Contratista del Hospital Julio Méndez se encadenó en protesta por una deuda

Una protesta silenciosa pero contundente protagonizó en las últimas horas Denacian Escamilla Rada, un contratista de obra civil que decidió encadenarse a las puertas del Hospital Julio Méndez Barreneche, en Santa Marta, como mecanismo de presión para exigir el pago de una deuda que asegura supera los $30 millones.

De acuerdo con la información entregada por Denacian Escamilla, hace parte del grupo de trabajadores vinculados a la ejecución del nuevo laboratorio biomolecular de ese centro hospitalario, proyecto contratado por la empresa Inveper SAS, cuyo representante legal, Neyder Pérez Aragón, ha venido denunciando desde el pasado 9 de junio la falta de respuesta por parte de la administración del hospital para saldar los compromisos económicos derivados de la obra.

Según el denunciante, la deuda total que tendría el Hospital Julio Méndez Barreneche con la empresa Inveper SAS asciende a más de $100 millones. El contratista afirma que el laboratorio quedó completamente terminado y listo para su funcionamiento desde el pasado 24 de abril, pero hasta la fecha no se ha realizado ningún desembolso por parte del centro asistencial.

Las demoras en el pago han generado consecuencias en cadena, afectando directamente a varios subcontratistas y proveedores que participaron en la adecuación de la infraestructura del laboratorio.

Denacian Escamilla Rada fue el encargado de construir los cubículos de vidrio y aluminio del laboratorio. Su contrato por esa intervención habría sido pactado por un valor cercano a los $32 millones. No obstante, asegura que no ha recibido ningún pago, situación que lo ha obligado a pedir esperas tanto a los obreros que colaboraron con él, como a la distribuidora que le vendió los materiales de construcción. “El hospital no le ha pagado a la empresa contratista, y la empresa no puede cancelarme a mí. Pero yo tengo obligaciones con mis trabajadores, con la distribuidora, y no tengo respaldo económico. Esta situación me tiene contra la pared”, dijo Escamilla durante su protesta.

A la difícil situación económica se suma ahora la afectación que sufrió en su vivienda, ubicada en el barrio María Eugenia, durante los más recientes aguaceros registrados en la ciudad. “Perdí mi nevera, mi televisor, mis cosas. El agua se metió a la casa y no tengo cómo reemplazar nada. No tengo ni para comprar una lámina de Eternit. Y encima de eso, la gerente del hospital nunca está disponible y nadie me responde por el dinero”, manifestó Denacian Escamilla Rada.

Ante la falta de respuestas, el adulto mayor decidió encadenarse a la entrada principal del Hospital Julio Méndez Barreneche. Allí permaneció por varias y horas, como medida de presión para que se atienda su situación y se autorice el pago correspondiente por su trabajo.

El contratista ha manifestado que de no hacerse efectivo el pagó volverá a encadenarse en el lugar hasta que la gerencia del hospital, en representación de la Gobernación del Magdalena, proceda a cancelar los recursos adeudados. “No me voy hasta que me paguen”, reiteró el señor Denacian Escamilla.

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