Este lunes se realizará otro consejo de ministros del presidente Gustavo Petro en la Casa de Nariño, que debería servir para reconfigurar su gabinete tras la crisis política surgida dentro de su coalición a causa de la elección de Carlos Camargo como magistrado de la Corte Constitucional.
A diferencia de los anteriores consejos de ministros, este tiene el principal objetivo de analizar la posible salida de varios ministros señalados luego de este fuerte golpe recibido en el Senado de la República.
Tras su regreso de Japón, el presidente Petro decidirá si continúan en el gabinete los jefes de las carteras de trabajo, Antonio Sanguino; Comercio, Diana Morales, y TIC, Julián Molina, además de la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas.
Esta decisión confirma el rompimiento total de las alianzas del gobierno con partidos tradicionales, quienes no cumplieron el cometido de sus votos en favor de Petro y que ganará la aspirante del gobierno a la Corte, que era María Patricia Balanta.
Morales es ficha de algunos integrantes del Partido Liberal, Sanguino y Rojas vienen de la Alianza Verde y Molina del partido de la U.
“La coalición de gobierno en el Senado se rehace por completo. Su objetivo cambia”, escribió el presidente en su cuenta personal de x.
Incluso, desde los pasillos del gobierno no descartan que sean descabezados otros directores de entidades que tienen representación de estos partidos, como el ICA, la Agencia de Desarrollo Rural, el SENA, Finagro, la USPEC y la Fiduprevisora.
En este conclave se analizará el futuro de la coalición de gobierno de cara al último periodo del gobierno Petro, donde aún tiene varias discusiones de grueso calibre en el Senado de la República como la reforma tributaria, la reforma a la salud y el presupuesto para el año entrante.
Es tal la molestia de Petro por esta derrota y el rompimiento de alianzas que este fin de semana, insistió en la pertinencia de una reforma constituyente para reformar el Congreso, cuestionando el sistema de elección de magistrados en el legislativo y en el trámite de reformas sociales.
Para Petro, el proceso refleja un problema estructural: la forma de elección de magistrados «que produce una estela de clientelismo en sus últimos años para llegar a esa posición», ante lo cual afirmó que se necesita una reforma constituyente para que aborde varios frentes: las reformas sociales, la adaptación al cambio climático, la garantía de derechos, la justicia y la lucha contra la impunidad.
«Para Colombia es de absoluta pertinencia una reforma constitucional», y agregó el presidente que: “la lista que se proponga sea una lista proconstituyente y vuelva realidad la orden del pueblo con sus firmas», expresó, dejando claro que apoyará candidaturas legislativas con esa bandera.

