La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) realizó en Yopal la primera audiencia de reconocimiento tardío de verdad por parte de un máximo responsable de «falsos positivos», un proceso en el que el coronel retirado Germán León Durán aceptó su responsabilidad por 30 crímenes cometidos mientras comandaba el Batallón de Infantería No. 44 ‘Ramón Nonato Pérez’ (BIRNO) entre 2005 y 2006.
A pesar del encuentro, las víctimas manifestaron su insatisfacción ante un relato que consideran incompleto y que aún no revela la totalidad de las alianzas entre el Ejército y grupos paramilitares en el departamento de Casanare.
Uno de los puntos más críticos de la jornada fue la entrega de una serie de documentos por parte del coronel León Durán a la secretaría de la sala. Según el oficial, estos papeles son las órdenes operativas originales y denunció que la documentación utilizada hasta ahora en el proceso judicial había sido modificada o adulterada para encubrir la ilegalidad de las operaciones.
«Nosotros no vamos a abrir nuevas líneas de investigación porque no es nuestra competencia; la orden que se dio fue básicamente incorporar al expediente, una vez digitalizados, y dar traslado de ellos a los otros órganos de la jurisdicción para que examinen y evalúen la pertinencia y el valor que le pueden dar a esos documentos”, explicó el trámite de estas pruebas el magistrado Gustavo Salazar, de la Sección de Ausencia de Reconocimiento.
Pese al paso dado por el oficial, el ambiente en la biblioteca La Tríada de Yopal fue de escepticismo. Los representantes de las víctimas señalaron una marcada «desazón» ante lo que consideran un aporte insuficiente de verdad, especialmente sobre la coordinación con paramilitares para ejecutar las muertes ilegítimamente presentadas como bajas en combate.
Salazar reconoció que la verdad es un eje central de la restauración y que, aunque el oficial aceptó los hechos fácticos y la responsabilidad dispuesta en el Auto 055 de Casanare, los familiares siempre exigen ampliar los detalles.
«Desde mi pronunciamiento se le insistió en reconocer la necesidad de romper el silencio. Él ha venido aportando a partir de lo que conoce y desde su rol, pero hay exigencias normales de las víctimas con la intención de lograr la mayor verdad posible”, explicó Salazar.
La JEP solicitó específicamente a León Durán profundizar en la relación de las tropas del BIRNO con el bloque de paramilitares de Ramón Nonato Pérez en la ejecución de estos crímenes.
El magistrado aclaró que este reconocimiento tardío es una «tercera puerta» para quienes inicialmente negaron su responsabilidad y optaron por el juicio adversario. Este camino busca una solución más pronta para las víctimas y evita el desgaste del sistema judicial.
Sin embargo, Salazar subrayó que este proceso no es un perdón automático ni carece de castigo: «El fallo en cualquier caso implica privación de la libertad efectiva entre 5 y 8 años».
La JEP espera que la sentencia de este caso se convierta en un insumo para el relato único de verdad del Subcaso Casanare. Además, se mencionó que existe otra petición similar de reconocimiento tardío por parte de Juan Carlos Figueroa, del Batallón La Popa, cuyo proceso se encuentra suspendido actualmente por apelaciones de las víctimas.
/Colprensa.

