Las fuertes precipitaciones caídas desde la noche del lunes hasta la madrugada del martes, hizo ceder la corteza terrestre que trajo consigo árboles frondosos, rocas y lodos imposibilitando la movilidad en esa zona.
La vía quedó habilitada con un solo carril mientras sigue el retiro de sedimentos, para el restablecimiento de la movilidad.
Seis derrumbes en un área de 5 kilómetros, en la Troncal del Caribe, en el tramo que va del Peaje de Neguanje y Marquetalia, a causa de las fuertes precipitaciones caídas durante las últimas horas, debido al paso de un frente frío por el Caribe, afectaron la movilidad en esa zona del Distrito de Santa Marta.

Desde la media noche del lunes, hasta las 2:00 de la madrugada del martes, de acuerdo con el registro de la Dirección de la Seccional de Tránsito y Transporte del Magdalena, se registraron los hechos que por más de cinco horas mantuvieron en vilo la movilidad en ese sector.
Las afectaciones o derrumbes, de acuerdo con el informe de las autoridades de tránsito, se registraron desde el kilómetro 10 en inmediaciones de Peaje de Neguanje hasta el kilómetro 15 en inmediaciones de Marquetalia cerca de la vereda Calabazo.
Sobre la vía cayeron frondosos árboles, rocas, lodo y otros elementos que de manera temporal bloquearon las dos calzadas de la vía imposibilitando el flujo vehicular en ambos sentidos.
Con ayuda de la maquinaria amarilla de la Concesión Vial Santa Marta – Paraguachón y maquinaria de particulares hacia las 10:00 de la mañana se habilitó un carril para permitir de manera restringida el pasado de vehículos con destino a Guachaca y veredas vecinas hasta el puente caído de Mendihuaca donde se hace trasbordo.

LLOVIÓ FUERTE Y TENDIDO
La mayor Gloria Calvo Agudelo, de la Dirección de la Seccional de Tránsito y Transporte del Magdalena, dijo que, en diálogo con el campesinado y usuarios de la vía, estos le comentaron que sobre esa zona comenzó a llover fuerte y temprano.
“Los campesinos consultados manifestaron que las lluvias comenzaron desde las 8:00 de la noche del lunes, pero se hicieron fuerte desde las 10:00 de la noche y los derrumbes se presentaron entre las 12:00 de la noche del lunes hasta las 2:00 de la madrugada del martes”, sostuvo la oficial.

Con la gestión de las autoridades administrativas del Distrito de la Nación y con las comunidades vecinas se procedió a solicitar la colaboración de la Concesión Vial Santa Marta – Paraguachón que es la encargada del mantenimiento de la vía, para que se uniera a las labores de retiro del sedimento caído.
“De inmediato facilitaron una pajarita, un cargador y volteos, con los cuales se procedió al despeje de la vía, labor a la cual se unieron muchos campesinos, lo cual se consiguió varias horas después”, dijo José Bárcenas Carroll, agricultor del área.

RESTABLECIMIENTO DE LA MOVILIDAD
Por un carril y de manera alterna, hacia las 10:00 de la mañana bajo estrictas medidas y bajo el control de la Dirección de la Seccional de Tránsito y Transporte del Magdalena se fue dando paso a los vehículos que desde tempranas horas se encontraban en ambos lados de la Troncal.
“Los agentes de tránsito que se encontraban en el área impusieron el orden para que no se registrara trancones en el momento en que se habilitaba el paso de los vehículos hacia Guachaca y hacia Santa Marta”, sostuvo Bárcenas Carroll.

Los conductores apostados en el lugar deploraron la falta de civismo de los mototaxistas, que no respetaron y con sus vehículos trataban de pasar lo que obligaba a los conductores de las maquinaría amarilla a parar para no chocarlos.
El bloqueo ocurrió en un corredor que ya presenta graves afectaciones, debido a que más adelante, en el sector de Mendihuaca, el puente colapsó el pasado 2 de febrero tras las fuertes precipitaciones por el impacto del paso de un frente frío por el Caribe, que afectó la región.

Finalmente, se conoció que de acuerdo con lo informado previamente por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, en su reporte de lasd últimas horas, las lluvias registradas la noche del lunes en Santa Marta y su zona rural obedecen a otro frente frío que afecta al Caribe colombiano.

