La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) lanzó una estrategia pedagógica para frenar el tráfico de fauna y flora silvestre durante 2026.
Según los registros del Centro de Atención y Valoración (CAV), solo en enero de 2026 ingresaron 172 individuos de fauna, de los cuales el 30 % corresponde a decomisos directos e incautaciones realizados en operativos conjuntos con la Policía Nacional.
Durante 2025, la cifra fue aún más contundente: 910 individuos rescatados, siendo las aves (55 %) y los reptiles (25 %) los grupos más vulnerables.
“Las cifras no son solo estadísticas, son vidas arrebatadas a nuestros bosques. El año pasado ejecutamos 114 operativos que nos permitieron rescatar cerca de mil animales. En esta Semana Santa, nuestra prioridad es proteger a especies como el loro orejiamarillo, que depende totalmente de la palma de cera. No podemos permitir que una tradición de minutos destruya un proceso natural que tarda décadas en recuperarse”, indicó el director general de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros.
Ballesteros alertó que la situación de la flora es crítica. Según los estudios de la Dirección Técnica Ambiental de la CAR, la Palma de cera delgada cuenta con una población que apenas supera los 1.500 individuos en condiciones naturales.
La extracción de sus hojas para el Domingo de Ramos fragmenta el hábitat de aves en peligro como el loro orejiamarillo y los psitácidos (loras y pericos), que son las especies más traficadas.
En el último año, los operativos en regiones como Alto Magdalena y Soacha permitieron la incautación de más de 640 productos elaborados con palma, incluyendo ramos tejidos y figuras.
Para frenar este tipo de hechos, la estrategia contempla puestos de control fijos y móviles en terminales de transporte y peajes, con los que se vigilará especialmente el tráfico de especies como la tingua azul, el perico bronceado y la tortuga hicotea.
/Colprensa

