El empresario Gustavo Andrés Aponte, asesinado este miércoles en Bogotá junto con un Luis Gabriel Gutiérrez, un expolicía que le brindaba seguridad, era un reconocido empresario arrocero, cuya familia tenía operaciones en Tolima y Casanare, entre otros departamentos.
Conocidos suyos han relatado a varios medios de comunicación que Aponte era además una persona muy religiosa. Carolina Hoyos, hermana del asesinado candidato presidencial Miguel Uribe Turbay, relató que Aponte acompañó a su familia en la clínica mientras Uribe estaba en cuidados intensivos, a donde les llevó la imagen de la Virgen María.
«Recuerdo especialmente dos momentos que nunca olvidaré: una vez entró conmigo a la UCI y llevó la Virgen María hasta la habitación de Miguel. Y hace pocos meses, cuando Miguel ya había muerto, llevó nuevamente la Virgen María a nuestra casa y volvimos a rezar, a pedir consuelo y su amor», escribió Hoyos en su cuenta de Facebook.
Las investigaciones de la Policía sobre el crimen continúan. Por el momento, se conoce que el asesinato fue cometido por un sicario vestido con traje, que esperó por unos 15 minutos a que el empresario saliera del gimnasio donde entrenaba.
El autor del crimen huyó en una motocicleta que lo estaba esperando, mientras personas que asistían al gimnasio intentaban reanimar a Aponte y a Gutiérrez, que fueron llevados a la Clínica del Country, en donde se confirmó su muerte.
La vestimenta del autor del crimen y el hecho de que tuviera información clara de sus movimientos hacen creer a la Policía que fue un asesinato planeado, según dijo el comandante de la Policía, Giovanni Cristancho.
Gustavo Andrés Aponte también lideraba una fundación de apoyo a niños vulnerables en el sector de Patio Bonito, en la localidad de Kennedy, y Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, integrante de su esquema de seguridad, fue policía hasta 2021 desde cuando se dedicó a labores de seguridad privada.
- COLPRENSA

