos días, volvió a sentirse el centro del Caribe colombiano.
Santa Marta no solo recibió turistas. Los abrazó.
Y en ese abrazo colectivo, bajo el sol incansable de abril, quedó claro que esta tierra —de mar antiguo y alma alegre— sigue teniendo la capacidad de enamorar al que llega… y de hacer que quiera volver.

LOS BALNEARIOS
Los distintos balnearios de sol y playa, como los de naturaleza, y de senderismo, tuvieron la acogida que las distintas agencias de viaje vendieron en sus paquetes de promoción del Distrito de Santa Marta, los cuales tuvieron la aceptación de los viajeros que nos visitaron desde el Domingo de Ramos hasta la fecha.
Destinos como Taganga, Bello Horizonte, Playa Blanca, Bahía Concha, El Rodadero, Aeropuerto, Parques Tayrona, entre otros de sol y playa, de acuerdo con la información suministrada por las autoridades turísticas, estuvieron a reventar.
Ahora, los de naturaleza, aventura y senderismo entre otros como los que ofrece el Parque Tayrona, Troncal del caribe, Minca, Cinturón Cafetero y Paso del Mango, también estuvieron a la altura de los grandes balnearios del país.

EXPECTATIVAS CUMPLIDAS
Sin que aún se tenga la cifra exacta de la ocupacióbn, la Asociación Hotelera y Turística de Colombia, Cotelco, Capítulo del Magdalena, visualiza la visita de unas 200 mil personas y una ocupación que osciló entre el 68 y 70%.
Lo anterior, teniendo en cuenta que Cotelco, tiene un software el cual se denomina Sistema de Información Hotelero, SIH, que es utilizado por los 20 Capítulos del país, con resultados ajustados a la realidad.
“La información pertinente a la ocupación hotelera, es suministrada por cada hotelero, en nuestro caso debemos esperar que uno a uno y de acuerdo a su disponibilidad de tiempo, agrega sus datos, estamos seguros que a más tardar podamos tener esa información el viernes”, sostuvo Omar García Silva, presidente Ejecutivo de Cotelco del Magdalena.

Advirtió que, en cuanto al comportamiento de la Semana Santa en temas de turismo, se puede decir que en los pronósticos se tenía entre 63 y 68% de ocupación en la oferta hotelera formal.
“Sabemos que las noches de Jueves y Viernes Santos fueron las de mayor ocupación, el sábado y domingo mucha gente está retornando a sus ciudades de orígenes, vía terrestre y vía aérea”, sostuvo el dirigente gremial.
García Silva, aseguró que, la Alcaldía Distrital, liderada por el alcalde Carlos Pinedo Cuello, junto a sus diferentes secretarías, estuvieron presentes en los diferentes sectores turísticos del destino, incluyendo la zona rural.
“Reconocemos el trabajo de la Policía Metropolitana de Santa Marta y la del Magdalena, la presencia del Ejército en diferentes puntos estratégicos del territorio, coadyuvaron a la Seguridad, así mismo Migración Colombia”, expresó el directivo.

Manifestó que la vigilancia por vía marítima a cargo de la Dirección Marítima y Portuaria, Dimar, a través de la Capitanía de Puertos y Guardacostas, contribuyeron a una normalidad en las playas y el litoral.
Dijo de igual manera que hay que destacar el trabajo de atención los Vigías del Espacio Público y Control Urbano, Vepcu, en la recuperación del espacio público que es ocupado de manera irregular por particulares para su usufructo, fue algo que en esta oportunidad estuvo controlado.
LOS VISITANTES
Tanto Cotelco, Capítulo del Magdalena, como los Operadores al Servicio del Turismo, indicaron que la mayoría de los visitantes que escogieron a Santa Marta como destino para pasar la temporada de Semana Santa, llegaron procedente de Barranquilla, Bogotá, Cali, Bucaramanga, Pereira, Valledupar, Eje Cafetero, entre otros.
Según el análisis, el 35% por ciento de los visitantes llegaron por buses del servicio interdepartamental de pasajeros que arribaron a la Terminal de Transporte de Santa Marta, un 20% por medio del Aeropuerto Simón Bolívar y el 45% restante e en vehículos particulares.
“Creemos que unos 200 mil visitantes estuvieron en el destino, desde el viernes de la semana pasada hasta hoy. Por supuesto, resaltar que mucha gente se hospedó en apartamentos, Cabañas, casas de amigos y en fincas. El Parque Tayrona, Minca y los diferentes ríos que descienden de la Sierra Nevada, se vieron colmados de visitantes”, sostuvo García Silva.
Reconoció el Presidente Ejecutivo de Cotelco, que la ocupación no fue igual a la misma semana del año 2025, para lo cual van a esperar tener datos que los ayude a analizar y a proponer al alcalde y autoridades una revisión y plan de trabajo para lo que viene en tiempos de elecciones, ley de garantías y mundial.
“A título personal, resaltó el ejercicio de gobernanza turística desarrollada en el distrito entre la administración, autoridades militares, policiales, civiles, empresas de servicios públicos y organismos de socorro”, subrayó.
Finalmente, García Silva, dijo que un buen ejercicio, en el tema de gobernanza, por lo que se debe resaltar el apoyo del Ejército de Colombia, la Gobernación del Magdalena, el Gobierno Nacional para tener listo el puente militar sobre el Río Mendihuaca, lo que habilitó el transporte terrestre entre Santa Marta, La Guajira y Venezuela.

