Las condiciones climáticas asociadas al tránsito del Frente Frío número 33 en la región Caribe llevaron a la Asociación de Bananeros del Magdalena y La Guajira a activar un protocolo de respuesta inmediata en los departamentos del Magdalena y La Guajira. La medida busca reducir riesgos para las familias rurales vinculadas al sector bananero y preservar la estabilidad fitosanitaria de las plantaciones ubicadas en las zonas afectadas.
De acuerdo con el gremio bananero, las acciones adoptadas priorizan la seguridad de las personas que habitan y trabajan en áreas rurales. En ese sentido, la entidad reiteró el llamado a la comunidad para acatar las recomendaciones emitidas por las autoridades competentes, especialmente las relacionadas con el aseguramiento de techos y estructuras ante posibles ráfagas de viento, así como el respeto a las restricciones y cierres preventivos en zonas costeras.
Como parte de las medidas orientadas a minimizar pérdidas económicas y daños estructurales en la Zona Bananera, la asociación informó que ha impartido instrucciones técnicas a los productores para la implementación de acciones fitosanitarias y operativas. Entre estas se encuentra la prevención de enfermedades como Fusarium R4T y Moko, teniendo en cuenta que el lodo facilita su dispersión. Por ello, se recomendó restringir el tránsito de personal y maquinaria en áreas inundadas y reforzar los protocolos de desinfección en los puntos de control de las fincas.
Asimismo, se indicó que se ha priorizado el manejo de los sistemas de drenaje mediante la limpieza de canales, con el fin de evitar la asfixia radicular de las plantas, una condición que puede generar daños irreversibles tras periodos prolongados de estancamiento de agua. A esto se suma el refuerzo de amarres y apuntalamientos para aumentar la resistencia de las plantas ante vientos fuertes, especialmente aquellas que se encuentran cargadas con racimos.
En materia de sanidad vegetal, el gremio señaló que se intensificaron los ciclos de aplicación de fungicidas para el control de la Sigatoka Negra, una enfermedad causada por un hongo que afecta las hojas del banano y el plátano, reduce la capacidad de la planta para realizar la fotosíntesis y disminuye la productividad de los cultivos. Su propagación se acelera en ambientes con alta humedad y lluvias frecuentes, condiciones que suelen presentarse durante este tipo de fenómenos climáticos.
Sobre el despliegue de estas acciones, el presidente ejecutivo, José Francisco Zúñiga Cotes, indicó que se mantiene un monitoreo permanente de las áreas productivas en Magdalena y La Guajira, con el propósito de proteger a los trabajadores del sector y reducir el impacto del frente frío sobre la producción bananera en la región.

