Fueron trasladados al Hospital Militar los dos militares que resultaron quemados por parte de un grupo de personas que se oponían a la destrucción de un laboratorio para el procesamiento de hoja de coca en la vereda Siloé, jurisdicción del municipio de Villagarzón, departamento del Putumayo.
Se trata del soldado profesional Sebastián Díaz Amaya, quien se encuentra en la Unidad de Cuidados Intensivos en estado crítico y bajo observación estrecha y tratamiento por parte de un equipo médico multidisciplinario, y el soldado profesional Daniel Fierro Rubiano Daniel, quien es valorado por el servicio de cirugía general y plástica.
«El Hospital Militar Central, en su condición de Reserva Estratégica de la Nación, dispone de todas sus capacidades médicas y de infraestructura para brindar atención especializada y oportuna al personal ingresado. La evolución de los pacientes será informada oportunamente en un próximo comunicado», expresó el Hospital.
Los uniformados hacían parte del batallón de infantería N.º 25 de la vigésima séptima brigada del Ejército y al momento del ataque tenían como objetivo «neutralizar fuentes de financiamiento ilegal» de las estructuras criminales que operan en esa zona.
«Se presentó una asonada por parte de un grupo de civiles, quienes atacaron con fuego a nuestros uniformados con el propósito de impedir el procedimiento», detalló un comunicado castrense, que señaló que los heridos son un oficial y un soldado profesional, quienes fueron rociados con gasolina.
Las fuerzas militares ofrecieron una recompensa de $200 millones por información que permita identificar y ubicar a las personas que atentaron contra los uniformados.
/Colprensa

