Según el gobernador Arhuaco, Luis Enrique Salcedo Zalabata, los combates entre grupos armados ilegales se registran desde el pasado viernes en la cuenca del río Aracataca, dejando al menos seis personas heridas.
El cabildo gobernador Arhuaco del Magdalena y La Guajira, Luis Enrique Salcedo Zalabata, lanzó un llamado de alerta a las autoridades e instituciones del Estadon por la situación que enfrentan comunidades indígenas en los sectores de La Fuente y Serankwa, ubicados en la cuenca del río Aracataca, dentro de la Sierra Nevada de Santa Marta.
Durante el encuentro con medios de comunicación, el líder indígena explicó que las autoridades tradicionales han venido recibiendo reportes desde distintas comunidades sobre hechos de violencia que estarían afectando directamente a las familias que habitan en esta zona del territorio ancestral. Según indicó, la información que se tiene hasta el momento proviene de comunicaciones intermitentes con líderes comunitarios y miembros de las comunidades que permanecen en el área.
De acuerdo con lo expuesto por el gobernador arhuaco, desde el pasado viernes se vienen registrando enfrentamientos entre grupos armados al margen de la ley en esta zona del departamento del Magdalena. Estos hechos, según señaló, se han presentado en áreas cercanas a los asentamientos indígenas, lo que ha generado preocupación entre los habitantes debido a la cercanía de los combates con las viviendas y los espacios comunitarios.
El balance preliminar entregado por las autoridades tradicionales indica que al menos seis personas han resultado heridas durante los enfrentamientos registrados en los últimos días. Asimismo, se informó que un adulto mayor habría fallecido presuntamente como consecuencia de la explosión de una granada. Sin embargo, este hecho aún se encuentra en proceso de confirmación, debido a que las condiciones de seguridad en el territorio han dificultado la verificación directa de la información.
De acuerdo con lo informado por Salcedo Zalabata, la situación humanitaria se agrava debido a que los heridos no han podido ser evacuados hacia centros asistenciales. Según explicó, los actores armados presentes en la zona han limitado la movilidad dentro del territorio, lo que ha impedido que las comunidades puedan trasladar a las personas lesionadas hacia lugares donde puedan recibir atención médica.

El gobernador arhuaco indicó que esta situación ha generado preocupación entre las autoridades tradicionales, ya que el paso de personas por los caminos que conectan las comunidades se encuentra restringido. Esto ha dificultado no solo la evacuación de los heridos, sino también el desplazamiento de las familias hacia otros puntos del territorio.
Las autoridades indígenas señalaron además que la comunicación con las comunidades es extremadamente limitada. En algunos sectores, según indicaron, el contacto con los líderes comunitarios se pierde durante varias horas o incluso días, debido a las condiciones geográficas del territorio y a las restricciones de movilidad que se han presentado durante los enfrentamientos.
Debido a estas condiciones, hasta el momento no se tiene certeza sobre el estado de salud de todas las personas que resultaron heridas ni sobre el alcance real de las afectaciones provocadas por los combates que se registran en la zona. Las autoridades indígenas señalaron que continúan intentando establecer comunicación con las familias para conocer con mayor precisión lo que ocurre en el territorio.
Además de las personas lesionadas, las comunidades han reportado daños en algunas viviendas ubicadas en las zonas cercanas a los enfrentamientos. También se han registrado afectaciones a bienes y pertenencias de las familias, así como la desaparición de animales domésticos y de cría, que hacen parte de las actividades de subsistencia de las comunidades indígenas.
A esta situación se suma el paradero desconocido de una mujer y un niño, de quienes hasta el momento no se tiene información clara. Según indicaron las autoridades tradicionales, no se ha podido establecer si ambos se desplazaron hacia otra zona del territorio para resguardarse de los combates o si se encuentran refugiados en algún lugar cercano junto a otras familias.
Según lo expuesto por el gobernador arhuaco, los enfrentamientos se estarían presentando entre integrantes del Clan del Golfo, grupo que tendría presencia desde hace tiempo en el sector, y el grupo armado conocido como Los Conquistadores de la Sierra, que habría ingresado recientemente por la parte alta del territorio.
Durante su intervención, Salcedo Zalabata también señaló que en medio de los enfrentamientos se han registrado explosiones y constantes disparos en distintos puntos del territorio. Las autoridades indígenas denunciaron además presuntos ataques con artefactos explosivos lanzados mediante drones, situación que, según indicaron, ha incrementado el temor entre las familias que habitan en estas comunidades de la Sierra Nevada.
Ante este panorama, el Cabildo Arhuaco hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional de Colombia, al Ministerio de Defensa Nacional, a las Fuerzas Militares de Colombia, a la Defensoría del Pueblo, al Comité Internacional de la Cruz Roja y a organismos nacionales e internacionales de derechos humanos para que intervengan de manera inmediata y adopten medidas que permitan garantizar la protección de las comunidades indígenas que permanecen en medio del conflicto armado.
Las autoridades indígenas señalaron que la presencia institucional es necesaria para verificar la situación que se registra en el territorio, facilitar la atención de las personas heridas y adoptar medidas que permitan garantizar la seguridad de las familias que habitan en estas zonas de la Sierra Nevada.
Finalmente, el gobernador indígena insistió en que la situación es crítica para las familias que habitan en estas comunidades. Según indicó, muchas de ellas permanecen confinadas debido a los enfrentamientos y no han podido desplazarse hacia sus fincas o zonas de cultivo para abastecerse de alimentos o realizar sus actividades cotidianas.
Mientras tanto, niños, jóvenes, adultos mayores y mujeres embarazadas continúan en medio de las condiciones de riesgo derivadas de la presencia de actores armados y de los enfrentamientos que se registran en esta zona del departamento del Magdalena.

