Omar García Silva, presidente Ejecutivo de la Asociación Hotelera de Colombia, Cotelco Magdalena.
La coyuntura actual demanda mesura y liderazgo colectivo. Es fundamental privilegiar los canales institucionales y la concertación entre todos los actores involucrados. El trabajo conjunto permitirá salvaguardar el interés general.
Como gremio turístico y hotelero de Santa Marta, Cotelco Magdalena reitera que el momento tenso que atraviesa el Parque Nacional Natural Tayrona, exige serenidad, responsabilidad y grandeza.
El diálogo debe ser el camino para superar las circunstancias actuales, privilegiando siempre el interés general y la protección del patrimonio natural.
La Resolución 091 del 17 de febrero de 2026, emitida por Parques Nacionales Naturales de Colombia, mediante la cual se informa el cierre y la prohibición de ingreso al área protegida como medida preventiva frente a ocupaciones y construcciones no autorizadas, así como para apoyar actuaciones judiciales relacionadas con el uso indebido de zonas de especial importancia ecológica, nos convoca a comprender que el camino no es la confrontación, sino la construcción de acuerdos institucionales sólidos y verificables.
El Tayrona no es solo un destino turístico; es el sustento de miles de familias: comunidades ancestrales, campesinos y habitantes del sector, prestadores de servicios turísticos, operadores, proveedores, transportadores, comerciantes, guías y guardaparques que, día a día, trabajan por su protección y sostenibilidad.
“Desde nuestro gremio invitamos a promover espacios de diálogo y a establecer compromisos verificables que permitan garantizar la conservación del área protegida y, al mismo tiempo, la estabilidad social y económica de la región. Proteger el parque es proteger el empleo, la economía regional y el bienestar social de Santa Marta, Magdalena y Colombia”, expresa Omar García Silva, presidente Ejecutivo de Cotelco Magdalena.
Asimismo, la agremiación considera fundamental el acompañamiento permanente y articulado de las autoridades civiles, militares y policiales, con el fin de salvaguardar la seguridad, la institucionalidad y la confianza tanto de quienes nos visitan como de quienes dependen del turismo para su sustento.
“El Tayrona necesita unidad, necesita consensos, necesita responsabilidad colectiva. Cuidarlo es un deber de todos, porque cuando se afecta el parque, se afecta el futuro de nuestra región y del país”, dice aparte de la comunicación expedida por la entidad gremial frente a la situación en el lugar.

