El dolor y la consternación se apoderó ayer de los círculos gremiales, empresariales y sociales de la ciudad de Santa Marta tras conocerse el fallecimiento de la doctora Silvia Helena Medina Romero, quien se desempeñaba como presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio.
Se ha ido una mujer grande, una lideresa íntegra, una profesional ejemplar y un ser humano lleno de luz.
La ciudad no sale de su asombro por la infausta noticia que recibió al medio día de ayer, cuando con profundo dolor conoció el fallecimiento de la doctora Silvia Helena Medina Romero, presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio de Santa Marta para el Magdalena. Murió tras un proceso médico realizado en la Clínica Cardioinfantil, en la ciudad de Bogotá.
Su partida, ocurrida hacia el mediodía, luego de sobrevenirle un paro cardiorrespiratorio, ha provocado una honda conmoción en los círculos empresariales, sociales y comunitarios del Magdalena, donde dejó una huella imborrable de compromiso, honestidad y liderazgo.
UNA MUJER DE FAMILIA, VALORES Y VOCACIÓN
Más allá de sus cargos y responsabilidades, Silvia Helena fue, ante todo, una mujer profundamente humana. Dedicada a su hogar, a su esposo Ricardo José Zúñiga Vives y a sus hijas María Victoria y Ana María, supo equilibrar con sabiduría el amor familiar y la entrega profesional.
Hoy, su familia recibe el abrazo solidario de una ciudad entera que comparte su dolor, que reconoce su ejemplo y que honra su memoria con respeto y gratitud.
Cada mensaje, cada palabra de consuelo refleja el cariño que supo sembrar a lo largo de su vida.
Silvia Helena tuvo una trayectoria marcada por la excelencia
Su historia profesional fue la de una mujer que nunca improvisó, que construyó su camino con disciplina, estudio y responsabilidad.
Desde sus inicios, se destacó en importantes procesos del sector financiero y empresarial, desempeñándose como: Gerente de la Corporación de Ahorro y Vivienda Granahorrar. Gerente regional y territorial del Banco BBVA. Lideresa gremial al frente de la Cámara de Comercio.
En cada una de estas etapas dejó un sello de seriedad, transparencia y visión estratégica, ganándose el respeto de empresarios, trabajadores y autoridades.
Silvia Helena fue una gerente de territorio, de calle, de diálogo, de escucha permanente.
SU LLEGADA A LA CÁMARA
En sesión extraordinaria, la Junta Directiva de la Cámara de Comercio la eligió como presidenta ejecutiva en propiedad por un período de tres años, a partir del 1 de junio de 2022. Posteriormente, fue reelegida hasta el año 2028, como reconocimiento a su gestión y liderazgo.
Durante su paso por la entidad, impulsó: Procesos de fortalecimiento empresarial. Estrategias de formalización. Programas de apoyo a emprendedores. Iniciativas de competitividad regional. Espacios de articulación con el sector público y privado.
Bajo su conducción, la Cámara se consolidó como una institución cercana, moderna y comprometida con el desarrollo del Magdalena. Su despacho no era solo un lugar de trabajo: era un espacio abierto al diálogo, a las ideas, a los sueños de quienes querían sacar adelante sus negocios y sus proyectos.
FORMACIÓN, PREPARACIÓN Y GRAN VISIÓN
La doctora Medina Romero fue una mujer de estudio permanente. Su formación académica respalda su sólida trayectoria: Administradora Bancaria de la Universidad Politécnico Grancolombiano. Especialista en Gerencia de Mercadeo. Certificada en Finanzas Territoriales y Gestión de Riesgos en el segmento empresarial.
Pero más allá de los títulos, su verdadero valor estaba en su capacidad de aplicar el conocimiento al servicio de la gente, de traducir los números en oportunidades y las estrategias en bienestar colectivo.
En distintos sectores de Santa Marta se repite la misma frase: “Era una mujer buena, correcta, transparente, comprometida”. Empresarios, comerciantes, líderes sociales y funcionarios coinciden en que Silvia Helena cumplía su palabra, respetaba los procesos, defendía la institucionalidad, apostaba por el consenso, creía en el talento local. Nunca buscó protagonismo personal. Su liderazgo era silencioso, firme, coherente.
Sion lugar a dudas será una ausencia que duele, un ejemplo que permanece
Su partida deja un vacío inmenso en el tejido institucional del Magdalena. Se va una voz sensata, una orientadora, una mujer que entendió que el desarrollo no se decreta: se construye con trabajo, ética y compromiso social.
Hoy Santa Marta llora, pero también agradece.
Agradece su entrega, agradece su honestidad, agradece su amor por esta tierra.
Porque Silvia Helena Medina Romero no solo dirigió una institución: ayudó a construir futuro.
Que su memoria siga siendo faro para las nuevas generaciones. Que su legado inspire a quienes hoy asumen responsabilidades públicas y privadas.
Que su nombre permanezca ligado al progreso, a la decencia y al servicio. A su familia, fortaleza.
A sus amigos, consuelo. A Santa Marta, gratitud eterna. Descansa en paz, Silvia Helena. Tu huella no se borra. Tu ejemplo vive. Tu historia ya es parte del alma de esta ciudad

