En la aeronave viajaban 128 personas, entre integrantes del Ejército Nacional, personal de la Fuerza Aeroespacial y dos miembros de la Policía. Varios de los ocupantes fueron evacuados con vida a centros asistenciales, mientras que un uniformado resultó ileso y otro continúa sin ser localizado.
En el departamento del Magdalena se siente el dolor por la tragedia del avión Hércules C-130, de matrícula 1016, de la Fuerza Aeroespacial Colombiana en Puerto Leguízamo, Putumayo, debido a que dos soldados oriundos de esta tierra están entre las víctimas, y otro uniformado se encuentra herido bajo supervisión médica. Estas muertes elevan el dolor en el departamento, que hoy suma tres hijos perdidos en esta tragedia aérea.
El primer uniformado identificado como Urbano Junior Pertuz Martínez, natural de Aracataca, Magdalena, integraba el Batallón de Selva N° 49 del Ejército Nacional que tiene sede en La Tagua, y al momento del accidente tenía como objetivo empezar a gozar de un descanso.
Horas antes del siniestro, Pertuz Martínez había sostenido una videollamada con su esposa María Pedraza, sin imaginar que sería la última vez que hablarían.
Según reportó su esposa en una publicación en Facebook, a las 09:13 de la mañana se comunicó con el soldado, quien le indicó que ya se encontraba en la aeronave, a la espera de despegar; minutos más tarde, sobre las 9:50 de la mañana, la aeronave sufrió el accidente.

María Pedraza reveló que durante la corta videollamada, su pareja le dijo: “Amor, ya me voy a subir al avión”. También, su hermana Rubby Daniela detalló que el joven se encontraba muy feliz, pues salía de permiso y se iba a encontrar con sus familiares en las próximas horas.
Igualmente, por medio de redes sociales, la hermana del soldado detalló que, tras la entrega del cuerpo, su familia se reunirá en Aracataca, su pueblo natal, para darle un último adiós.
OTRO MILITAR MUERTO
Tras la verificación del estado de salud de los militares heridos que reciben atención en los diferentes centros médicos de Bogotá, las autoridades elevaron la tarde de ayer a 69 el número de fallecidos por el accidente aéreo en un avión de la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
Se trata de Luis Antonio López Orozco, oriundo de Puebloviejo, Magdalena, el soldado profesional del Ejército Nacional, quien había sobrevivido del fatal accidente y recibía un cuidado especializado en el Hospital Militar Central de Bogotá, donde se confirmó su deceso.
El militar que llevaba 16 años de servicio en las Fuerzas Militares se convirtió en una de las 69 víctimas mortales de la tragedia que involucró a la aeronave en la que se transportaban 127 uniformados, 114 miembros del Ejército, 2 policías y 11 tripulantes de la Fuerza Aérea.
HABLÓ HERMANO DEL POLICÍA MUERTO
En el corregimiento de RíoFrío, Zona Bananera, la noticia del siniestro llegó primero con el rescate del patrullero de la Policía Nacional, Carlos Elías De La Cruz Gutiérrez, de 23 años, quien fue sacado entre los restos de la aeronave y posteriormente llevado a un centro asistencial en estado crítico. Horas después confirmaron su deceso los especialistas en turno.
Su hermano, Breiner Andrade, relató en medio del dolor cómo la tragedia cambió en cuestión de horas la esperanza de volver a verlo con vida.
Carlos Andrade llevaba varios años en la Policía Nacional, y según su familia, era un joven comprometido con su labor, pese a las condiciones que enfrentaban en zonas apartadas. “Él muchas veces manifestaba que ya se quería venir, que estaba cansado de estar lejos de su tierra, de la familia. Eran lugares de difícil acceso, donde todo era por aire o por lancha, pero siempre tuvo claro que era su deber”, contó.
El uniformado dejó una hija de apenas seis meses de nacida, a quien esperaba ver durante su próximo permiso. No obstante, ese reencuentro nunca se concretó. “Veía con ansias su visita, lamentablemente con esta tragedia todo ha cambiado de rumbo”, expresó.
Tras conocerse la noticia, miembros de la Policía hicieron presencia en la vivienda de la familia desde tempranas horas, brindando acompañamiento institucional y apoyo psicológico en medio del duelo. “La llamada llegó en la tarde y cambió la ilusión de recibir a Carlos con vida”, expresó Breiner, describiendo el duro momento en que confirmaron la noticia del fallecimiento.
El Ministerio de Defensa y las Fuerzas Militares confirmaron que el accidente del avión Hércules dejó al menos 69 personas fallecidas y más de 62 heridas, aunque las cifras continúan en actualización. El Magdalena figura como uno de los departamentos más afectados por la pérdida de un soldado y un policía.
HAY UN SOBREVIVIENTE
El último balance de víctimas entregado por las instituciones reporta que entre los sobrevivientes se encuentra el soldado Duván Varela Mariano, natural de Puebloviejo (Magdalena), quien fue socorrido por civiles a bordo de motocicletas que lo sacaron del terreno de difícil acceso y posteriormente lo llevaron a un centro médico donde permanece tras haber sobrevivido al impacto.
El accidente aéreo ocurrió cuando el Hércules se precipitó a tierra en zona rural de Puerto Leguízamo, Putumayo, y explotó tras el impacto, dejando una importante cifra de víctimas fatales y otra de uniformados heridos; estos fueron trasladados al Hospital Militar Central y el Batallón de Sanidad Militar, de Bogotá, otros a Florencia, Caquetá, y a Neiva, Huila, donde reciben atención médica especializada.
Las autoridades continúan adelantando las investigaciones para esclarecer las causas del catastrófico accidente, mientras equipos especializados mantienen presencia en la zona del siniestro. Entre tanto, se brinda acompañamiento a los familiares de las víctimas en medio de esta tragedia que enluta a Colombia.
CUERPOS SERÁN TRASLADADOS A BOGOTÁ
Según el director del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, Ariel Emilio Cortés Martínez, los cuerpos serán trasladados hasta la ciudad de Bogotá tras establecer un acuerdo con las Fuerzas Militares de Colombia.
Según indicó la institución forense, se dispondrán de equipos técnicos y humanos suficientes para adelantar las necropsias con la mayor celeridad y rigurosidad, con el propósito de entregar los cuerpos a familiares en la mayor brevedad posible.
Además del trabajo científico forense, Medicina Legal confirmó que centrará sus labores en el acompañamiento integral a las familias, para lo cual también dispondrá de especialistas capacitados que incluye un equipo de trabajadores sociales y psicología, entre otros.

