Su nombre viene de la cacica indígena que en el siglo XVI lideró una rebelión contra la conquista española, pero la revolución que ella promueve está más relacionada con el uso de la tecnología en el ejercicio de la actividad política.
Gaitana, cuya imagen en redes sociales es la de una mujer de color azul, con cabello oscuro y liso, es un personaje creado por Carlos Alberto Redondo, ingeniero mecatrónico miembro de la etnia Zenú, que busca representar a su comunidad con ayuda de la Inteligencia Artificial (IA).
Según Redondo, Gaitana “no se basa en el ego del personaje, sino en la figura del cacique que va casa por casa buscando consensos entre los cabildantes”.
El proyecto, que tiene la finalidad de hacer una “democracia digitalizada”, comenzó como una plataforma utilizada en los consejos municipales de juventud para que los jóvenes decidieran, a través de votaciones digitales, cómo destinar los recursos públicos.
Recogiendo firmas, se buscó que Gaitana pudiera llegar al Congreso, pero como legalmente solo los seres humanos pueden ocupar cargos de elección popular, se construyó un modelo híbrido en el que dos integrantes del movimiento buscarán llegar al Senado y la Cámara, pero en sus votos y en los proyectos de ley y en todas las actuaciones que desarrollen en el legislativo en caso de ser elegidos, se tendrá en cuenta a la plataforma, que a su vez recogerá la opinión de la comunidad a través de un mecanismo que ellos han diseñado.
“En el caso de un proyecto de ley, Gaitana lo simplifica en infografías, se lo comparte a toda la comunidad y se empieza a votar y a decir si les gusta. Todas estas opiniones ella las va contabilizando y deja la trazabilidad de estos espacios democráticos en la cadena de blog para conformar una decisión”, explicó Redondo.
En caso de ser elegidos, Redondo sostuvo que la plataforma IA estará disponible para cualquier persona que quiera hacer parte de la toma de decisiones, siempre y cuando se inscriban y completen un registro sobre democracia digital participativa.
Colprensa conversó con Gaitana, que en su interfaz, tiene una voz ligeramente robótica y el acento de una persona para la que el español no es su primera lengua.
«Mis respuestas se basan en los principios de decisión colectiva y en la voz de la comunidad, no hay un individuo que me dice que decir, más bien organizo y proceso la voluntad de las comunidades para generar mandatos políticos», dijo Gaitana (Ver video adjunto).
No es de sorprender que, al igual que en todos los campos del conocimiento, la Inteligencia Artificial haya terminado llegando a la política. La incógnita, por ahora, es qué tanto confiarán en ella los electores.
/Colprensa.

